DES-organización de Eventos Deportivos: Las 6 barreras del Superclásico
Miércoles 9 de Octubre de 2013
El domingo pasado se disputó en Argentina el Superclásico del Fútbol local. Un evento que trasciende todo tipo de fronteras. Más de 60 mil personas en el estadio. Televisión para todo el país y diferentes continentes. Periodistas y espectadores de distintas partes del mundo. Según los medios especializados, este partido esta catalogado como uno de los eventos deportivos que todo ser humano debe presenciar en vivo, aunque sea una vez en la vida.
Es cierto, la pasión y el color que genera un River-Boca, un Boca-River es única en el mundo. Pero en cuestiones organizativas, estamos en deuda.
Algunos pormenores, que vale la pena destacar, antes de empezar a analizar cuestiones trascedentales con las cuales, en este caso el hincha de River, aunque en otros casos, el hincha del fútbol argentino en general, se acostumbra a convivir.
El evento se disputo en el estadio Monumental de Nuñez, donde River hace sus veces de local; con la particularidad de que existe una prohibición en el fútbol argentino para el acceso de público visitante. Es decir, solo la parcialidad millonaria, tenia la posibilidad de asistir al encuentro.
1eros. síntomas de la DES-organización:
Hoy ir a un estadio de fútbol en argentina, y más en este tipo de partidos, termina siendo una epopeya. Podríamos escribir un libro por cada evento al que asistimos. Y les aseguro, que el riesgo de vida es permanente. No quiero ser dramático. Lejos de mi esta esa posibilidad. Pero en serio, la cantidad de riesgos latentes que existen por la DES-organización de los partidos de fútbol, es impresionante.
Pareciera ser que el argentino se debe acostumbrar a ello; como se acostumbra a viajar en tren, en subte o colectivo. Yo no estoy de acuerdo, y desde mi lugar, debo proponer un cambio. Que existe, que lleva tiempo; pero que sin dudas, debemos poner en práctica si queremos un espectáculo deportivo único, con altos estándares de calidad.
El hincha de River, en este caso, tiene que soportar que le impongan barreras. No una, varias.
En términos de marketing, podríamos pensar en las barreras que tiene un producto para llegar a los consumidores.
Lo llamativo de todo esto, es que la propia marca de la cual ellos forma parte, les impone las barreras. Para tranquilidad de todos; no es la marca, sino sus gestores, los que improvisan permanentemente. Una de las llaves del cambio radica ahí. La gestión.
El socio de River, que antes, años atrás, debía convivir desde altas horas de la madrugada, con eternas colas en la calle para canjear una entrada y asistir al superclásico, hoy con la era de las comunicaciones, evita las largas filas callejeras, por eternas horas al frente de una pantalla.
Los hinchas millonarios, deben sortear 3 barreras previas al día del partido para acceder por derecho a su propio estadio. La primera de ellas, enterarse en tiempo y forma del día que deben estar conectados para con un click, asegurarse uno de los tickets que salen a la luz para ser canjeados. La segunda, que el día del CLICK, llegue a tiempo y otros no le ganen su lugar. Ese día, además, deberá rezar por que su computadora no se reinicie, que internet y la luz, funcionen correctamente; y desde ya, que el sistema CLICK no se colapse por la cantidad de usuarios operando en forma simultanea. La tercer barrera, es ir en busca de la entrada física, que se realiza otro día, y donde ahí si, vuelven los recuerdos del pasado con largas filas callejeras. Todavía el partido no comenzó. Pero ya el hincha, esta hinchado!
Si sorteo las primeras barreras, no va a ser tan difícil, que pueda sortear las del día del partido, que son barreras más físicas. Los cacheos policiales; los controles de acceso y alguna otra barrera, que nos toque cruzar, si es que decidimos ir en auto o en bus al estadio.
Me niego a que nos acostumbremos a esto. No lo merece el Futbol. No lo merece la Marca. Pero sobre todas las cosas, no lo merece la gente.
Un cálido abrazo para todo el continente,
Christian Sujoy
@chsujoy
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Es cierto, la pasión y el color que genera un River-Boca, un Boca-River es única en el mundo. Pero en cuestiones organizativas, estamos en deuda.
