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El otro lado de la vida del tenista

Lunes 20 de Abril de 2015
Sin dudas que existe una cara en la vida del tenista que el resto de las personas que no son de sus alrededores no conoce. La típica respuesta, después de contar que uno es tenista profesional y de que compite casi 30 semanas al año, es: "Qué lindo, viajas por todo el mundo, conoces un montón".

Ojalá no suene mal y se pueda entender lo que quiero contar, pero generalmente no tenemos la chance de conocer mucho, cada semana de competencia demanda obviamente de un viaje, de aeropuerto, de hotel, taxis o transporte, documentos, reservas, todo lo necesario para cualquier viaje normal.

Solo que nosotros debemos sumarle el entrenamiento previo al día de la competencia, donde entran trabajos físicos, horas en cancha, kinesiología o masajes, sus respectivos descansos, alimentación y suplementación adecuada.

Muy parecido es el día del partido, tal vez con un poco más de tiempo previo al encuentro, donde debemos preparar todas nuestras herramientas como son las bebidas, tener las raquetas encordadas y nuevas, con sus cubre Grips puestos y demás rituales necesarios y propios de cada uno.

Claro que dependiendo del resultado tanto en singles como en dobles va a depender el resto de nuestros días. Obviamente si uno tiene la suerte de ir ganando, la rutina del día normal sigue continuando. Salvo algún que otro caso particular donde algunos jugadores usamos el tiempo libre para despejarnos del torneo y es donde aparecen los mates, la PlayStation, el cine, cartas o algún paseo imposible de perderse dependiendo el lugar.

Las únicas semanas atípicas en el calendario del tenista profesional son las que el jugador pierde los primeros días de la semana, no tiene prisa en llegar al próximo torneo y tiene la suerte de poder tomarse gran parte de su día para salir a pasear, recorrer y conocer el lugar donde se encuentra.

Obviamente que todos los jugadores somos diferentes en cuanto a nuestra personalidad, descanso, gustos y demás, pero en un cierto nivel la mayoría sigue un línea donde trata de llevar su rutina semanal para sacar el máximo provecho a su rendimiento para la competencia.

De esta manera el "conocer mucho" queda un poco de lado. Igual, como todo en la vida, la carrera del tenista profesional tiene algo bueno y algo malo. Sin dudas que para mí es muchísimo más lo bueno y lo disfruto cada día.
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