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Elecciones: la oportunidad de elegir

 
Lunes 12 de Agosto de 2013
Por estas horas, en la Argentina, el tema elecciones, está en boca de todos. Este domingo se llevaron adelante las PASO, que para los que no están empapados en el tema, son unas elecciones preliminares a las que realmente cuentan, que se harán en el mes de octubre de este año.

¿Qué se elige en esas elecciones? Legisladores. Básicamente, se renueva parte de la cámara de diputados y senadores, y el resultado de la misma, definirá el mapa político del país, para los próximos 2 años, en donde todo apunta a las elecciones presidenciales de 2015.

Pero, ¿adónde quiero llegar con esto?

Pienso en los dirigentes del deporte en general, y en los del fútbol argentino en particular, y a la vez, trato de trazar un paralelismo de las elecciones PASO en Argentina, con las elecciones en los clubes de fútbol de aquel país.

Pienso en las posibilidades que tienen los socios de los clubes de fútbol, a la hora de emitir su sufragio. Y en líneas generales, la poca importancia que le dan a su rol.

Pienso en los dirigentes que están, y los que quieren llegar. Como, casi, no presentan propuestas, o las que presentan, son devoradas por las urgencias y la vorágine de los resultados.

Pienso, que siempre, creemos que bueno seria encontrar caras nuevas, renovadoras, frescas, que puedan cambiar algo, de lo malo que se hace. Y en la ilusión de los que creen que pueden hacerlo.
Y a la vez, el desencanto, de ver, como en general, muchas veces nada cambia.

Seria muy injusto generalizar. Tampoco tengo demasiado espacio en la columna para ir club por club. Es cierto, en muchos, y en silencio, las cosas se hacen bien. Pero también, en muchos, y con mucho ruido las cosas se hacen mal.

En River, a la pésima administración de Aguilar, quien llegaba con ánimos renovadores y con promesas de cambios. Le sucedió Pasarella, alguien que deportivamente, estaba emparentado con los éxitos deportivos del club, y en quien la gente encontró, alguien de carácter, capaz de arreglar lo que en River venían destruyendo hace años.
En el club de Nuñez, la historia ya es conocida: descenso, peleas internas, campeonato económico, etc.
En diciembre habrá elecciones, y la gente tendrá la posibilidad de volver a elegir.

En Boca, Angelici, ganó las elecciones, el día que el equipo salía campeón, bajo el mando de Falcioni, en la presidencia de Jorge Ámeal.
Fíjense lo enojada que estaría la gente de Boca, que a Ámeal, no le alcanzó con ser campeón, para seguir siendo presidente.
Angelici, significaba cambios y gestión profesional. La historia también, después es conocida.
Futbolísticamente, el equipo nunca encontró el rumbo, más allá del subcampeonato en la Libertadores. Riquelme si, Riquelme no. Chau Falcioni, hola Bianchi, y nada. Sumados los problemas con la barra Brava.

Lo de San Lorenzo es especial. Hoy descansa en un mar calmo, bajo el padrinazgo de Marcelo Tinelli, y la conducción del joven Matías Lamens.
Pero no tenemos que olvidarnos, del golpe de estado que le hicieron a Carlos Abdo hace un año, porque su gestión era ineficaz deportiva y económicamente. Recordemos que tuvo que contratar a Caruso Lombardi para salvar al equipo del descenso. Abdo, sucedió a Savino. Otra gestión para poner en la lupa.

En Racing, la oportunidad les llegó a los socios después de unos cuantos años de gerenciamiento, órganos fiduciarios y otros menesteres.
Rodolfo Molina con Pablo Podestà, aparecían como el aire y el cambio que el hincha y el socio necesitaba en ese momento, para que el club vuelva a ser de ellos.
Prometían capacitación, profesionalización y honestidad. Lo cumplieron. El club se curó y creció. Pero las disputas políticas, hicieron que ambos se enfrentaran y vayan separados en las siguientes elecciones.
Hoy, Gastón Cogorno, es el presidente. Lo eligió Molina, y lo hizo ganar. También están enfrentados, mientras tanto, la gestión avanza. Pero la gente, empieza a perder la paciencia.

Independiente, hoy en la B Nacional, con Cantero como presidente, quien no pudo cumplir prácticamente nada de lo que prometió.
El equipo descendió y su presente preocupa. Perdió por goleada su pelea contra la Barrabrava, y económicamente el club esta en estado critico.
Que le espera al rojo. No lo sabemos. Pero Cantero, era la renovación. Lo que quería el socio, para terminar con años de una gestión súper sospechada como la de Julio Comparada, que ni siquiera terminó el estadio antes de partir.

En fin. Antes y después de los clubes grandes en la Argentina. Proyectos, ideas, promesas y la mar en coche.

Pregunto: No se hace, ¿porque no se puede? O no se hace, ¿porque no los dejan? ¿Está viciado el futbol en Argentina, y es imposible trabajar? ¿Los dirigentes bajan los brazos antes de tiempo? ¿Se rinden? O ¿que?

¿Cuál es la responsabilidad del socio? ¿Se compromete? ¿Investiga? ¿Se preocupa?

Hay excepciones, y ya las hemos nombrado en otras columnas. Newell`s, Velez, Lanùs, Belgrano de Córdoba, entre otros.

Pensaba en las elecciones PASO en la Argentina. Y las que se vienen en Octubre.
Y se me vino a la cabeza todo esto que acabo de escribir. Inevitable trazar un paralelismo con la política del fútbol y la política de la vida real.

En definitiva, una, está adentro de la otra.
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