Realizar ejercicio físico, una excelente medicina
Miércoles 23 de Diciembre de 2015
Todos sabemos que la práctica regular de ejercicio físico produce grandes beneficios para la salud del organismo, sin embargo, una revisión reciente señala que el ejercicio es “la mejor medicina” contra muchas y diferentes enfermedades.
Diversos estudios y ensayos controlados comprobaron que el ejercicio puede ser el tratamiento primario en muchas enfermedades crónicas ya que resulta igual de eficaz que las medicinas y en algunas ocasiones, más eficiente y con menos efectos secundarios.
Algunas de las enfermedades, cuya medicina puede ser el ejercicio, por supuesto, adecuando la actividad a cada una de ellas son:
Enfermedades psiquiátricas: depresión, ansiedad, estrés y esquizofrenia.
Enfermedades neurológicas: demencia, enfermedad de Parkinson y esclerosis múltiple.
Enfermedades metabólicas: adiposidad, síndrome metabólico, diabetes tipo 1 y tipo 2.
Enfermedades cardiovasculares: hipertensión, enfermedad coronaria, apoplejía cerebral, insuficiencia cardíaca y claudicación intermitente.
Enfermedades pulmonares: EPOC, asma y fibrosis quística.
Enfermedades musculo- esqueléticas: osteoporosis, artrosis, dolor de espalda y artritis reumatoidea.
Cáncer.
Con la revisión, no sólo se ha probado que el ejercicio físico resulta la mejor medicina de estas enfermedades crónicas, sino que además, se ha realizado un resumen de la actividad y del tipo de entrenamiento adecuado para cada una de ellas.
En total, se recabaron datos de 305 experimentos, de los cuales la mayoría se centraban en el uso de fármacos, mientras que unos pocos (57 casos) son los que utilizaron el ejercicio como tratamiento.
Dichos análisis nos muestran, una vez más, que la actividad física no sólo ayuda a prevenir sino también a tratar diferentes enfermedades, de forma eficiente, con menos efectos secundarios y con más efectos beneficiosos.
Para esta gran cantidad de estudios, se reunieron experimentos con personas con enfermedades cardíacas, insuficiencia cardíaca crónica, accidente cerebrovascular y diabetes. Se tomaron estos casos porque también existían estudios que comparaban los beneficios de programas de ejercicio.
Sin duda, aprovechar el poder terapéutico de la actividad física y la práctica regular de deporte, se hace cada vez más necesaria en las diferentes poblaciones, pero necesitamos darle la importancia que tiene, tanto a nivel preventivo como a nivel de tratamiento, y usar todo su potencial para mejorar la calidad de vida de las personas con este tipo de enfermedades que responden con infinidad de beneficios al tratamiento con ejercicio físico.
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Diversos estudios y ensayos controlados comprobaron que el ejercicio puede ser el tratamiento primario en muchas enfermedades crónicas ya que resulta igual de eficaz que las medicinas y en algunas ocasiones, más eficiente y con menos efectos secundarios.
Algunas de las enfermedades, cuya medicina puede ser el ejercicio, por supuesto, adecuando la actividad a cada una de ellas son:
Enfermedades psiquiátricas: depresión, ansiedad, estrés y esquizofrenia.
Enfermedades neurológicas: demencia, enfermedad de Parkinson y esclerosis múltiple.
Enfermedades metabólicas: adiposidad, síndrome metabólico, diabetes tipo 1 y tipo 2.
Enfermedades cardiovasculares: hipertensión, enfermedad coronaria, apoplejía cerebral, insuficiencia cardíaca y claudicación intermitente.
Enfermedades pulmonares: EPOC, asma y fibrosis quística.
Enfermedades musculo- esqueléticas: osteoporosis, artrosis, dolor de espalda y artritis reumatoidea.
Cáncer.
Con la revisión, no sólo se ha probado que el ejercicio físico resulta la mejor medicina de estas enfermedades crónicas, sino que además, se ha realizado un resumen de la actividad y del tipo de entrenamiento adecuado para cada una de ellas.
En total, se recabaron datos de 305 experimentos, de los cuales la mayoría se centraban en el uso de fármacos, mientras que unos pocos (57 casos) son los que utilizaron el ejercicio como tratamiento.
Dichos análisis nos muestran, una vez más, que la actividad física no sólo ayuda a prevenir sino también a tratar diferentes enfermedades, de forma eficiente, con menos efectos secundarios y con más efectos beneficiosos.
Para esta gran cantidad de estudios, se reunieron experimentos con personas con enfermedades cardíacas, insuficiencia cardíaca crónica, accidente cerebrovascular y diabetes. Se tomaron estos casos porque también existían estudios que comparaban los beneficios de programas de ejercicio.
Sin duda, aprovechar el poder terapéutico de la actividad física y la práctica regular de deporte, se hace cada vez más necesaria en las diferentes poblaciones, pero necesitamos darle la importancia que tiene, tanto a nivel preventivo como a nivel de tratamiento, y usar todo su potencial para mejorar la calidad de vida de las personas con este tipo de enfermedades que responden con infinidad de beneficios al tratamiento con ejercicio físico.