Algunos pormenores, que vale la pena destacar, antes de empezar a analizar cuestiones trascedentales con las cuales, en este caso el hincha de River, aunque en otros casos, el hincha del fútbol argentino en general, se acostumbra a convivir.
El evento se disputo en el estadio Monumental de Nuñez, donde River hace sus veces de local; con la particularidad de que existe una prohibición en el fútbol argentino para el acceso de público visitante. Es decir, solo la parcialidad millonaria, tenia la posibilidad de asistir al encuentro.
1eros. síntomas de la DES-organización:
- Se dispuso un operativo policial de más de 1000 efectivos, sumado a ello una importante presencia de personal de seguridad privada. Ya los números económicos del evento, arrancan en negativo.
- El estadio queda cercado y el acceso del público se realiza solo por 3 sectores bien diferenciados. Generalmente los mismos no son informados con claridad, y moverse de un acceso al otro en caso de equivocarse, puede ser una cuestión de 20 a 30 minutos de traslado a pie. Imagino en estos casos, a quienes vienen por primera vez al estadio; ni hablar, turistas que no manejan muy bien el idioma local.
- El acceso por esos 3 sectores, implica 3 o 4 controles previos al ingreso al estadio, entre cacheos policiales, cortes previos para evitar aglomeraciones y demás.
Hoy ir a un estadio de fútbol en argentina, y más en este tipo de partidos, termina siendo una epopeya. Podríamos escribir un libro por cada evento al que asistimos. Y les aseguro, que el riesgo de vida es permanente. No quiero ser dramático. Lejos de mi esta esa posibilidad. Pero en serio, la cantidad de riesgos latentes que existen por la DES-organización de los partidos de fútbol, es impresionante.
Pareciera ser que el argentino se debe acostumbrar a ello; como se acostumbra a viajar en tren, en subte o colectivo. Yo no estoy de acuerdo, y desde mi lugar, debo proponer un cambio. Que existe, que lleva tiempo; pero que sin dudas, debemos poner en práctica si queremos un espectáculo deportivo único, con altos estándares de calidad.
El hincha de River, en este caso, tiene que soportar que le impongan barreras. No una, varias.
En términos de marketing, podríamos pensar en las barreras que tiene un producto para llegar a los consumidores.
Lo llamativo de todo esto, es que la propia marca de la cual ellos forma parte, les impone las barreras. Para tranquilidad de todos; no es la marca, sino sus gestores, los que improvisan permanentemente. Una de las llaves del cambio radica ahí. La gestión.
El socio de River, que antes, años atrás, debía convivir desde altas horas de la madrugada, con eternas colas en la calle para canjear una entrada y asistir al superclásico, hoy con la era de las comunicaciones, evita las largas filas callejeras, por eternas horas al frente de una pantalla.
Los hinchas millonarios, deben sortear 3 barreras previas al día del partido para acceder por derecho a su propio estadio. La primera de ellas, enterarse en tiempo y forma del día que deben estar conectados para con un click, asegurarse uno de los tickets que salen a la luz para ser canjeados. La segunda, que el día del CLICK, llegue a tiempo y otros no le ganen su lugar. Ese día, además, deberá rezar por que su computadora no se reinicie, que internet y la luz, funcionen correctamente; y desde ya, que el sistema CLICK no se colapse por la cantidad de usuarios operando en forma simultanea. La tercer barrera, es ir en busca de la entrada física, que se realiza otro día, y donde ahí si, vuelven los recuerdos del pasado con largas filas callejeras. Todavía el partido no comenzó. Pero ya el hincha, esta hinchado!
Si sorteo las primeras barreras, no va a ser tan difícil, que pueda sortear las del día del partido, que son barreras más físicas. Los cacheos policiales; los controles de acceso y alguna otra barrera, que nos toque cruzar, si es que decidimos ir en auto o en bus al estadio.
Me niego a que nos acostumbremos a esto. No lo merece el Futbol. No lo merece la Marca. Pero sobre todas las cosas, no lo merece la gente.
Un cálido abrazo para todo el continente,
Christian Sujoy
@chsujoy