Miércoles 8 de Abril de 2026
La SAF del Botafogo llevó a los tribunales de Río de Janeiro un importante conflicto financiero contra el Lyon y la estructura multiclub liderada por John Textor. En dos demandas presentadas, el club reclama que se le adeudan más de 137 millones de dólares por una serie de transacciones realizadas entre marzo de 2024 y marzo de 2025, lo que la convierte en una de las mayores controversias recientes dentro del fútbol internacional que involucra al modelo de gestión multiclub.
En el centro de la disputa se encuentra un préstamo de 62 millones de dólares que la SAF obtuvo del Banco XP, una suma que representa más del doble de los ingresos anuales del Botafogo en 2022. Según los documentos presentados, ese monto se obtuvo exclusivamente para ser transferido al Lyon, que en ese momento atravesaba una grave crisis financiera y corría riesgo de descenso. La operación se enmarcó en el modelo de "tesorería única" adoptado por el grupo Eagle Football, que implica compartir recursos entre los equipos gestionados por Textor.
La SAF sostiene que no solo transfirió sus propios ingresos —premios, patrocinios y ventas de jugadores— sino que también recurrió a crédito bancario para sostener al club francés. El préstamo, formalizado mediante una nota de crédito bancaria, habría sido transferido íntegramente al Lyon poco después de su firma. A esto se suman los intereses de la transacción, que actualmente ascienden a unos 7,6 millones de euros, los cuales el Lyon se había comprometido a cubrir pero, según la demanda, nunca lo hizo.
Las dos demandas buscan recuperar tanto los montos prestados directamente como los fondos transferidos dentro de la estructura financiera del grupo, sumando en total más de 700 millones de reales. El caso será analizado por los tribunales de Río de Janeiro y pone de manifiesto los riesgos y la complejidad de las operaciones financieras compartidas entre clubes que integran un mismo conglomerado deportivo.
En el centro de la disputa se encuentra un préstamo de 62 millones de dólares que la SAF obtuvo del Banco XP, una suma que representa más del doble de los ingresos anuales del Botafogo en 2022. Según los documentos presentados, ese monto se obtuvo exclusivamente para ser transferido al Lyon, que en ese momento atravesaba una grave crisis financiera y corría riesgo de descenso. La operación se enmarcó en el modelo de "tesorería única" adoptado por el grupo Eagle Football, que implica compartir recursos entre los equipos gestionados por Textor.
La SAF sostiene que no solo transfirió sus propios ingresos —premios, patrocinios y ventas de jugadores— sino que también recurrió a crédito bancario para sostener al club francés. El préstamo, formalizado mediante una nota de crédito bancaria, habría sido transferido íntegramente al Lyon poco después de su firma. A esto se suman los intereses de la transacción, que actualmente ascienden a unos 7,6 millones de euros, los cuales el Lyon se había comprometido a cubrir pero, según la demanda, nunca lo hizo.
Las dos demandas buscan recuperar tanto los montos prestados directamente como los fondos transferidos dentro de la estructura financiera del grupo, sumando en total más de 700 millones de reales. El caso será analizado por los tribunales de Río de Janeiro y pone de manifiesto los riesgos y la complejidad de las operaciones financieras compartidas entre clubes que integran un mismo conglomerado deportivo.

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