La etapa de Rúben Amorim en el Manchester United llegó abruptamente a su fin. La institución oficializó este lunes la salida del técnico portugués luego de poco más de un año al frente del primer equipo, una decisión que vuelve a evidenciar las dificultades del club para consolidar un proyecto deportivo sostenido en el tiempo.
El despido no solo tiene impacto futbolístico, sino también económico. Amorim había firmado en noviembre de 2024 un contrato por tres temporadas, por lo que la rescisión anticipada obligará al United a desembolsar cerca de 13 millones de libras, equivalentes a más de 15 millones de euros. Una cifra que se suma a la larga lista de indemnizaciones pagadas por el club en la última década.

En lo deportivo, el balance dejó claroscuros. Bajo su conducción, el equipo alcanzó la final de la Europa League, donde cayó ante el Tottenham, pero nunca logró regularidad en la liga local. En la Premier League, el United marcha sexto con 31 puntos, a 17 del líder Arsenal, una distancia que terminó de inclinar la balanza en contra del entrenador.
De manera interina, Darren Fletcher asumirá la conducción del primer equipo. El exmediocampista, que venía trabajando en las divisiones juveniles, debutará este miércoles ante Burnley mientras la directiva define el próximo paso en un banquillo que sigue sin encontrar estabilidad.

