Miércoles 23 de Septiembre de 2015
Pascua significa “Paso” y ya en las épocas de Moisés, Dios pidió al pueblo elegido que “Marcara” sus puertas para ser “identificado” por el ángel y así poder hacer justicia y liberar de la esclavitud a su pueblo elegido, y fue por contar con esa “Marca” que lograron el “Paso” de la esclavitud a la libertad, un tiempo después, animó a Moisés a “creer” en el valor de esa “marca” de “pueblo elegido” y así logró el “Paso” por las aguas abiertas del mar rojo, que se cerraron luego a sus perseguidores (Éxodo 12 – 14) y permitieron su liberación definitiva gracias a esa marca bendecida.
Los cristianos tenemos también nuestra “Pascua” solo que creo que, algunos la entienden como el “Paso” de la vida a la muerte en cruz, y no ven el segundo paso, que para los judíos fue el del mar rojo, y para los cristianos es el de la sangre derramada. Esa “Pascua” nos permite creer que Jesús no está más en la cruz, sino que ha realizado su paso, de la vida terrena, a la vida eterna prometida para todos nosotros. Es por eso que nuestra esperanza, es en un Cristo glorioso, no en un Cristo crucificado, como pretendieron ponerle los romanos con la Marca INRI (Jesus Nazareno Rey de los Judíos) y muerto ahí en forma definitiva y sin gloria.
Creo que el Marketing debe tener su “Pascua” que le permita pasar del Marketing terrenal, basado en que solo sirva para que las empresas ganen más dinero, a un Marketing glorioso, basado en que las empresas piensen en las 5 “E” del Marketing Sustentable que nos permiten tomar en cuenta la primera “E” de la Estructura social, que implica incluir en nuestros planes las diferentes situaciones sociales que viven las personas que rodean el ámbito donde desarrollamos nuestra actividad; la segunda “E” del Entorno cultural, que conlleva respetar el acervo cultural de cada región y grupos de habitantes de los lugares donde operamos; la tercera “E” del Escenario Ambiental, que nos demanda respetar el aspecto ambiental en su sentido más amplio de cuidado no solo de nuestra operación sino de la de toda nuestra cadena de valor; la cuarta “E” del Equilibrio empresario que nos impone mantener todos los números en orden a poder seguir operando e invirtiendo en desarrollos permanentes tanto de nuestros “Bienes” como de nuestros colaboradores y la quinta “E” del Espacio de tiempo dentro del cual el marketing Sustentable deberá realizar su misión más trascendente, que será mejorar la calidad de vida de las personas en el aquí y ahora del hacer, como una forma del nuevo decir, que es el hacer en forma sustentable y permanente para las generaciones futuras.
Esa “Pascua” del Marketing implicará, dejar de tomar a las acciones de marketing sustentable como una acción aislada, para ser troncales a la esencia misma de su razón de existencia: Fabricantes de “Bienes” que sean capaces de generar beneficios a los consumidores y a ellas mismas. Creo que el secreto será entender un nuevo Marketing Sustentable que tome en cuenta las 5 “E” y las analice bajo las 4 “C” que centran la mirada en su Cliente, su Conveniencia, su Costo, y como le impacta su Comunicación, pues es en la mente de los consumidores y no en el mercado donde se genera el Valor real de una Marca. Entendiendo que todas estas son variables no controlables y que seguiremos dependiendo de las variables que sí podemos controlar y nos permiten operar las herramientas del Marketing con las clásicas 4 “P” que nos alientan a crear un Producto, fijarle un Precio, desarrollar una Plaza o canal de distribución y generar una Promoción que logre capturar el valor generado en las 4 “C”, pero que beberán ser, en esta “Pascua” del Marketing, ideadas dentro del marco de las 5 “E”.
