Se rehusaron a seguir jugando y su rival ascendió de categoría
La final por el segundo ascenso a la Primera B Nacional fue un verdadero escándalo. Cuando se estaban jugando los primeros minutos del segundo tiempo con el resultado 1 a 0 a favor de Alvarado, los jugadores de San Jorge de Tucumán se rehusaron a seguir compitiendo, se sentaron en el campo de juego y luego se retiraron.
Ante algunos fallos del árbitro Adrián Franklin, que terminaron perjudicando a los tucumanos, el plantel decidió no continuar y abandonar el partido. En el primer tiempo San Jorge ya había sufrido dos expulsiones, un gol en contra y cinco amonestaciones. Ante esto, cuando regresaron del entretiempo, los futbolistas jugaron uno minutos y luego se sentaron en el campo de juego. Más tarde saludaron a sus rivales y se retiraron a los vestuarios.
Lógicamente, Franklin sebió suspender el cruce y ahora habrá que esperar el fallo del Consejo Federal de la AFA, que le otorgaría el ascenso a Alvarado. Los jugadores que dirige Mauricio Giganti esperaron que se retiraran todos los integrantes del plantel de San Jorge y recién entonces comenzaron a festejar.
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