Lunes 15 de Julio de 2013
La semana pasada hablamos de coherencia. Hablamos de planificación, y pusimos un ejemplo claro, en cuanto al trabajo corporativo se refiere: TOPPER.
Soy un convencido de que la planificación, la paciencia y la coherencia a la hora de tomar decisiones, es el camino a seguir, para que los objetivos planteados, en algún momento puedan llegar a conseguirse.
Los últimos días me quede pensando en Newell`s Old Boys de la ciudad de Rosario, Argentina.
Me quede pensando en su presente. Pero me quedé pensando en cómo sin darme cuenta, Newell`s marco mi adolescencia futbolera. Como Newell`s (y sepan entender que los datos que presentaré aquí, corresponden a mi memoria, y a mi edad ) en la década del 80´y el 90´ se fue convirtiendo en un claro referente futbolístico de la Argentina y del continente también.
Crecí con el equipo de Martino y el Chocho Llop. No me acuerdo del campeón del 88’, pero sí del que le ganó la final a Boca, en la Bombonera por penales.
Recuerdo el del Loco Bielsa, gritando como “buen loco que es” en la cancha de Ferro: “NEWELL`s C.....O!”, dando otra vuelta olímpica allá por 1992.
Sufrí y me decepcione cuando perdieron la final por penales con Sao Paulo, y admire a muchísimos jugadores que salieron del club, y que no solamente brillaron con esa camiseta, sino que triunfaron con tantas otras, y sin ir más lejos, con la de la selección Argentina.
¿Por qué me puse nostálgico? ¿Qué es lo que quiero decir? ¿A donde quiero llegar?
Al primer punto. Como siempre, al de la lógica y la coherencia.
Porque durante 14 años, Newell`s estuvo preso de un presidente de apellido López. Un señor que no solamente se sostuvo en el poder de manera inexplicable (aunque siempre todo tiene explicación), sino que en nombre de su “querido” Newell`s llevó adelante cantidad de negocios que lo pusieron en la mira de la justicia hasta el día de hoy.
López, destruyó a Newell’s. Desmanteló las divisiones juveniles, tomó decisiones equivocadas con el equipo profesional, más allá de salir campeón en 2004. Institucionalmente el club se transformó en una dictadura, y las instalaciones y la infraestructura, cada vez se deterioraban más.
López marcó un antes y un después en la historia de Newell`s. De eso no cabe duda. Una etapa negra, caótica, donde no había ningún proyecto que valiera la pena. No había proyecto.
Por suerte, todo tiene su tiempo. Y un buen día la democracia volvió al club, los socios eligieron libremente, y tuvieron un nuevo presidente. Guillermo Lorente, que con el 60 y pico por ciento de los votos, se convirtió en el nuevo mandamás del club.
Rápido de reflejos, y sabiendo las necesidades inmediatas se rodeó de gente del club. Que conocía, y pertenecía al riñón de la isntitución.
No prometió, pero si proyectó. Y evidentemente, referentes de la historia de Newell`s se vieron seducidos con la idea de ayudar y colaborar. Se armaron equipos de trabajo profesionales, como en el área de Marketing, a quienes conozco y me consta de su trabajo y su buena fe, y en diversas otras áreas del club.
Se volvió a la raíz, a las juveniles, al patrón de juego en todas las categorías, a trabajar con gente del club, que pudiera transmitir sus conocimientos.
Se pensó. Se planificó, y se tuvo coherencia.
Esto, en definitiva, es deporte, y siempre lo debemos tener en cuenta pero una máxima, de quienes trabajamos en el marketing deportivo, es, y debe ser TRABAJAR; SIN PENSAR EN EL RESULTADO DEPORTIVO. TRABAJAR Y TRABAJAR; LO OTRO LLEGARÁ.
Con el tiempo el resultado deportivo llegó. Porque hace poco, Newell`s estaba en la pelea por permanecer en la máxima categoría del fútbol argentino, y hoy campeón de la competencia local. y fue semifinalista de la Copa Libertadores.
Martino volvió a trabajar a su casa. Y volvió Maxi Rodríguez, y volvió Heinze, y hay tantos que también volvieron con gusto, y sin tanta publicidad.
Newell`s trabaja en serio, y se nota. Las marcas lo observan, y también quieren estar. Se cotizó su camiseta, se cotizo su estática, se cotizaron los jugadores, en fin, se cotizó la marca NEWELL’S.
Nada es casualidad.
¿Ahora se fue el Tata, y que hacemos? ¿Es el fin del mundo?
NO. Sigamos trabajando en la misma dirección. Por eso, Alfredo Berti, un hombre de la casa que conoce cada rincón, fue elegido para continuar este proyecto.
Ojala, entiendan todos, que esto es deporte y que se puede ganar o perder, pero que lo más importante es el proyecto. En una ciudad altamente futbolera como la rosarina, espero que los de Newell`s hoy estén orgullosos de lo suyo, y que trabajen para hacerlo crecer. Porque ese es el camino. Es largo, tiene curvas y hay que manejar seguros y con el cinturón de seguridad puestos.
