Mientras definía su futuro entre Boca y el fútbol español, Juan Román Riquelme sorprendió a todos en una gélida mañana de invierno en 2003, cuando la tradicional número 10 que siempre usó llevó los colores de Temperley por un partido.
Detrás de la foto que varios coleccionan con emoción, existe una historia de fondo que expone algunos de los valores del ex futbolista para con quienes han estado siempre a su lado.
Tal fue el caso de Mauro Navas, ahora parte del cuerpo técnico de Arruabarrena, quien invitó al futbolista a formar parte de un partido amistoso a beneficio de las divisiones formativas del club, en el festejo por el regreso al fútbol del Gasolero.
Consultado al respecto, Román fue bastante claro y aseguró que, “es como un partido de barrio, por los hinchas, por el club... Me hace sentir bien darles una mano a los chicos. ¿Sorpresa? La sorpresa fue mía porque Mauro (Navas) me invitó”.
Y es que, además del Topo Giggio, el partido contó también con algunas figuras de la época tales como Claudio Úbeda, Carlos Mac Allister, Cristian Díaz, y ‘Patrulla’ Jiménez.
Años más tarde, Riquelme se retiró del fútbol y Temperley ascendió a la Primera División del fútbol argentino, con varios de los juveniles beneficiados de aquel encuentro en el plantel profesional del equipo.

