¿Por qué los médicos de la CONMEBOL no revisaron a Lamardo y Pablo Pérez?
En medio de días bastante convulsionados para quienes integran la Confederación Sudamericana de Fútbol y organización de la CONMEBOL Libertadores, una cuestión surgió en torno a la reunión que tendrán los presidentes de los dos clubes implicados con el titular del organismo sudamericano en Luque, y tiene que ver con el estado de salud de los jugadores de Boca y la contradicción impuesta en papel por los delegados médicos de la Confederación.
Resulta que más allá de los daños visibles que sufrieron algunos de los jugadores y de las incontables veces en las que médicos de la CONMEBOL ingresaron al vestuario visitante, horas antes de la suspensión definitiva del encuentro (el sábado), Osvaldo Pangrazio, Francisco Mateu, Jorge Pagura y José Veloso, delegados por la Confederación para el área médica del encuentro emitieron un comunicado en donde sostenían que no encontraban motivos aparentes para suspender el encuentro.
Después Pérez se hizo atender en un sanatorio privado por su cuenta como es de público conocimiento y allí se le diagnosticó que había sufrido cortes en un brazo y un edema corneal en el ojo izquierdo, lo que le provocó la disminución de la visión en el ojo izquierdo del 60 por ciento.
Lo cierto es que, una de las respuestas brindadas con respecto a la no revisión a los jugadores afectados por parte del cuerpo médico de la CONMEBOL no solamente tuvo que ver con la falta de herramientas adecuadas para hacer estudios oftalmológicos, sino que también tuvo que ver con las directrices que brinda el reglamento, en donde se especifica que “su tarea (del cuerpo médico) empieza cuando empieza con el partido y cuando ya hay una lista oficial confirmada”.
Compuesta por dos médicos de campo y dos de control antidoping, los cuatro miembros designados le habrían ofrecido a los jugadores aplicar corticoides a fin de que se jugara el partido, no obstante el temor a tener problemas con el anti doping, junto con un sinfín de situaciones irregulares más, llevaron a explicar que su tarea "no es examinar a los deportistas salvo que sea necesario para el delegado o árbitro para retirarlo del estadio cuando el partido ya está empezado".
Por ahora todos estos datos formarán parte de una investigación que dará su veredicto y solución lo antes posible.