Soy un convencido de que la planificación, la paciencia y la coherencia a la hora de tomar decisiones, es el camino a seguir, para que los objetivos planteados, en algún momento puedan llegar a conseguirse.
Los últimos días me quede pensando en Newell`s Old Boys de la ciudad de Rosario, Argentina.
Me quede pensando en su presente. Pero me quedé pensando en cómo sin darme cuenta, Newell`s marco mi adolescencia futbolera. Como Newell`s (y sepan entender que los datos que presentaré aquí, corresponden a mi memoria, y a mi edad ) en la década del 80´y el 90´ se fue convirtiendo en un claro referente futbolístico de la Argentina y del continente también.
Crecí con el equipo de Martino y el Chocho Llop. No me acuerdo del campeón del 88’, pero sí del que le ganó la final a Boca, en la Bombonera por penales.
Recuerdo el del Loco Bielsa, gritando como “buen loco que es” en la cancha de Ferro: “NEWELL`s C.....O!”, dando otra vuelta olímpica allá por 1992.
Sufrí y me decepcione cuando perdieron la final por penales con Sao Paulo, y admire a muchísimos jugadores que salieron del club, y que no solamente brillaron con esa camiseta, sino que triunfaron con tantas otras, y sin ir más lejos, con la de la selección Argentina.
¿Por qué me puse nostálgico? ¿Qué es lo que quiero decir? ¿A donde quiero llegar?
Al primer punto. Como siempre, al de la lógica y la coherencia.
Porque durante 14 años, Newell`s estuvo preso de un presidente de apellido López. Un señor que no solamente se sostuvo en el poder de manera inexplicable (aunque siempre todo tiene explicación), sino que en nombre de su “querido” Newell`s llevó adelante cantidad de negocios que lo pusieron en la mira de la justicia hasta el día de hoy.
López, destruyó a Newell’s. Desmanteló las divisiones juveniles, tomó decisiones equivocadas con el equipo profesional, más allá de salir campeón en 2004. Institucionalmente el club se transformó en una dictadura, y las instalaciones y la infraestructura, cada vez se deterioraban más.
López marcó un antes y un después en la historia de Newell`s. De eso no cabe duda. Una etapa negra, caótica, donde no había ningún proyecto que valiera la pena. No había proyecto.
Por suerte, todo tiene su tiempo. Y un buen día la democracia volvió al club, los socios eligieron libremente, y tuvieron un nuevo presidente. Guillermo Lorente, que con el 60 y pico por ciento de los votos, se convirtió en el nuevo mandamás del club.
Rápido de reflejos, y sabiendo las necesidades inmediatas se rodeó de gente del club. Que conocía, y pertenecía al riñón de la isntitución.
No prometió, pero si proyectó. Y evidentemente, referentes de la historia de Newell`s se vieron seducidos con la idea de ayudar y colaborar. Se armaron equipos de trabajo profesionales, como en el área de Marketing, a quienes conozco y me consta de su trabajo y su buena fe, y en diversas otras áreas del club.
Se volvió a la raíz, a las juveniles, al patrón de juego en todas las categorías, a trabajar con gente del club, que pudiera transmitir sus conocimientos.
Se pensó. Se planificó, y se tuvo coherencia.
Esto, en definitiva, es deporte, y siempre lo debemos tener en cuenta pero una máxima, de quienes trabajamos en el marketing deportivo, es, y debe ser TRABAJAR; SIN PENSAR EN EL RESULTADO DEPORTIVO. TRABAJAR Y TRABAJAR; LO OTRO LLEGARÁ.
Con el tiempo el resultado deportivo llegó. Porque hace poco, Newell`s estaba en la pelea por permanecer en la máxima categoría del fútbol argentino, y hoy campeón de la competencia local. y fue semifinalista de la Copa Libertadores.
Martino volvió a trabajar a su casa. Y volvió Maxi Rodríguez, y volvió Heinze, y hay tantos que también volvieron con gusto, y sin tanta publicidad.
Newell`s trabaja en serio, y se nota. Las marcas lo observan, y también quieren estar. Se cotizó su camiseta, se cotizo su estática, se cotizaron los jugadores, en fin, se cotizó la marca NEWELL’S.
Nada es casualidad.
¿Ahora se fue el Tata, y que hacemos? ¿Es el fin del mundo?
NO. Sigamos trabajando en la misma dirección. Por eso, Alfredo Berti, un hombre de la casa que conoce cada rincón, fue elegido para continuar este proyecto.
Ojala, entiendan todos, que esto es deporte y que se puede ganar o perder, pero que lo más importante es el proyecto. En una ciudad altamente futbolera como la rosarina, espero que los de Newell`s hoy estén orgullosos de lo suyo, y que trabajen para hacerlo crecer. Porque ese es el camino. Es largo, tiene curvas y hay que manejar seguros y con el cinturón de seguridad puestos.

