
La dirigencia quiere aprovechar el parate oficial que provocará el Mundial de Qatar y que en ese período haya un avance importante. La licitación para hacerse cargo de la primera parte del proyecto saldrá a concurso en estas semanas y el contrato tendrá un valor estimado de 4.6 millones de euros. En primera instancia derribarán el anillo exterior para ganar tiempo en una obra que será de mucha mayor magnitud.

El objetivo final de la dirigencia es llevar la capacidad del estadio a 105.000 espectadores, algo que se verá reflejado recién en la temporada 2026-2027. Mientras tanto, Barcelona jugará de local el próximo año en el Lluís Companys de Montjuic, y más adelante regresará a su casa pero con una capacidad reducida.
Desde el mes de julio que las reformas comenzaron con algunas cuestiones menores en el estadio, como las modernización del recinto por fuera y alrededores. También desde la entidad ya comenzaron a reubicar de forma temporal los sistemas de tecnología a otras salas técnicas para que puedan trabajar con normalidad.