Armó un museo de Maradona en Nápoles con la colección de su padre y es furor

#GraciasDiego

Armó un museo de Maradona en Nápoles con la colección de su padre y es furor

Massimo Vignati cuenta con un sótano en el barrio de Secondigliano con fotografías, banderines, brazaletes y camisetas que usó el 10 en su carrera deportiva.
Lunes 2 de Marzo de 2020

Seguramente sea uno de los cuartos con más historia deportiva del mundo el que tiene Massimo Vignati en el sótano de un edificio de Secondigliano, un barrio del norte de Nápoles. La envidia para muchos, más que nada para los fanáticos y amantes del fútbol y de Diego Armando Maradona.  

Desde el botín izquierdo con el que el 10 anotó su doblete a Bélgica en las semifinales del Mundial de México en 1986, hasta el contrato original de su traspaso del Barcelona al Napoli. Todos esos tesoros pertenecen a la familia Vignati, con la que Diego tuvo una estrecha relación en su estadía en Italia.

El padre fue durante 37 años el conserje del estadio San Paolo y de los vestuarios del Napoli, la madre fue la única cocinera de Maradona y la hija fue la niñera de Dalma y Giannina, dos de las herederas del exjugador.

Hoy, Massimo cuenta con un centenar de reliquias que heredó de su padre y a las que las cuida y conserva con mucho cariño. Él fue el alcanzapelotas del equipo italiano durante los siete años que Maradona jugó allí. Tan fuerte fue el vínculo que se creó entre ambos, que compartían partidos de fútbol sala y el argentino lo invitaba y lo llevaba en Ferrari a los entrenamientos.

Tanto coleccionistas como fanáticos del astro mundial intentaron tentarlo para hacerse de alguna de las piezas. Él mismo admitió rechazar 20 mil euros por la fotocopia del contrato original que le llevó del Barça a Napoli. Su intención es darle al club todos los recuerdos para que armen un museo de quien fue el jugador más emblemático de la institución.

Entre los objetos más destacados está el banco donde se cambiaba Maradona en el vestuario de San Paolo, la campera con la que bailó e hizo malabares al ritmo de “Live is Life” durante un calentamiento antes de enfrentarse al Bayern Múnich, una estatua en miniatura del 10 dirigiendo a la Selección Argentina, entre muchas otras cosas.



 

Notas relacionadas