Tips para realizar ejercicio físico con tu perro
Jueves 21 de Enero de 2016
Al igual que las personas, los perros pueden volverse “vagos” fácilmente y ganar mucho peso, así que incluir a tu perro en tus salidas a correr y de ejercicio diario puede ser una gran manera de ayudarlo a que se mantenga saludable. Y mejor aún, puede ser un gran motivador para ti, creando un horario en el que tu perro espere tu llegada para salir a realizar ejercicio. Ten en cuenta que, a diferencia de cuando te ejercitas con un amigo humano, tu amigo canino no podrá expresarte con claridad cuando ya tuvo suficiente o si el ejercicio es muy extenuante para él. Así que, además de saber cómo ejercitarte con tu perro, también préstale atención a las señales de tu pequeño amigo. Este artículo te ayudará a hacer ambas cosas.
Decide qué ejercicio harás con tu compañero. Aunque trotar y caminar parecen ser lo tradicional, existen muchas otras actividades que tú y tu mejor amigo pueden hacer juntos; algunas de ellas pueden ser usadas para variar la rutina y evitar que alguno de los dos se aburra. De hecho, la variedad es muy importante para asegurarte que tu perro no esté forzando sus músculos. Algunos ejemplos incluyen:
· Trotar, correr o caminar. Funciona bien para ambos, aunque algunas especies son más aptas para correr que otras. Los perros con una complexión delgada, pecho y hocico largo tienden a ser mejores. No corras con un perro hasta que su esqueleto haya madurado; antes de eso, podrías dañarlo.
· Nadar. Especialmente si tienes un perro que ame el agua, mantén a tu perro vigilado mientras nadan para asegurarte que no esté lidiando o teniendo problemas con el agua, especialmente si tiene dificultades en sus articulaciones. Ten esto en cuenta cuando selecciones esta actividad como un ejercicio para los dos. Si tu perro no se siente cómodo en el agua, no lo metas a la fuerza.
· Entrena su agilidad. Haz un recorrido con “obstáculos” para tu perro. Correr, saltar y arrastrarse son buenas maneras de usar diferentes músculos y le permite a tu perro ejercitar algo muy importante; su cerebro. Y mientras tú que haces??,… tú tienes la obligación de seguirle el paso por supuesto!!!
· Un paseo tranquilo en bicicleta. Con tu perro a un lado es una gran manera de ayudarlo a gastar una buena parte de su energía. Mantén la vista sobre él durante todo el viaje, estará gastando mucha más energía que tú así que mantente alerta a sus manifestaciones de que está cansado. También asegúrate que tengan descansos cuando tenga que "hacer sus necesidades."
· Patinar. Asegúrate que entienda tus indicaciones de que se quede cercano a ti y sea obediente en general para que, en algún intento por festejarte alguna humorada, te salte y te tumbe. Realiza esta actividad con tu amiguito si dominas estar sobre rueditas.
· Esquiar juntos. Porque no? Los deportes de invierno pueden ser muy divertidos con tu perro. En vez de tomar una caminata rápida, ponte tus esquíes y haz que tu perro te siga.
· “Doga”. Una actividad que recibe su nombre por juntar las palabras "dog" y "yoga". Esto puede ser un entrenamiento tranquilo y agradable para ambos; si no consigues clases cercanas a tu domicilio, puedes ver videos en internet y seguir las instrucciones con cuidado, en tu casa y junto a tu perro.
Enséñale a tu perro a quedarse junto a tus pies. La única manera en que puedas ejercitarte de forma efectiva con tu perro es si está en sintonía con tus señas y movimientos corporales. Enseñarle a tu mascota los “comandos básicos” te permitirá mantener a tu perro bajo control en la calle, en la plaza o en el parque cuando lo lleves con o sin correa y los ayudará a evitar accidentes o tener que pasar malos momentos juntos.
· Lleva una bolsa con premios. Debes premiar a tu perro continuamente por sus logros y cumplimiento, debe entender que “eso” estuvo bien y premiarlo.
· Enséñale a seguirte donde vayas. Di el nombre de tu perro, haz contacto visual y camina dos pasos hacia delante. Si tu perro camina contigo, dale un premio. Si no te entiende, retrocede y repite este paso cuantas veces sea necesario hasta que camine contigo. Aumenta el movimiento a cuatro pasos, luego a seis pasos, premiando su progreso.
