Lunes 27 de Abril de 2015
A fines de julio del año pasado, mientras disputaba el torneo de Gstadd, en Suiza, hacía ascenso y descenso de una montaña cuando tuve un accidente en mi bicicleta y me fracturé muñeca, clavícula y codo del brazo izquierdo.
En ese momento, no quería aceptar que tenía una lesión grande pero con el correr de los minutos y las horas, ya más frío, era difícil mover el brazo. De regreso en Argentina me hice los estudios correspondientes y me confirmaron las fracturas.
Por entonces, venía de estar parado por un tiempo y cuando ya hacía un mes que había vuelto a sentirme jugador, me pasó esto. Como dije en su momento, las cosas pasan por algo y lo tomé de esa manera, pensando desde el primer momento en la recuperación y el regreso.
Mis mejores amigos y toda mi familia, junto con mi novia que fue fundamental, me apoyaron en la recuperación. Por supuesto que no puedo olvidarme de mi equipo: médicos, kinesiólogos, psicólogo, preparador físico. Todos pusieron un granito de arena y fueron claves para mí. Desde un llamado o mensaje, siempre sentí su apoyo y su fuerza para volver al circuito.
Estar lesionado, algo que no le deseo a ningún colega, es difícil. Me cambió por completo la rutina, con la cabeza pensando casi todo el día en eso. No estamos acostumbrados a no estar en competencia pero creo que me sirvió para ver otras realidades.
Durante las primeras semanas, pasé muchas horas en el kinesiólogo. Luego, le agregué el trabajo físico y así comenzaron a pasar las horas y los meses hasta que llegó el momento en el que nuevamente pude agarrar una raqueta de tenis.
En un comienzo de la recuperación me alejé del tenis y ni siquiera miraba los torneos. Luego, con mi cabeza ya más enfocada en el regreso, traté de pensar mucho en los momentos buenos que había tenido para no relajarme demasiado.
Pude pasar mucho tiempo en mi Academia, con los alumnos, viéndolos jugar e intentando corregirlos y ayudarlos para que se perfeccionaran. Creo que eso fue un gran entrenamiento, más del lado mental que desde el físico, pero me sirvió muchísimo.
Cada día estoy más cerca del regreso, me siento mucho mejor y ya hace varias semanas o incluso meses que estoy entrenando bastante fuerte. Quiero volver lo antes posible y, si dios quiere, en una o dos semanas estaré empezando a competir. Espero muy ansioso esa fecha para ver cómo me puedo sentir.
Sé que no será fácil pero lo estoy buscando hace tiempo, desde que me lesioné, y espero estar de la mejor forma posible.
Hoy por hoy mis objetivos son a un muy corto plazo. Buscaré sentirme en la plenitud día a día en cada entrenamiento y en cada partido que me toque jugar. Quiero sentirme bien en la cancha y poder competir. A medida que pase el tiempo, y si todo va bien, me imagino de nuevo en los grandes torneos y ¿por qué no? formar parte una vez más del equipo de Copa Davis.
Muchas gracias a todos los que estuvieron y están pendientes de mi recuperación y seguramente pronto me verán de nuevo en los courts.
En ese momento, no quería aceptar que tenía una lesión grande pero con el correr de los minutos y las horas, ya más frío, era difícil mover el brazo. De regreso en Argentina me hice los estudios correspondientes y me confirmaron las fracturas.
Por entonces, venía de estar parado por un tiempo y cuando ya hacía un mes que había vuelto a sentirme jugador, me pasó esto. Como dije en su momento, las cosas pasan por algo y lo tomé de esa manera, pensando desde el primer momento en la recuperación y el regreso.
Mis mejores amigos y toda mi familia, junto con mi novia que fue fundamental, me apoyaron en la recuperación. Por supuesto que no puedo olvidarme de mi equipo: médicos, kinesiólogos, psicólogo, preparador físico. Todos pusieron un granito de arena y fueron claves para mí. Desde un llamado o mensaje, siempre sentí su apoyo y su fuerza para volver al circuito.
Estar lesionado, algo que no le deseo a ningún colega, es difícil. Me cambió por completo la rutina, con la cabeza pensando casi todo el día en eso. No estamos acostumbrados a no estar en competencia pero creo que me sirvió para ver otras realidades.
Durante las primeras semanas, pasé muchas horas en el kinesiólogo. Luego, le agregué el trabajo físico y así comenzaron a pasar las horas y los meses hasta que llegó el momento en el que nuevamente pude agarrar una raqueta de tenis.
En un comienzo de la recuperación me alejé del tenis y ni siquiera miraba los torneos. Luego, con mi cabeza ya más enfocada en el regreso, traté de pensar mucho en los momentos buenos que había tenido para no relajarme demasiado.
Pude pasar mucho tiempo en mi Academia, con los alumnos, viéndolos jugar e intentando corregirlos y ayudarlos para que se perfeccionaran. Creo que eso fue un gran entrenamiento, más del lado mental que desde el físico, pero me sirvió muchísimo.
Cada día estoy más cerca del regreso, me siento mucho mejor y ya hace varias semanas o incluso meses que estoy entrenando bastante fuerte. Quiero volver lo antes posible y, si dios quiere, en una o dos semanas estaré empezando a competir. Espero muy ansioso esa fecha para ver cómo me puedo sentir.
Sé que no será fácil pero lo estoy buscando hace tiempo, desde que me lesioné, y espero estar de la mejor forma posible.
Hoy por hoy mis objetivos son a un muy corto plazo. Buscaré sentirme en la plenitud día a día en cada entrenamiento y en cada partido que me toque jugar. Quiero sentirme bien en la cancha y poder competir. A medida que pase el tiempo, y si todo va bien, me imagino de nuevo en los grandes torneos y ¿por qué no? formar parte una vez más del equipo de Copa Davis.
Muchas gracias a todos los que estuvieron y están pendientes de mi recuperación y seguramente pronto me verán de nuevo en los courts.

