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Sochi 2014. Ganó Rusia, ganó Putin

Sochi 2014. Ganó Rusia, ganó Putin
Martes 25 de Febrero de 2014
Consumado el Juego Olímpico de Invierno, me parece apropiado hacer una serie de observaciones, y porque, no, un balance, de este, que ha sido para muchos el gran evento deportivo del año. Aunque para otros, será la Copa del Mundo de Brasil.

¿Qué injusto no? O en realidad, cada país con su cultura, y por nuestras tierras, definitivamente manda el fútbol. Pero lo de Sochi 2014, es digno de admirar y destacar.

En primer lugar porque sus números asombran, y además, porque la organización ha sido impecable, amén de los deportistas que han hecho un trabajo descomunal.

En 2007, en Guatemala, fue elegida Sochi. Le ganó por apenas 4 votos a Pyeongchang (Corea del Sur), y desde ahí, las miradas del mundo deportivo y político, se posaron sobre Rusia.

¿Por qué digo Rusia? Porque definitivamente, el presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, comenzó a jugar su propio partido con esa elección.

Sochi es una villa de descanso, a 9 hs de Moscú, ubicada sobre el Mar Negro, rodeada de montañas. En el verano se va a la playa. En el invierno se esquía. Allí descansan los nuevos ricos de la Rusia capitalista. Allí tiene se casa Putin.

Y para el presidente ruso, presentar a Sochi era mucho más que elegir una ciudad apta para organizar un Juego Olímpico. Era abrir la puerta de su casa al mundo. Invitarlos a participar en sus montañas, que duerman en sus hoteles, que coman su comida.

Lógicamente, detrás de esta honorable invitación, hay intereses creados. Intereses políticos y económicos a los cuales también estamos acostumbrados a vivir en cada uno de estos eventos.

Putin pelea a diario, no solamente por instalar a "su" Rusia en el centro de la escena política y económica mundial. También, el, pelea con su ego para estar en ese centro de la escena.

Está claro que lo hace, y lo hace bien. Con un gobierno criticado por muchos, y decisiones políticas no tan simpáticas, se las ingenia para siempre aparecer y estar. Tiene con qué, eso también, está claro.

En este sentido, el deporte, y Sochi no fueron la excepción. Invirtió 51.000 millones de dólares en la infraestructura y el desarrollo de estos Juegos. Son los más caros de la historia, y previamente los más criticados también.

Blindó la ciudad 4 meses antes, atento a las amenazas existentes de distintos grupos terroristas. Puso a disposición del Juego a todos los organismos de seguridad, incluso, él se puso de garante ante el COI que todo sería un éxito.

Arriesgó mucho. La vara estaba muy alta, lo sabía y dobló la apuesta. En definitiva. El que no arriesga, no gana.
Lo consiguió, el juego fue perfecto. Nada falló. Al menos para la vista del ciudadano y el espectador común que cuadruplicó la audiencia de TV respecto a Vancouver 2010.

No hubo violencia. O al menos, no se vio. Pocos casos de doping al momento, que es otra gran victoria, aunque esta pertenezca al COI, la medalla se la pondrá el.

El clima le jugó una mala pasada, pero eso ya no es culpa de nadie. Hizo mucho calor y la nieve se derretía, más allá de la producción artificial. De todas maneras, ese fue un mal para todos los competidores. Que con su esfuerzo y dedicación, lograron sortear.

La ceremonia de inauguración y de clausura perfectas. Mostrándole al mundo la historia de Rusia, con su música, su literatura, su ballet, su circo.... (todo lo bueno, claro ) pero verdaderamente deslumbrante. Fue un verdadero éxito.

Pero lo más importante para Putin. Además de que todo salió a la perfección. Es que Rusia, ganó el medallero. Lo consiguió con una arremetida final increíble, sumando 13 oros, relegando con 12 a Noruega al segundo lugar.

Eso no tiene precio. Y se veía en la cara de Putin en la inauguración. Aunque lo que los conocen mucho, digan que aún no digirió la eliminación del equipo de hockey sobre hielo masculino en cuartos de final a manos de Estados Unidos. Cosas de deporte que Putin tendrá que aprender.

Por lo demás. Misión cumplida.