Los músculos del tronco y su importancia en el corredor
Probablemente la mayoría de los que están en el mundo del Running habrán oído que dentro de los principales aspectos del entrenamiento de un corredor está el trabajo del core, y muchos de ustedes realizan ejercicios dirigidos al fortalecimiento de la zona media del cuerpo en sus entrenos, pero…
¿Qué es exactamente el ‘Core Training’ y por qué los entrenadores le damos tanta importancia?
¿Cuáles son los principales errores a evitar cuando hacemos este tipo de ejercicios?
El concepto core (núcleo en inglés) hace referencia a toda la musculatura estabilizadora del tronco y la columna vertebral. Todavía hay quien únicamente realiza el trabajo abdominal mediante los ejercicios clásicos de fortalecimiento del recto anterior del abdomen (la famosa “tabla de planchar”), pero ese tipo de ejercicio, en el que se realizan elevaciones del torso, haciendo presión abdominal desde la posición de tumbado, deja fuera la gran mayoría de grupos musculares encargados de dar estabilidad a toda la zona media del cuerpo: transverso, oblicuos, cuadrado lumbar, etc. etc.
En todos los deportistas, y un corredor no es ninguna excepción, es fundamental que toda la musculatura estabilizadora del tronco esté correctamente trabajada. La razón principal es que, al igual que ocurre en la gran mayoría de los gestos deportivos, el movimiento nace en la zona media y si los músculos del tronco no están bien trabajados, el riesgo de sufrir molestias, dolores o lesiones, va en aumento con los entrenamientos y la práctica.
Lo mismo de importante para las cadenas cinéticas en las que la fuerza pasa del miembro superior al inferior y viceversa, es decir, en las que la fuerza se transfiere de una parte del cuerpo a la otra, el tronco hace de puente y los músculos de la zona media del cuerpo son los encargados de transmitirla, de manera que si no se lleva a cabo un buen trabajo de ‘core’, dicha transferencia de fuerza será menos eficaz y nuestro rendimiento disminuirá.
Para un corredor, tener el core correctamente trabajado, entre otras cosas, contribuirá al poder realizar y mantener una técnica de carrera apropiada durante un entrenamiento o en la carrera. Es por ello que este tipo de trabajo resulta indispensable a cualquier nivel, sean principiantes, corredores avanzados o atletas de alta competición.
A la hora de entrenar el core, es fundamental activar toda la musculatura implicada, tanto los hombres como las mujeres, presionar la zona media al realizar el gesto deportivo en cuestión o los ejercicios entrenando y llevar una respiración adecuada. Estos son los principales aspectos en los que la gente comete errores, y requieren de un aprendizaje previo que nunca debería ser solo lectura y llevarlo a la práctica, pues de lo contrario no sólo no obtendremos ningún beneficio con la actividad, sino que aumentarán las posibilidades de lesionarnos.
Trabajando el core mediante la realización de planchas (que es lo más habitual), pueden hacerse numerosos ejercicios que, correctamente ejecutados, implicarán la misma musculatura y por tanto serán igual de efectivos, por ejemplo, bases inestables, bandas elásticas, balones medicinales, pesos libres y muchas herramientas diversas de trabajo o combinando ejercicios entre sí.
Siempre recomendamos el asesoramiento de un Entrenador para la correcta realización de los ejercicios y posterior evolución positiva de las planificaciones.