Este nuevo Marketing nos permitirá entender, como cita Guillermo Oliveto en su libro (El Futuro ya llegó) que “No podremos crear un mundo para nosotros, sino no somos capaces de crear un mundo para los otros”. Por esta razón el Marketing Sustentable deberá ser muy generoso al momento de armar equipos de profesionales, porque deberán buscar, en lugar de iguales competitivos, que sean diversos complementarios. Porque como bien dice Gustavo Domínguez, Presidente de Campari Argentina, “El Ego destruye más Compañías que la Competencia” por eso creo que la Clave para desarrollar Marcas potentes, será lograr Productos Sustentables por lo que beneficien a la gente en su calidad de vida y No por la rentabilidad que generen, pues bajo esta visión, la rentabilidad será una consecuencia del bien hecho y el reconocimiento y valoración por parte de los consumidores y no un objetivo en sí mismo.
Creo que en esta “Pascua” del Marketing debemos comprender que “La calidad de vida de cada uno, dependerá del entusiasmo con que me levanto y de la tranquilidad con que me acuesto”
El mundo cambia, surgen nuevas tendencias y cambios en los hábitos de consumo y las empresas, que han sido pioneras y han tomado iniciativas relevantes en otras épocas y en otros órdenes, no pueden quedar rezagadas de estas nuevas corrientes basadas en la Sustentabilidad, porque el PE$O de las decisiones que tomamos en marketing, no sólo impactan el medio ambiente físico (el aire, el agua, la tierra, los animales, la vegetación, etc.) también influencian, tarde o temprano, las vidas de nuestros consumidores y deben impulsarnos a fortalecer los planteos de Sustentabilidad de manera orgánica. En este cambio, el Marketing, tendrá un rol protagónico y puede ser una oportunidad de unir conciencia social, conciencia empresaria y conciencia profesional, en un plan de Marketing Sustentable, que atraviese horizontal y transversalmente a todas nuestras acciones.
Ítalo Pizzolante Negrón dice: “No podemos ser responsables, si no somos conscientes”. Al ser conscientes podremos afirmar que “Ser Responsable, es ser Sustentable” y que “Ser Sustentable, es Rentable”. Promoviendo la conciencia de consumir mejor, no necesariamente la de consumir más, proyectando estrategias en el largo plazo, ejerciendo el cuidado del medio ambiente, el desarrollo humano, el respeto por el acervo cultural de los distintos pueblos donde interactuamos; alentando nuestra integración con las comunidades donde operamos, el fortalecimiento de nuestra compañía, el desarrollo de nuestros colaboradores y nuestra responsabilidad en dejar mayores recursos y un mundo mejor a las generaciones futuras porque: “No heredamos el planeta de nuestros padres, se lo tomamos prestado a nuestros hijos”.
Los cristianos tenemos también nuestra “Pascua” solo que creo que, algunos la entienden como el “Paso” de la vida a la muerte en cruz, y no ven el segundo paso, que para los judíos fue el del mar rojo, y para los cristianos es el de la sangre derramada. Esa “Pascua” nos permite creer que Jesús no está más en la cruz, sino que ha realizado su paso, de la vida terrena, a la vida eterna prometida para todos nosotros. Es por eso que nuestra esperanza, es en un Cristo glorioso, no en un Cristo crucificado, como pretendieron ponerle los romanos con la Marca INRI (Jesus Nazareno Rey de los Judíos) y muerto ahí en forma definitiva y sin gloria.
Creo que el Marketing debe tener su “Pascua” que le permita pasar del Marketing terrenal, basado en que solo sirva para que las empresas ganen más dinero, a un Marketing glorioso, basado en que las empresas piensen en las 5 “E” del Marketing Sustentable que nos permiten tomar en cuenta la primera “E” de la Estructura social, que implica incluir en nuestros planes las diferentes situaciones sociales que viven las personas que rodean el ámbito donde desarrollamos nuestra actividad; la segunda “E” del Entorno cultural, que conlleva respetar el acervo cultural de cada región y grupos de habitantes de los lugares donde operamos; la tercera “E” del Escenario Ambiental, que nos demanda respetar el aspecto ambiental en su sentido más amplio de cuidado no solo de nuestra operación sino de la de toda nuestra cadena de valor; la cuarta “E” del Equilibrio empresario que nos impone mantener todos los números en orden a poder seguir operando e invirtiendo en desarrollos permanentes tanto de nuestros “Bienes” como de nuestros colaboradores y la quinta “E” del Espacio de tiempo dentro del cual el marketing Sustentable deberá realizar su misión más trascendente, que será mejorar la calidad de vida de las personas en el aquí y ahora del hacer, como una forma del nuevo decir, que es el hacer en forma sustentable y permanente para las generaciones futuras.
