¿Cuántos maratones se pueden correr al año?
Martes 6 de Octubre de 2015
Hay muchos atletas que impulsados por diferentes motivaciones corren varias maratones al año, incluso tenemos el conocido ejemplo del gran Ricardo Abad, que entre otros muchos retos consiguió completar 500 maratones en 500 días consecutivos.
También te cuento de Yuki Kawauchi, es un funcionario japonés que trabaja en una escuela pública a unos 50 km de Tokio y que ya empieza a ser muy conocido entre todos los que seguimos las grandes maratones internacionales.
Su gran pasión, al igual que la de muchísimos compatriotas suyos es correr, especialmente la maratón, toda una religión en aquel país. Ya tiene su trabajo diario diseñado que realiza antes o después de su trabajo, rodajes largos e incluso trotes en el campo, en principio, como cualquier otro corredor popular.
Lo que le ha hecho mundialmente famoso, admirado y diferenciado del resto de los atletas, es que desafía todas las leyes y normas relativas a esta disciplina: en 2012 corrió 10 maratones con unos resultados extraordinarios (ganó en 6) y en 2013 otros 11 consiguiendo marcas de atleta de élite que enlaza carrera tras carrera sosteniendo un tiempo increíble de 2h10m.
Este es un caso extremo y único de un atleta que ha llegado a disputar 2 maratones en quince días con marcas de 2h09m y 2h12m.
Y dejando al margen a estos ejemplos deportivos realmente extraordinarios, plenos de motivación y que se salen de lo habitual,…
¿Cuántos maratones podemos disputar al año?
Teniendo en cuenta de que la preparación específica para esta carrera suele rondar, como mínimo, las 10 semanas a las que hay que añadir algunas más de trabajo general y el obligado descanso post carrera, esto nos llevaría a que cada periodo de preparación nos ocupa unas 15 a 18 semanas. Haciendo cuentas parece claro que como máximo podríamos participar en 3 al año, pero teniendo en cuenta, entre otras variables, que para poder encajar ese número de maratones los plazos son demasiado ajustados. En realidad lo más recomendable sería preparar 2 de manera que, además de tenerlos bien separados en el año, nos diera tiempo de añadir más objetivos como medias maratones (21k), carreras populares (8k, 10k, 15k), cross country, etc... que nos contribuye positivamente para la consecución de las marcas buscadas en las pruebas de maratón.
Y si los disputamos a pleno??...
Independientemente de que el atleta se mueva en marcas de 2h30m, 3h30m ó 5h, va a intentar correrlos a pleno, buscando mejorar tiempo o al menos el mejor tiempo al que puede aspirar en función de las circunstancias que han rodeado su preparación. Caso distinto es el del atleta que participa en muchas maratones con el objetivo de llegar a la meta, de disfrutar del ambiente o de conocer sitios nuevos sin estar presionado por el cronómetro, que tiene otro objetivo y cuya motivación es bien distinta aunque igualmente admirable.
¿Y por qué no se puede hacer una maratón a pleno cada 2 meses o menos?
La preparación en sí misma tiene un desgaste físico y mental muy importante, más incluso que la propia carrera en sí, la maratón es la culminación de todo ese trabajo anterior ya que hemos invertido mucho tiempo y energía centrando todos nuestros esfuerzos y enfocándonos en intentar conseguir ese objetivo.
"Lo más duro de la maratón es la preparación",…sin dudas!!!
Muchos corredores sufren las semanas posteriores a la carrera un agotamiento general y no tienen el cuerpo ni la cabeza para esfuerzos grandes, ni siquiera para pensar en ellos.
Han sido semanas de acumular kilómetros, de tiradas largas, de series y de cuestas, de rodajes de recuperación y de rodajes fuertes, de días buenos y malos, mejores y peores con lluvia, frío o calor, mucha dedicación para conseguir sacar buenos tiempos en la preparación, entrenamientos en los que hemos pasado de la motivación de un día bueno a la desmoralización absoluta al día siguiente, por los grandes sacrificios,...de vivir cansado.
La importancia de saber dónde poner la energía…
Todo ese trabajo nos pasa factura por muy bien que nos haya salido la carrera, aunque hayamos mejorado marca y aunque hayamos tenido buenas sensaciones hasta el último kilómetro de la prueba. A pesar de que a los pocos días pensemos que nos hemos recuperado bien, no es así!!! Hay excepciones y todos conocemos atletas populares que seguido de un maratón los vemos en el parque quemando zapatilla, pero si esta prueba tan especial ha tenido una planificación cuidada y se ha disputado a pleno, en la mayoría de los casos vamos a necesitar varias semanas (hasta 3 ó 4 dicen los entrenadores y médicos deportivos) hasta poder empezar a entrenar con cierta normalidad en cuanto a intensidad, niveles de fuerza y motivación necesarias aunque esto último es más relativo y depende de cada uno.
Si queremos seguir muchos años disputando maratones tenemos que dosificar y elegir bien para poderlos preparar en las mejores condiciones físicas y mentales, pero si primamos la cantidad, tampoco exenta de esfuerzo y sacrificio,… la cosa cambia totalmente.
