Jueves 1 de Septiembre de 2016
Bryce Menzies subió a su pick-up y aceleró al máximo para saltar los 115.6 metros que ocupa un pueblo abandonado en Nuevo México, Estados Unidos, batiendo así un récord mundial e ingresando al Libro Guinness.
"Era mi sueño y uno de los momentos más emocionantes de mi vida. Me voy con un hombro roto, que no está mal, pero con mi nombre en los libros de récords", dijo el piloto que rompió la marca vigente desde 2011 con 101.1 metros.
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