Como el caso Osvaldo, ¿qué otros futbolistas volvieron del retiro para ganar al olvido?
El mercado de pases del fútbol argentino no tuvo muchos sobresaltos por el momento, salvo por la reciente incorporación de Daniel Osvaldo a Banfield. Después de cuatro años de haber anunciado su retiro como jugador profesional y de haber incursionado en la música, decidió regresar al fútbol.
A los 34 años, el rockstar dejará a un costado la música para vestir los colores de Banfield. Tuvo una carrera muy extensa fuera del país, luego de debutar en Huracán en 2005, pasó por el fútbol italiano, jugó en España, Inglaterra y Portugal. Luego llegó la etapa en Boca que marcó el final de su carrera, hasta el momento. En agosto de 2016 se retiró del fútbol profesional, producto de su mala relación con Guillermo Barros Schelotto, el entrenador de Boca de ese entonces. Ahora será el turno del delantero de demostrar si aún sigue intacto o si en definitiva su camino ya está marcado por el lado musical.
Este no es el único caso de futbolistas que ya habían colgado los botines pero al tiempo regresaron a las canchas. El más reciente es la vuelta de Daniele De Rossi, quien se había retirado en Roma como ídolo, emblema y figura tras 18 temporadas, pero meses después viajó a Argentina para cumplir uno de sus mayores sueños, el de vestir la camiseta de Boca. En julio de 2019 fue presentado, pero jugó poco y se lesionó mucho (siete partidos y dos goles). Ahora, en la nueva etapa con Miguel Russo como entrenador, volverá a intentarlo.
Siguiendo en el tiempo, no podemos olvidarnos de Juan Sebastián Verón que tuvo varias idas y vueltas. El primer retiro fue a los 37 años a mediados de 2012. Participó en una liga amateur y un año después, volvió para jugar la temporada 2013-2014 pero nuevamente colgó los botines y se convirtió en el presidente de Estudiantes de La Plata. Cuando todo parecía que terminaba allí, anunció que si vendía el 65% de los palcos del estadio que se estaba construyendo y el equipo se clasificaba a la Copa CONMEBOL Libertadores, volvía a vestir la camiseta del León. Sucedió y cumplió. En 2017, con 41 años, regresó como jugador pero sin dejar su cargo de presidente.
Boca y River no se podían quedar afuera. El caso más emblemático en los Xeneizes es el de Juan Román Riquelme, actual vicepresidente segundo del club. En 2012, una vez perdida la final de la Libertadores, el 10 anunciaba su retiro, pero le duró un semestre. Alejándose de la Ribera pasó a Argentinos Juniors en 2014 para jugar en el ascenso del fútbol argentino y luego de conseguir el objetivo se fue del club. Anunció su retirada del fútbol profesional en 2015, con la intención de comenzar su carrera en la política.
Por último, mencionamos a Matías Almeyda, jugador histórico del conjunto Millonario. Se retiró en 2005, se dedicó al showbol y volvió en 2007, a los 34 años, en un equipo de Noruega, el Lyn Oslo. Otra vez se retiró y en 2009, al igual que Riquelme, se anotó en el ascenso argentino tras aceptar una propuesta de Fénix, en la Primera C. Después volvió a River, donde vivió el descenso. Eso fue el punto final, colgó los botines y asumió como entrenador y, con un título en la B Nacional, devolvió al equipo a la Primera División.
El gran delantero Claudio Paul Caniggia es otro de los que aparece en este listado. Después de triunfar en Europa, el Pájaro decidió ponerle punto final a su carrera en Qatar en 2004. Ocho años después, aceptó la propuesta del Wembley de disputar la FA Cup.
Agarrando casos internacionales aparece el de José Luis Chilavert, quién anunció su retiro en 2003 con la camiseta de Peñarol pero un año más tarde, aceptó el desafío de jugar con Vélez la Libertadores. Hay otros dos arqueros que tuviron un doble retiro como Edwin Var der Sar que en 2016, cinco años después de despedirse del fútbol, volvió a ponerse los guantes en el Noordwijk. Y Óscar Córdoba, que le dijo adiós al fútbol defendiendo los colores del Besiktas turco, pero cuando en 2007 el Deportivo Cali lo llamó, él no lo dudó. Su retiro definitivo se terminaría dando en Millonarios de Bogotá en 2009.
Imposible no contar la historia de dos brasileños muy destacados. Pelé, tras ser campeón del mundo en México 1970, cumplió su contrato con Santos hasta 1972 y se retiró. En 1974, el crack decidió volver para dar una mano a un equipo que se venía en punta. Se terminó retirando definitivamente en 1977, en el New York Cosmos. Y Ronaldo, que se retiró en el Corinthians en 2011, pero sorprendió a todos cuando aceptó jugar en el Fort Lauderdale Strikers en 2015.