A menos de un año para la próxima edición de la Copa del Mundo, el sistema de amonestación mediante tarjetas parecería estar tan instalado mundialmente, que muchos piensan en su haber desde la misma fundación del fútbol.
No obstante, y entre otras versiones, la que más resaltada por sus características, es aquella recordada anécdota de Antonio Rattín y compañía durante el Mundial de Inglaterra 1966, en donde el entonces capitán del seleccionado argentino se vio expulsado de forma verbal.
En aquel entonces Argentina disputaba los cuartos de final del certamen ante el anfitrión, y mientras el compromiso se mantenía 0 a 0, una discutible patada de Roberto Perfumo sancionada por el juez fue reclamada por su capitán, a quien más adelante expulsó por “miradas malintencionadas” y “violencia verbal” pese a no entender el idioma. Minutos más tarde, el argentino se negó a abandonar el campo de juego para después apretar el banderín del córner con la bandera inglesa y sentarse en una alfombra roja especialmente preparada para la Reina, causando así una importante polémica y confusión entre el público presente.
Y es que, antes de implementar el “sistema semáforo” de las tarjetas, la exclusión del partido por parte del árbitro se hacía a modo verbal, provocando así gran confusión entre los espectadores y televidentes.
De esta manera, el polémico episodio del Rata en Inglaterra decantó en uno de los inventos primarios del deporte, siendo el soviético Evgeny Lovchev en México 70, el primer amonestado de la historia de los mundiales.

