Curiosidades

El inédito caso Olise: es uno de los mejores jugadores del mundo y no tiene sponsor

El francés del Bayern Múnich, que acumula 16 goles y 27 asistencias en la temporada, no tiene patrocinador.
El inédito caso Olise: es uno de los mejores jugadores del mundo y no tiene sponsor
Jueves 9 de Abril de 2026
Michael Olise está pasando por el mejor momento de su carrera y es uno de los mejores jugadores del mundo. A sus 24 años, el delantero del Bayern de Múnich se consolida como uno de los jugadores más destacados de la temporada europea: 46 partidos, 16 goles y 27 asistencias lo ubican entre los más decisivos del fútbol del Viejo Continente. Su nivel también se refleja con la selección francesa, donde ya se perfila como uno de los posibles protagonistas del Mundial de 2026 y empieza a aparecer en las conversaciones como posible candidato al Balón de Oro.

Fuera del campo, Olise llama la atención por una decisión poco habitual en el fútbol moderno: juega sin contrato de patrocinio de botines. Según el diario L'Équipe, el francés no tiene ninguna relación formal con Nike —marca que usa con frecuencia— ni con ningún otro proveedor. Personas cercanas al jugador aseguran que el tema simplemente "no le interesa", una postura que contrasta fuertemente con la norma del fútbol de élite.


En un mercado donde los acuerdos con gigantes como Nike, adidas y Puma suelen comenzar desde las categorías juveniles e implican altas cantidades fijas, bonificaciones por rendimiento y campañas de marketing, la elección de Olise representa una excepción. En la práctica, esta decisión le garantiza total libertad para elegir y cambiar sus botines según sus preferencias, sin ningún tipo de obligación comercial, y refuerza un perfil discreto con poca exposición mediática fuera de los terrenos de juego.

Formado en la cantera del Chelsea y consagrado en el fútbol inglés tras su paso por Reading y Crystal Palace, Olise fichó por el Bayern Múnich en 2025 por unos 60 millones de euros, consolidando su llegada a la élite europea. Aun sin patrocinador, el interés de la industria no para de crecer. Sin embargo, el francés mantiene su postura y se erige como un caso singular: un atleta de primer nivel que prioriza la autonomía en uno de los mercados más comerciales del deporte mundial.