La Selección de Senegal se consagró campeona de la Copa Africana de Naciones tras vencer por 1-0 a Selección de Marruecos en la final disputada el domingo 18. Con este triunfo, Senegal alcanzó su segundo título continental y se consolidó entre las selecciones protagonistas del fútbol africano.
Además del logro deportivo, la edición dejó un fuerte impacto económico. El campeón recibió un premio de 10 millones de dólares, mientras que Marruecos, subcampeón, se llevó 4 millones de dólares. Se trata del mayor reparto de premios en la historia del certamen, superando ampliamente las cifras de la edición anterior, disputada en 2023.

La 35ª edición del torneo marcó un antes y un después en términos financieros. En la Copa Africana pasada, el campeón había recibido alrededor de 7 millones de dólares y el subcampeón 3 millones, lo que refleja un crecimiento significativo en la valorización comercial y deportiva de la competencia organizada por la Confederación Africana de Fútbol.
En lo individual, el gran protagonista del certamen fue Sadio Mané, elegido mejor jugador del torneo. A los 33 años, el delantero levantó su segunda Copa Africana con Senegal y reafirmó su legado como máximo goleador histórico del seleccionado, con 53 goles y 28 asistencias en 128 partidos internacionales, consolidándose como una figura central en la historia del fútbol del país.

