Novak Djokovic continúa estirando su dominio histórico dentro y fuera de la cancha. A los 38 años y tras más de dos décadas en el circuito profesional, el serbio volvió a meterse en una final de Grand Slam, esta vez en el Australian Open 2026, asegurándose un nuevo premio económico que refuerza su condición de tenista con mayores ganancias oficiales de todos los tiempos.
Antes de comenzar la temporada 2026, Djokovic acumulaba US$ 191.252.375 en premios oficiales, según los registros de la ATP. Esa cifra, correspondiente exclusivamente al prize money obtenido en torneos oficiales desde su debut en 2003, ya lo colocaba en la cima del ranking histórico, muy por encima de sus principales rivales generacionales.

Su clasificación a la final del Australian Open 2026 le garantiza un ingreso adicional de 2,15 millones de dólares australianos, equivalentes a aproximadamente US$ 1,45 millones, incluso en caso de no quedarse con el título. De este modo, su bolsa total por premios oficiales asciende a cerca de US$ 192,7 millones, una cifra inédita en la historia del tenis profesional.
El impacto resulta aún más significativo si se considera el contexto. Djokovic disputó su primera final de Grand Slam en 2007 y, casi veinte años después, sigue compitiendo en la élite absoluta del circuito. Además, el monto acumulado no contempla ingresos por contratos comerciales, exhibiciones ni primas por participación, y tampoco descuenta la carga fiscal, que en algunos casos puede reducir hasta un 40% del ingreso bruto. Aun así, el serbio sigue marcando un estándar económico difícil de igualar.


