Cambios en la Libertadores: rehidratación obligatoria y cámaras en campo
La Copa Libertadores 2026 comenzó con un nuevo protocolo impulsado por la CONMEBOL que introduce pausas obligatorias de rehidratación y una mayor intervención audiovisual desde el campo de juego. La medida ya forma parte del reglamento y se aplicará en todos los partidos del certamen, sin excepción por clima, sede o estadio.
A lo largo de toda la edición se realizará una pausa de hasta 90 segundos en cada tiempo, una disposición fija que busca unificar criterios en una competencia marcada por la intensidad física y los extensos desplazamientos. A diferencia de las pausas tradicionales, vinculadas a temperaturas extremas, este corte apunta a reforzar el cuidado del futbolista de manera sistemática.
Desde lo deportivo, el nuevo esquema introduce un componente táctico adicional. El árbitro definirá el momento exacto de la interrupción y los jugadores deberán permanecer dentro del campo, cerca de los bancos de suplentes. Aunque no se trata de un tiempo muerto formal, el parate puede ser utilizado para ajustes rápidos de orden táctico y correcciones puntuales.
El protocolo también impacta en la experiencia del espectador. Durante las pausas, la transmisión contará con mayor proximidad de cámaras y micrófonos, según lo establecido en el Manual de Clubes del torneo, permitiendo captar imágenes y sonidos desde el campo, incluidas indicaciones de los cuerpos técnicos. Así, la Libertadores 2026 suma una herramienta que combina cuidado físico, lectura estratégica y una narrativa audiovisual más cercana.