· Practica tanto como puedas. Lo ideal es dos veces al día.
Debes asegurarte que tu perro socialice apropiadamente. ¿Sabes cómo reacciona tu perro cuando se cruza con otros perros? Y con personas desconocidas que se le acerquen? No quieres esperar a enterarte por primera vez cuando decida pelearse con otro perro o que reaccione furioso ante una persona mientras estás ejercitándote lejos de casa. ¿Cómo te sientes cuando te encuentras con otros perros mientras te ejercitas? Debes estar seguro de que puedes manejar las situaciones posibles de confrontación con otros perros y controlar a tu perro apropiadamente.
Evalúa su resistencia física y salud. Su habilidad de ejercitarse contigo dependerá de ambos factores. Si no tiene mucha condición, necesitarás adecuar tu ejercicio para ayudarle a alcanzar mejor resistencia. Y si tiene problemas de salud, habla con tu veterinario, es altamente recomendable que lo examine por completo antes de que comience con los ejercicios.
· Que no corra contigo desde la primera vez. Tu perro debería ser capaz de caminar por 30 a 60 minutos sin cansarse. Un perro que no pueda hacer esto requiere darle más tiempo en mejorar su condición primero.
· Un perro en buena condición. Como referencia, debería eventualmente ser capaz de correr alrededor de 5 km contigo e ir sumando con el tiempo. Más allá de esto, siempre consulta con su veterinario ante cualquier muestra o gesto que te resulte anormal en tu perro.
Elige la hora correcta del día para ejercitarte. Los perros jadean para liberar el calor y no tienen el eficiente sistema de sudoración de los humanos. Por lo tanto, utilicen los momentos más frescos del día, ya sea temprano en la mañana, con el sol liviano o en la noche, ya sin calor intenso. Esto también es bueno para tí porque te mantiene alejado del calor, los rayos UV del sol y estar expuesto a una posible deshidratación cuando calienta más, y evita que te acalores tú también.
Dedícale atención en buscar señales de acaloramiento o golpes de calor en tu perro.
Que tu perro haga un calentamiento antes de que se ejerciten. Considera la personalidad y condición física de tu perro. Si tiene un poco de sobrepeso, problemas en las articulaciones o ya está algo viejo, no le hará daño calentar un poco mientras tú también lo haces.
· Juega a que te traiga un juguete por unos minutos. Deja que tu perro gaste su energía tirándole una pelota o su juguete favorito dejando que corra detrás de él. Sin embargo, sólo hazlo por unos pocos minutos para que no lo agotes por completo. Una buena media hora de jugar con él en el parque puede ser un buen ejercicio para los dos.
· Intenta con una caminata lenta primero. Después aumenta la velocidad. Esto también te dará una oportunidad de practicar y reforzar que camine junto a ti antes de que salgan.
· Establece un ritmo. En vez de dejarlo oler o investigar todos los árboles, hazle saber que vienen a ejercitarse. Tal vez te tome unos días establecer un patrón nuevo en él, así que, sé paciente.
· Practica que se quede cerca a ti. Después de un rato, asociará este comportamiento con el ejercicio.
· Comienza el entrenamiento caminando a un ritmo rápido. Recorre varios metros y veras que al principio, tu perro se mantendrá enfocado en lo que está haciendo.
· Considera usar la "caminata con intervalos". Esto consiste en alternar tu caminata con trotar, correr hacia atrás y hacia los lados por cortos incrementos de tiempo. Esto hace que varíe el ritmo, la técnica y es útil para que tu perro se vaya acostumbrando a la serie de ejercicios y a que lo disfruten.
· Jugar a perseguirse, una manera divertida de ejercitarse mientras corren. Sólo deja al perro sin correa donde las reglas lo permitan, pues es un excelente ejercicio para que tu perro corra libremente. Procura superficies suaves cuando trotes o corras para proteger las patas de tu perro.
Trabaja para aumentar la distancia y el ritmo. Si vas a correr o caminar con tu perro, hazlo con calma y gradualmente incrementa la distancia y velocidad. Distingue dónde se ubica tu perro en relación a ti. Los perros tienden a preferir estar frente a ti; si tu perro camina más despacio o corre a tu lado o atrás de ti, es tiempo de un descanso.