Esa “Pascua” del Marketing implicará, dejar de tomar a las acciones de marketing sustentable como una acción aislada, para ser troncales a la esencia misma de su razón de existencia: Fabricantes de “Bienes” que sean capaces de generar beneficios a los consumidores y a ellas mismas. Creo que el secreto será entender un nuevo Marketing Sustentable que tome en cuenta las 5 “E” y las analice bajo las 4 “C” que centran la mirada en su Cliente, su Conveniencia, su Costo, y como le impacta su Comunicación, pues es en la mente de los consumidores y no en el mercado donde se genera el Valor real de una Marca. Entendiendo que todas estas son variables no controlables y que seguiremos dependiendo de las variables que sí podemos controlar y nos permiten operar las herramientas del Marketing con las clásicas 4 “P” que nos alientan a crear un Producto, fijarle un Precio, desarrollar una Plaza o canal de distribución y generar una Promoción que logre capturar el valor generado en las 4 “C”, pero que beberán ser, en esta “Pascua” del Marketing, ideadas dentro del marco de las 5 “E”.
Este nuevo Marketing nos permitirá entender, como cita Guillermo Oliveto en su libro (El Futuro ya llegó) que “No podremos crear un mundo para nosotros, sino no somos capaces de crear un mundo para los otros”. Por esta razón el Marketing Sustentable deberá ser muy generoso al momento de armar equipos de profesionales, porque deberán buscar, en lugar de iguales competitivos, que sean diversos complementarios. Porque como bien dice Gustavo Domínguez, Presidente de Campari Argentina, “El Ego destruye más Compañías que la Competencia” por eso creo que la Clave para desarrollar Marcas potentes, será lograr Productos Sustentables por lo que beneficien a la gente en su calidad de vida y No por la rentabilidad que generen, pues bajo esta visión, la rentabilidad será una consecuencia del bien hecho y el reconocimiento y valoración por parte de los consumidores y no un objetivo en sí mismo.
Creo que en esta “Pascua” del Marketing debemos comprender que “La calidad de vida de cada uno, dependerá del entusiasmo con que me levanto y de la tranquilidad con que me acuesto”
El mundo cambia, surgen nuevas tendencias y cambios en los hábitos de consumo y las empresas, que han sido pioneras y han tomado iniciativas relevantes en otras épocas y en otros órdenes, no pueden quedar rezagadas de estas nuevas corrientes basadas en la Sustentabilidad, porque el PE$O de las decisiones que tomamos en marketing, no sólo impactan el medio ambiente físico (el aire, el agua, la tierra, los animales, la vegetación, etc.) también influencian, tarde o temprano, las vidas de nuestros consumidores y deben impulsarnos a fortalecer los planteos de Sustentabilidad de manera orgánica. En este cambio, el Marketing, tendrá un rol protagónico y puede ser una oportunidad de unir conciencia social, conciencia empresaria y conciencia profesional, en un plan de Marketing Sustentable, que atraviese horizontal y transversalmente a todas nuestras acciones.
Ítalo Pizzolante Negrón dice: “No podemos ser responsables, si no somos conscientes”. Al ser conscientes podremos afirmar que “Ser Responsable, es ser Sustentable” y que “Ser Sustentable, es Rentable”. Promoviendo la conciencia de consumir mejor, no necesariamente la de consumir más, proyectando estrategias en el largo plazo, ejerciendo el cuidado del medio ambiente, el desarrollo humano, el respeto por el acervo cultural de los distintos pueblos donde interactuamos; alentando nuestra integración con las comunidades donde operamos, el fortalecimiento de nuestra compañía, el desarrollo de nuestros colaboradores y nuestra responsabilidad en dejar mayores recursos y un mundo mejor a las generaciones futuras porque: “No heredamos el planeta de nuestros padres, se lo tomamos prestado a nuestros hijos”.

