Jueves 10 de Septiembre de 2026
LIV Golf atraviesa uno de los momentos más delicados desde su creación. El circuito se declaró en bancarrota después de haber gastado más de US$5.000 millones en sus primeras temporadas y acumular importantes deudas con jugadores y otros acreedores.
Entre sus principales deudas aparecen US$7,5 millones con Jon Rahm, US$5,7 millones con Bryson DeChambeau y US$5,5 millones con Dustin Johnson. La situación llevó al circuito a iniciar un proceso de reestructuración para intentar mantener su actividad.

El PIF, fondo soberano de Arabia Saudita y principal respaldo financiero de LIV Golf, dejó de financiar el proyecto a largo plazo. Ahora, el circuito busca nuevos inversores y apunta a encontrar una solución que le permita continuar con la competencia durante 2027.
Entre sus principales deudas aparecen US$7,5 millones con Jon Rahm, US$5,7 millones con Bryson DeChambeau y US$5,5 millones con Dustin Johnson. La situación llevó al circuito a iniciar un proceso de reestructuración para intentar mantener su actividad.

El PIF, fondo soberano de Arabia Saudita y principal respaldo financiero de LIV Golf, dejó de financiar el proyecto a largo plazo. Ahora, el circuito busca nuevos inversores y apunta a encontrar una solución que le permita continuar con la competencia durante 2027.



