Tara Moore: la tenista que demandó a la WTA por 20 millones de dólares tras ser expulsada
La tenista británica logró alcanzar el top 145 del ranking femenino en 2016 y ahora reclama una suma millonaria.
Miércoles 25 de Febrero de 2026
La tenista británica Tara Moore, quien llegó al puesto 145 del ranking mundial en 2016, inició una demanda por 20 millones de dólares contra la Asociación de Tenis Femenino (WTA) tras haber sido suspendida durante cuatro años en un caso de dopaje que, según sostiene, se originó por el consumo de carne contaminada. La jugadora considera que la sanción perjudicó gravemente su carrera profesional.
El conflicto comenzó luego de que Moore arrojara un resultado positivo en un control antidopaje realizado durante el WTA de Bogotá en 2022, lo que derivó en una suspensión inmediata. Aunque un tribunal independiente la absolvió posteriormente y le permitió regresar a la competencia entre mediados de 2024 y el segundo semestre de 2025, la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) apeló el fallo y logró reinstalar la sanción, impidiéndole competir hasta diciembre de 2027.
La demanda, presentada ante un juzgado de Nueva York, sostiene que la WTA no advirtió a las jugadoras sobre los riesgos de consumir carne local en determinados torneos, pese a que podía contener sustancias derivadas de aditivos utilizados en la alimentación animal. Según el reclamo, esa falta de información fue determinante en el resultado del control antidopaje.
El abogado de la tenista, Daniel Weiss, afirmó en declaraciones al New York Post que su clienta fue “doblemente víctima”: primero por la presunta negligencia de la organización y luego por un sistema antidopaje que, según denunció, presume culpabilidad sin pruebas de intención. Moore, nacida en Hong Kong y ganadora de siete títulos individuales y dieciocho en dobles del circuito ITF, aseguró en reiteradas ocasiones que la sanción terminó por “arruinar” su carrera deportiva.
Ir a la versión original de la nota »
El conflicto comenzó luego de que Moore arrojara un resultado positivo en un control antidopaje realizado durante el WTA de Bogotá en 2022, lo que derivó en una suspensión inmediata. Aunque un tribunal independiente la absolvió posteriormente y le permitió regresar a la competencia entre mediados de 2024 y el segundo semestre de 2025, la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) apeló el fallo y logró reinstalar la sanción, impidiéndole competir hasta diciembre de 2027.
La demanda, presentada ante un juzgado de Nueva York, sostiene que la WTA no advirtió a las jugadoras sobre los riesgos de consumir carne local en determinados torneos, pese a que podía contener sustancias derivadas de aditivos utilizados en la alimentación animal. Según el reclamo, esa falta de información fue determinante en el resultado del control antidopaje.
El abogado de la tenista, Daniel Weiss, afirmó en declaraciones al New York Post que su clienta fue “doblemente víctima”: primero por la presunta negligencia de la organización y luego por un sistema antidopaje que, según denunció, presume culpabilidad sin pruebas de intención. Moore, nacida en Hong Kong y ganadora de siete títulos individuales y dieciocho en dobles del circuito ITF, aseguró en reiteradas ocasiones que la sanción terminó por “arruinar” su carrera deportiva.