¿Por qué el Mercedes Benz Stadium de Atlanta ha sido un problema para la FIFA?
La FIFA prohibe que los estadios tengan vendidos los derechos de naming a una marca, pero con Atlanta hizo una excepción.
Miércoles 8 de Abril de 2026
El Atlanta Stadium es uno de los 16 recintos elegidos por la FIFA para albergar partidos del Mundial 2026 en Estados Unidos, Canadá y México. Su nombre oficial no es el que usa la FIFA: durante las competencias oficiales, el organismo exige que se eliminen todas las referencias comerciales de los estadios, incluyendo sus nombres. Esta práctica, relativamente reciente, surge en el contexto de los derechos de naming, mediante los cuales los propietarios venden el nombre del estadio a una empresa. En este caso, Mercedes-Benz firmó en 2015 un acuerdo de 324 millones de dólares por los derechos exclusivos hasta 2042.
Inaugurado en 2017, el estadio reemplazó al Georgia Dome como sede de los Atlanta Falcons de la NFL y también es utilizado por Atlanta United de la MLS. Su capacidad oscila entre 71.000 y 75.000 espectadores según el evento, y durante el Mundial 2026 albergará ocho partidos, incluyendo el debut histórico de Cabo Verde ante España y una de las dos semifinales. Su construcción demandó una inversión estimada en 1.700 millones de dólares, y el estadio cuenta con elementos arquitectónicos notables: un videoboard circular llamado Halo que recorre todo el interior bajo el techo, una fachada inspirada en las alas de un halcón, y una imponente escultura de acero que representa a un halcón sujetando un balón.
Inaugurado en 2017, el estadio reemplazó al Georgia Dome como sede de los Atlanta Falcons de la NFL y también es utilizado por Atlanta United de la MLS. Su capacidad oscila entre 71.000 y 75.000 espectadores según el evento, y durante el Mundial 2026 albergará ocho partidos, incluyendo el debut histórico de Cabo Verde ante España y una de las dos semifinales. Su construcción demandó una inversión estimada en 1.700 millones de dólares, y el estadio cuenta con elementos arquitectónicos notables: un videoboard circular llamado Halo que recorre todo el interior bajo el techo, una fachada inspirada en las alas de un halcón, y una imponente escultura de acero que representa a un halcón sujetando un balón.
El rasgo más llamativo del estadio es su techo retráctil, compuesto por ocho paneles triangulares que se mueven de forma simultánea generando el efecto visual de un diafragma de cámara fotográfica. Según confirmó el arquitecto Bill Johnson, el diseño se inspiró en el Panteón de Roma. Sin embargo, es justamente este techo el que generó conflictos con la FIFA: cuando está cerrado, el exterior muestra la estrella de tres puntas encerrada en un círculo, el logo de Mercedes-Benz.
La FIFA redactó un contrato de más de 100 páginas exigiendo que los estadios sean un espacio libre de marcas, lo que representa uno de los mayores desafíos para las sedes estadounidenses del Mundial, especialmente aquellas que son estadios de la NFL adaptados al fútbol. En el caso de Atlanta, se evaluaron distintas soluciones para tapar el logo, incluyendo gráficas de vinilo, pero el material flexible con el que están construidos los paneles del techo hacía imposible cubrirlo sin dañar la estructura. Por eso, la FIFA otorgó una excepción: Atlanta será el único estadio del Mundial 2026 autorizado a exhibir una marca comercial.
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