Viernes 17 de Abril de 2026
Botafogo cerró su relación con Reebok y anunció a Mizuno como nuevo proveedor de ropa deportiva. El vínculo con la marca estadounidense, que arrancó en 2023, estuvo presente en uno de los períodos más exitosos de la historia reciente del club: en 2024, el Alvinegro ganó el Campeonato Brasileño tras 29 años de espera y conquistó la Copa Libertadores por primera vez. Sin embargo, pese al interés mutuo en renovar el contrato vigente hasta mediados de 2026, Botafogo optó por aceptar la propuesta de Mizuno, considerada más conveniente desde el punto de vista financiero.
El nuevo acuerdo con la empresa japonesa tiene una duración de tres años y medio y supera en términos económicos al contrato anterior. Mizuno no lucirá su marca en los uniformes de inmediato: la transición se concretará recién en la segunda mitad de 2026, una vez finalizado el Mundial, por lo que Reebok seguirá vistiendo al equipo durante ese período intermedio.
Uno de los puntos centrales de las negociaciones fue preservar la autonomía del club en el diseño de sus uniformes. La estrategia que el Botafogo venía desarrollando junto a Reebok priorizó la identidad del club y la conexión con los aficionados, lo que se reflejó en buenos números de ventas. Mizuno aceptó mantener ese modelo operativo como parte del acuerdo.
El pacto también se enmarca en la estrategia global de Mizuno para ampliar su presencia en el fútbol, con Brasil como mercado clave. En los últimos años, la marca intensificó sus inversiones en Asia y Europa, donde ya equipa a clubes como el Mónaco de Francia —que comenzó esta temporada con el nuevo proveedor tras desvincularse de Kappa— y la Lazio de Italia, con quien mantiene una colaboración desde 2022.
El nuevo acuerdo con la empresa japonesa tiene una duración de tres años y medio y supera en términos económicos al contrato anterior. Mizuno no lucirá su marca en los uniformes de inmediato: la transición se concretará recién en la segunda mitad de 2026, una vez finalizado el Mundial, por lo que Reebok seguirá vistiendo al equipo durante ese período intermedio.

Uno de los puntos centrales de las negociaciones fue preservar la autonomía del club en el diseño de sus uniformes. La estrategia que el Botafogo venía desarrollando junto a Reebok priorizó la identidad del club y la conexión con los aficionados, lo que se reflejó en buenos números de ventas. Mizuno aceptó mantener ese modelo operativo como parte del acuerdo.
El pacto también se enmarca en la estrategia global de Mizuno para ampliar su presencia en el fútbol, con Brasil como mercado clave. En los últimos años, la marca intensificó sus inversiones en Asia y Europa, donde ya equipa a clubes como el Mónaco de Francia —que comenzó esta temporada con el nuevo proveedor tras desvincularse de Kappa— y la Lazio de Italia, con quien mantiene una colaboración desde 2022.

.webp)