· Primeras semanas. Sólo camina o trota lentamente durante 30 a 40 minutos. Descansa mucho y deja que tu perro tome agua, y considera el entrenamiento en intervalos.
· Seis semanas después. Realizando ejercicio regular, tu amigo tal vez esté listo para completar una hora de cardio junto a ti.
Que los juegos sean una rutina de ejercicios. Esta idea es genial si eres deportista, pues los dos tendrán un entrenamiento muy completo. Jugar a atrapar juguetes, tirar una pelota a tu perro, jugar a jalar la cuerda o a las escondidas con él o ella puede ser una forma de entrenamiento sin mucha dificultad involucrada.
Prueben jugar con el disco volador como otras opciones de diversión.
Las razas más "deportivas" como los Labradores y Spaniels son geniales para entrenamientos que consistan en ir detrás de objetos.
Reconoce las señales. Sentarse o acostarse, quedarse atrás de ti o simplemente detenerse son buenos indicadores que tu perro ha tenido suficiente. No tomes a mal estas señales como terquedad cuando se trate de ejercicio. También, cualquier señal de caminar diferente o en su respiración deben ser tomadas en serio y revisada por un veterinario lo más pronto posible.
Hidratar a tu perro después del entrenamiento. Hidrátate a ti y a tu perro con agua fresca.
Asegúrate que tu perro ha tomado lo suficiente. Permítele tomar cuanto quiera después de una sesión de ejercicios. Tu perro te hará saber cuándo se sienta rehidratado.
Déjalo que descanse. Lleva a tu perro a su lugar favorito para descansar para una siesta luego del entrenamiento.
· Lleva contigo agua embotellada para tu perro, para que le puedas dar agua no importa donde estés. Conoce dónde se ubican los bebederos confiables de agua.
· Asegúrate que tu perro esté identificado apropiadamente y que tenga todas sus vacunas.
· Considera usar un arnés para tener más control, especialmente si tu perro es muy curioso o no está bien entrenado aún.
· Antes de que dejes a tu perro sin correa, conoce las reglas de tu ciudad sobre el tema.
· Después de pasar tiempo en las calles, parques, en la playa, etc., revisa sus patas para asegurarte que no tenga raspaduras, espinas o algún otro objeto que lo esté lastimando.
· Haz que los niños participen en el ejercicio con tu perro también. Es bueno para su salud participar en ejercicios regulares con varias personas.
Es recomendable que busques info de entrenamiento para tu perro. Si realmente lo haces en serio, puede ser practicado como un deporte y muy beneficioso para los dos a nivel salud.
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Decide qué ejercicio harás con tu compañero. Aunque trotar y caminar parecen ser lo tradicional, existen muchas otras actividades que tú y tu mejor amigo pueden hacer juntos; algunas de ellas pueden ser usadas para variar la rutina y evitar que alguno de los dos se aburra. De hecho, la variedad es muy importante para asegurarte que tu perro no esté forzando sus músculos. Algunos ejemplos incluyen:
· Trotar, correr o caminar. Funciona bien para ambos, aunque algunas especies son más aptas para correr que otras. Los perros con una complexión delgada, pecho y hocico largo tienden a ser mejores. No corras con un perro hasta que su esqueleto haya madurado; antes de eso, podrías dañarlo.
· Nadar. Especialmente si tienes un perro que ame el agua, mantén a tu perro vigilado mientras nadan para asegurarte que no esté lidiando o teniendo problemas con el agua, especialmente si tiene dificultades en sus articulaciones. Ten esto en cuenta cuando selecciones esta actividad como un ejercicio para los dos. Si tu perro no se siente cómodo en el agua, no lo metas a la fuerza.
· Entrena su agilidad. Haz un recorrido con “obstáculos” para tu perro. Correr, saltar y arrastrarse son buenas maneras de usar diferentes músculos y le permite a tu perro ejercitar algo muy importante; su cerebro. Y mientras tú que haces??,… tú tienes la obligación de seguirle el paso por supuesto!!!
· Un paseo tranquilo en bicicleta. Con tu perro a un lado es una gran manera de ayudarlo a gastar una buena parte de su energía. Mantén la vista sobre él durante todo el viaje, estará gastando mucha más energía que tú así que mantente alerta a sus manifestaciones de que está cansado. También asegúrate que tengan descansos cuando tenga que "hacer sus necesidades."
