Martes 28 de Abril de 2026
La relación entre Memphis Depay y Corinthians atraviesa su fase más delicada y parece encaminarse a un final inevitable. Mientras el neerlandés continúa recuperándose de una lesión muscular, el club busca desesperadamente un patrocinador que asuma el 100% de su salario para poder renovar un contrato que vence el 31 de julio. Con una crisis financiera profunda, la dirigencia ya admite que no puede sostener el sueldo del delantero más allá de esa fecha.
Según Globo, Corinthians inició conversaciones con dos empresas interesadas en asociarse a la imagen del jugador y cubrir tanto su salario como otras compensaciones. Incluso, puertas adentro, el presidente Osmar Stabile habría reconocido que la continuidad del neerlandés solo será posible si aparece un tercero que financie la operación. Depay, por su parte, estaría dispuesto a aceptar una reducción salarial para disputar la Copa Libertadores, aunque su contrato actual incluye lujosos beneficios, pluses por goles y títulos, y premios por partidos jugados.
En paralelo, la deuda que el club mantiene con el atacante es otro foco de tensión: Corinthians le debe 42 millones de reales en primas y bonificaciones, cifra que hoy no puede afrontar. Ambas partes acordarían renegociar pagos cuando el club salde previamente los USD 3,6 millones que adeuda a Talleres por Rodrigo Garro, una obligación que debe cumplir para evitar sanciones de la FIFA. Todo ocurre mientras Depay continúa fuera de las canchas tras un desgarro grado II en el muslo derecho, lesión que lo marginó desde el 22 de marzo y cuya recuperación aún no tiene fecha definida.
La ausencia ya acumula 37 días, el período más largo desde su llegada a São Paulo en septiembre de 2024, y se suma a otras seis lesiones sufridas el año pasado. Con apenas 12 partidos disputados en 2026, múltiples problemas físicos, un contrato oneroso y una creciente polémica económica, el rendimiento del máximo goleador histórico de Países Bajos está lejos del nivel que mostró en sus primeros meses —20 goles, 15 asistencias y tres títulos—. En este contexto, y pese al deseo público de Fernando Diniz de retenerlo, su etapa en Sudamérica parece cada vez más cerca de concluir.
Según Globo, Corinthians inició conversaciones con dos empresas interesadas en asociarse a la imagen del jugador y cubrir tanto su salario como otras compensaciones. Incluso, puertas adentro, el presidente Osmar Stabile habría reconocido que la continuidad del neerlandés solo será posible si aparece un tercero que financie la operación. Depay, por su parte, estaría dispuesto a aceptar una reducción salarial para disputar la Copa Libertadores, aunque su contrato actual incluye lujosos beneficios, pluses por goles y títulos, y premios por partidos jugados.
En paralelo, la deuda que el club mantiene con el atacante es otro foco de tensión: Corinthians le debe 42 millones de reales en primas y bonificaciones, cifra que hoy no puede afrontar. Ambas partes acordarían renegociar pagos cuando el club salde previamente los USD 3,6 millones que adeuda a Talleres por Rodrigo Garro, una obligación que debe cumplir para evitar sanciones de la FIFA. Todo ocurre mientras Depay continúa fuera de las canchas tras un desgarro grado II en el muslo derecho, lesión que lo marginó desde el 22 de marzo y cuya recuperación aún no tiene fecha definida.
La ausencia ya acumula 37 días, el período más largo desde su llegada a São Paulo en septiembre de 2024, y se suma a otras seis lesiones sufridas el año pasado. Con apenas 12 partidos disputados en 2026, múltiples problemas físicos, un contrato oneroso y una creciente polémica económica, el rendimiento del máximo goleador histórico de Países Bajos está lejos del nivel que mostró en sus primeros meses —20 goles, 15 asistencias y tres títulos—. En este contexto, y pese al deseo público de Fernando Diniz de retenerlo, su etapa en Sudamérica parece cada vez más cerca de concluir.

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