Y a ti ¿cuántos maratones te gusta preparar al año?
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También te cuento de Yuki Kawauchi, es un funcionario japonés que trabaja en una escuela pública a unos 50 km de Tokio y que ya empieza a ser muy conocido entre todos los que seguimos las grandes maratones internacionales.
Su gran pasión, al igual que la de muchísimos compatriotas suyos es correr, especialmente la maratón, toda una religión en aquel país. Ya tiene su trabajo diario diseñado que realiza antes o después de su trabajo, rodajes largos e incluso trotes en el campo, en principio, como cualquier otro corredor popular.
Lo que le ha hecho mundialmente famoso, admirado y diferenciado del resto de los atletas, es que desafía todas las leyes y normas relativas a esta disciplina: en 2012 corrió 10 maratones con unos resultados extraordinarios (ganó en 6) y en 2013 otros 11 consiguiendo marcas de atleta de élite que enlaza carrera tras carrera sosteniendo un tiempo increíble de 2h10m.
Este es un caso extremo y único de un atleta que ha llegado a disputar 2 maratones en quince días con marcas de 2h09m y 2h12m.
Y dejando al margen a estos ejemplos deportivos realmente extraordinarios, plenos de motivación y que se salen de lo habitual,…
¿Cuántos maratones podemos disputar al año?
Teniendo en cuenta de que la preparación específica para esta carrera suele rondar, como mínimo, las 10 semanas a las que hay que añadir algunas más de trabajo general y el obligado descanso post carrera, esto nos llevaría a que cada periodo de preparación nos ocupa unas 15 a 18 semanas. Haciendo cuentas parece claro que como máximo podríamos participar en 3 al año, pero teniendo en cuenta, entre otras variables, que para poder encajar ese número de maratones los plazos son demasiado ajustados. En realidad lo más recomendable sería preparar 2 de manera que, además de tenerlos bien separados en el año, nos diera tiempo de añadir más objetivos como medias maratones (21k), carreras populares (8k, 10k, 15k), cross country, etc... que nos contribuye positivamente para la consecución de las marcas buscadas en las pruebas de maratón.
Y si los disputamos a pleno??...
Independientemente de que el atleta se mueva en marcas de 2h30m, 3h30m ó 5h, va a intentar correrlos a pleno, buscando mejorar tiempo o al menos el mejor tiempo al que puede aspirar en función de las circunstancias que han rodeado su preparación. Caso distinto es el del atleta que participa en muchas maratones con el objetivo de llegar a la meta, de disfrutar del ambiente o de conocer sitios nuevos sin estar presionado por el cronómetro, que tiene otro objetivo y cuya motivación es bien distinta aunque igualmente admirable.
¿Y por qué no se puede hacer una maratón a pleno cada 2 meses o menos?
La preparación en sí misma tiene un desgaste físico y mental muy importante, más incluso que la propia carrera en sí, la maratón es la culminación de todo ese trabajo anterior ya que hemos invertido mucho tiempo y energía centrando todos nuestros esfuerzos y enfocándonos en intentar conseguir ese objetivo.
"Lo más duro de la maratón es la preparación",…sin dudas!!!
Muchos corredores sufren las semanas posteriores a la carrera un agotamiento general y no tienen el cuerpo ni la cabeza para esfuerzos grandes, ni siquiera para pensar en ellos.
Han sido semanas de acumular kilómetros, de tiradas largas, de series y de cuestas, de rodajes de recuperación y de rodajes fuertes, de días buenos y malos, mejores y peores con lluvia, frío o calor, mucha dedicación para conseguir sacar buenos tiempos en la preparación, entrenamientos en los que hemos pasado de la motivación de un día bueno a la desmoralización absoluta al día siguiente, por los grandes sacrificios,...de vivir cansado.
La importancia de saber dónde poner la energía…
Todo ese trabajo nos pasa factura por muy bien que nos haya salido la carrera, aunque hayamos mejorado marca y aunque hayamos tenido buenas sensaciones hasta el último kilómetro de la prueba. A pesar de que a los pocos días pensemos que nos hemos recuperado bien, no es así!!! Hay excepciones y todos conocemos atletas populares que seguido de un maratón los vemos en el parque quemando zapatilla, pero si esta prueba tan especial ha tenido una planificación cuidada y se ha disputado a pleno, en la mayoría de los casos vamos a necesitar varias semanas (hasta 3 ó 4 dicen los entrenadores y médicos deportivos) hasta poder empezar a entrenar con cierta normalidad en cuanto a intensidad, niveles de fuerza y motivación necesarias aunque esto último es más relativo y depende de cada uno.
Si queremos seguir muchos años disputando maratones tenemos que dosificar y elegir bien para poderlos preparar en las mejores condiciones físicas y mentales, pero si primamos la cantidad, tampoco exenta de esfuerzo y sacrificio,… la cosa cambia totalmente.
Y a ti ¿cuántos maratones te gusta preparar al año?