Lo imposible no existe
Por Maximiliano Matto
Jueves 12 de Junio de 2014
Presento una agenesia de miembros inferiores y miembro superior derecho y una escoliosis congénita. Empecé a nadar a los 4 meses de vida por recomendación médica, desde ese día nunca más salí del mundo de la natación.
Actualmente represento al Club Atlético River Plate (esta disciplina está a cargo de la Prof. Marcela Belviso y el Prof. Fernando Sablich) y soy integrante de la Selección Argentina. Medallista de Oro en 50 metros pecho en los Juegos Para-Suramericanos en Santiago de Chile 2014.
En los últimos años, la natación adaptada ha mejorado abismalmente. Se aproxima una generación muy competitiva a nivel internacional, y esto se debe al trabajo que los entrenadores hacen desde hace años. Ellos apostaron, apuestan y seguirán haciéndolo, y esto conlleva a que seguramente para Rio 2016, o para los Juegos Paralímpicos del 2020, pueda haber más atletas argentinos representando al país. Esta mejora también se debe a la creación de organismos como el ENARD y el apoyo de la Secretaría de Deportes de la Nación y a las distintas federaciones que tiene la natación adaptada.
Cada vez que conozco a diferentes personas e integro distintos círculos sociales, me preguntan si alguna vez me discriminaron. Y yo contesto lo siguiente: Primeramente para que no te discriminen y te acepten e incluyan en la sociedad, lo tienen que hacer en la familia. Mi mamá y mis abuelos lo hicieron perfectamente, sino lo hubiesen hecho quien sabe como sería mi vida actual.
Luego de eso, uno mismo tiene que aceptar sus defectos, limitaciones y virtudes. Y después uno puede pretender que los demás lo acepten tal cual es. Durante mi infancia y adolescencia no tuve o no recuerdo haber tenido un acto de discriminación. La sociedad está avanzando mucho en ese tema y la gente está muy solidaria, pero aún falta. ¿Qué falta? Accesos de rampa en lugares públicos o en espacios recreativos, la obstrucción por partes de vehículos en las rampas.
Pasándolo al plano deportivo, tendría que haber muchas más empresas como Weber Saint Gobain, que apoya al deporte argentino olímpico y paralímpico. La gente con discapacidad también es deportista y se dedica al alto rendimiento y representa al país, más allá de estar en una silla de ruedas, de caminar con bastones/muletas, de no escuchar o de no ver etc.
Desde que arribé a Weber, empecé a fijarme también en la necesidad de los demás, que gracias a esta compañía vamos a poder realizar diferentes proyectos con una responsabilidad social. Yo ya tengo mi proyecto y es ayudar a la Fundación Uurarum, ubicada en mi ciudad, Marcos Paz. La misma se encarga de albergar a jóvenes con múltiples capacidades diferentes, que por motivos de la vida no tienen donde vivir. Además de esto, tienen talleres de panadería, cerámica, pintura y textil entre otros.
La fundación les permite a estos jóvenes tener una salida laboral efectiva cuando las escuelas especiales no puedan contenerlos por su edad. Mi propósito es que esta fundación agrande sus alojamientos para que puedan movilizarse sin ningún problema, y también se construya uno para mujeres, ya que hoy en día, están conviviendo todos en un mismo espacio.
Gracias a Weber por permitirme ser parte de #Huella Weber. Esto me facilitará ayudar a mis pares y a quienes más lo necesitan.
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Actualmente represento al Club Atlético River Plate (esta disciplina está a cargo de la Prof. Marcela Belviso y el Prof. Fernando Sablich) y soy integrante de la Selección Argentina. Medallista de Oro en 50 metros pecho en los Juegos Para-Suramericanos en Santiago de Chile 2014.
En los últimos años, la natación adaptada ha mejorado abismalmente. Se aproxima una generación muy competitiva a nivel internacional, y esto se debe al trabajo que los entrenadores hacen desde hace años. Ellos apostaron, apuestan y seguirán haciéndolo, y esto conlleva a que seguramente para Rio 2016, o para los Juegos Paralímpicos del 2020, pueda haber más atletas argentinos representando al país. Esta mejora también se debe a la creación de organismos como el ENARD y el apoyo de la Secretaría de Deportes de la Nación y a las distintas federaciones que tiene la natación adaptada.
Cada vez que conozco a diferentes personas e integro distintos círculos sociales, me preguntan si alguna vez me discriminaron. Y yo contesto lo siguiente: Primeramente para que no te discriminen y te acepten e incluyan en la sociedad, lo tienen que hacer en la familia. Mi mamá y mis abuelos lo hicieron perfectamente, sino lo hubiesen hecho quien sabe como sería mi vida actual.
Luego de eso, uno mismo tiene que aceptar sus defectos, limitaciones y virtudes. Y después uno puede pretender que los demás lo acepten tal cual es. Durante mi infancia y adolescencia no tuve o no recuerdo haber tenido un acto de discriminación. La sociedad está avanzando mucho en ese tema y la gente está muy solidaria, pero aún falta. ¿Qué falta? Accesos de rampa en lugares públicos o en espacios recreativos, la obstrucción por partes de vehículos en las rampas.
Pasándolo al plano deportivo, tendría que haber muchas más empresas como Weber Saint Gobain, que apoya al deporte argentino olímpico y paralímpico. La gente con discapacidad también es deportista y se dedica al alto rendimiento y representa al país, más allá de estar en una silla de ruedas, de caminar con bastones/muletas, de no escuchar o de no ver etc.
Desde que arribé a Weber, empecé a fijarme también en la necesidad de los demás, que gracias a esta compañía vamos a poder realizar diferentes proyectos con una responsabilidad social. Yo ya tengo mi proyecto y es ayudar a la Fundación Uurarum, ubicada en mi ciudad, Marcos Paz. La misma se encarga de albergar a jóvenes con múltiples capacidades diferentes, que por motivos de la vida no tienen donde vivir. Además de esto, tienen talleres de panadería, cerámica, pintura y textil entre otros.
La fundación les permite a estos jóvenes tener una salida laboral efectiva cuando las escuelas especiales no puedan contenerlos por su edad. Mi propósito es que esta fundación agrande sus alojamientos para que puedan movilizarse sin ningún problema, y también se construya uno para mujeres, ya que hoy en día, están conviviendo todos en un mismo espacio.
Gracias a Weber por permitirme ser parte de #Huella Weber. Esto me facilitará ayudar a mis pares y a quienes más lo necesitan.