· Patinar. Asegúrate que entienda tus indicaciones de que se quede cercano a ti y sea obediente en general para que, en algún intento por festejarte alguna humorada, te salte y te tumbe. Realiza esta actividad con tu amiguito si dominas estar sobre rueditas.
· Esquiar juntos. Porque no? Los deportes de invierno pueden ser muy divertidos con tu perro. En vez de tomar una caminata rápida, ponte tus esquíes y haz que tu perro te siga.
· “Doga”. Una actividad que recibe su nombre por juntar las palabras "dog" y "yoga". Esto puede ser un entrenamiento tranquilo y agradable para ambos; si no consigues clases cercanas a tu domicilio, puedes ver videos en internet y seguir las instrucciones con cuidado, en tu casa y junto a tu perro.
Enséñale a tu perro a quedarse junto a tus pies. La única manera en que puedas ejercitarte de forma efectiva con tu perro es si está en sintonía con tus señas y movimientos corporales. Enseñarle a tu mascota los “comandos básicos” te permitirá mantener a tu perro bajo control en la calle, en la plaza o en el parque cuando lo lleves con o sin correa y los ayudará a evitar accidentes o tener que pasar malos momentos juntos.
· Lleva una bolsa con premios. Debes premiar a tu perro continuamente por sus logros y cumplimiento, debe entender que “eso” estuvo bien y premiarlo.
· Enséñale a seguirte donde vayas. Di el nombre de tu perro, haz contacto visual y camina dos pasos hacia delante. Si tu perro camina contigo, dale un premio. Si no te entiende, retrocede y repite este paso cuantas veces sea necesario hasta que camine contigo. Aumenta el movimiento a cuatro pasos, luego a seis pasos, premiando su progreso.
· Practica tanto como puedas. Lo ideal es dos veces al día.
Debes asegurarte que tu perro socialice apropiadamente. ¿Sabes cómo reacciona tu perro cuando se cruza con otros perros? Y con personas desconocidas que se le acerquen? No quieres esperar a enterarte por primera vez cuando decida pelearse con otro perro o que reaccione furioso ante una persona mientras estás ejercitándote lejos de casa. ¿Cómo te sientes cuando te encuentras con otros perros mientras te ejercitas? Debes estar seguro de que puedes manejar las situaciones posibles de confrontación con otros perros y controlar a tu perro apropiadamente.
Evalúa su resistencia física y salud. Su habilidad de ejercitarse contigo dependerá de ambos factores. Si no tiene mucha condición, necesitarás adecuar tu ejercicio para ayudarle a alcanzar mejor resistencia. Y si tiene problemas de salud, habla con tu veterinario, es altamente recomendable que lo examine por completo antes de que comience con los ejercicios.
· Que no corra contigo desde la primera vez. Tu perro debería ser capaz de caminar por 30 a 60 minutos sin cansarse. Un perro que no pueda hacer esto requiere darle más tiempo en mejorar su condición primero.
· Un perro en buena condición. Como referencia, debería eventualmente ser capaz de correr alrededor de 5 km contigo e ir sumando con el tiempo. Más allá de esto, siempre consulta con su veterinario ante cualquier muestra o gesto que te resulte anormal en tu perro.
Elige la hora correcta del día para ejercitarte. Los perros jadean para liberar el calor y no tienen el eficiente sistema de sudoración de los humanos. Por lo tanto, utilicen los momentos más frescos del día, ya sea temprano en la mañana, con el sol liviano o en la noche, ya sin calor intenso. Esto también es bueno para tí porque te mantiene alejado del calor, los rayos UV del sol y estar expuesto a una posible deshidratación cuando calienta más, y evita que te acalores tú también.
Dedícale atención en buscar señales de acaloramiento o golpes de calor en tu perro.
Que tu perro haga un calentamiento antes de que se ejerciten. Considera la personalidad y condición física de tu perro. Si tiene un poco de sobrepeso, problemas en las articulaciones o ya está algo viejo, no le hará daño calentar un poco mientras tú también lo haces.
· Juega a que te traiga un juguete por unos minutos. Deja que tu perro gaste su energía tirándole una pelota o su juguete favorito dejando que corra detrás de él. Sin embargo, sólo hazlo por unos pocos minutos para que no lo agotes por completo. Una buena media hora de jugar con él en el parque puede ser un buen ejercicio para los dos.
· Intenta con una caminata lenta primero. Después aumenta la velocidad. Esto también te dará una oportunidad de practicar y reforzar que camine junto a ti antes de que salgan.
· Establece un ritmo. En vez de dejarlo oler o investigar todos los árboles, hazle saber que vienen a ejercitarse. Tal vez te tome unos días establecer un patrón nuevo en él, así que, sé paciente.
· Practica que se quede cerca a ti. Después de un rato, asociará este comportamiento con el ejercicio.
· Comienza el entrenamiento caminando a un ritmo rápido. Recorre varios metros y veras que al principio, tu perro se mantendrá enfocado en lo que está haciendo.
· Considera usar la "caminata con intervalos". Esto consiste en alternar tu caminata con trotar, correr hacia atrás y hacia los lados por cortos incrementos de tiempo. Esto hace que varíe el ritmo, la técnica y es útil para que tu perro se vaya acostumbrando a la serie de ejercicios y a que lo disfruten.
· Jugar a perseguirse, una manera divertida de ejercitarse mientras corren. Sólo deja al perro sin correa donde las reglas lo permitan, pues es un excelente ejercicio para que tu perro corra libremente. Procura superficies suaves cuando trotes o corras para proteger las patas de tu perro.
Trabaja para aumentar la distancia y el ritmo. Si vas a correr o caminar con tu perro, hazlo con calma y gradualmente incrementa la distancia y velocidad. Distingue dónde se ubica tu perro en relación a ti. Los perros tienden a preferir estar frente a ti; si tu perro camina más despacio o corre a tu lado o atrás de ti, es tiempo de un descanso.
· Primeras semanas. Sólo camina o trota lentamente durante 30 a 40 minutos. Descansa mucho y deja que tu perro tome agua, y considera el entrenamiento en intervalos.
· Seis semanas después. Realizando ejercicio regular, tu amigo tal vez esté listo para completar una hora de cardio junto a ti.
Que los juegos sean una rutina de ejercicios. Esta idea es genial si eres deportista, pues los dos tendrán un entrenamiento muy completo. Jugar a atrapar juguetes, tirar una pelota a tu perro, jugar a jalar la cuerda o a las escondidas con él o ella puede ser una forma de entrenamiento sin mucha dificultad involucrada.
Prueben jugar con el disco volador como otras opciones de diversión.
Las razas más "deportivas" como los Labradores y Spaniels son geniales para entrenamientos que consistan en ir detrás de objetos.
Reconoce las señales. Sentarse o acostarse, quedarse atrás de ti o simplemente detenerse son buenos indicadores que tu perro ha tenido suficiente. No tomes a mal estas señales como terquedad cuando se trate de ejercicio. También, cualquier señal de caminar diferente o en su respiración deben ser tomadas en serio y revisada por un veterinario lo más pronto posible.
Hidratar a tu perro después del entrenamiento. Hidrátate a ti y a tu perro con agua fresca.
Asegúrate que tu perro ha tomado lo suficiente. Permítele tomar cuanto quiera después de una sesión de ejercicios. Tu perro te hará saber cuándo se sienta rehidratado.
Déjalo que descanse. Lleva a tu perro a su lugar favorito para descansar para una siesta luego del entrenamiento.
Para tener en cuenta:
· Los perros más jóvenes tienden a ser compañeros de ejercicio más activos que los perros viejos.· Lleva contigo agua embotellada para tu perro, para que le puedas dar agua no importa donde estés. Conoce dónde se ubican los bebederos confiables de agua.
· Asegúrate que tu perro esté identificado apropiadamente y que tenga todas sus vacunas.
· Considera usar un arnés para tener más control, especialmente si tu perro es muy curioso o no está bien entrenado aún.
· Antes de que dejes a tu perro sin correa, conoce las reglas de tu ciudad sobre el tema.
· Después de pasar tiempo en las calles, parques, en la playa, etc., revisa sus patas para asegurarte que no tenga raspaduras, espinas o algún otro objeto que lo esté lastimando.
· Haz que los niños participen en el ejercicio con tu perro también. Es bueno para su salud participar en ejercicios regulares con varias personas.
Es recomendable que busques info de entrenamiento para tu perro. Si realmente lo haces en serio, puede ser practicado como un deporte y muy beneficioso para los dos a nivel salud.