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El fútbol francés, en caída libre: los clubes pierden 1.000 millones de euros esta temporada

Las pérdidas vuelven a ser inmensas en el fútbol francés.
El fútbol francés, en caída libre: los clubes pierden 1.000 millones de euros esta temporada
Jueves 30 de Abril de 2026
La Ligue 1 atraviesa una crisis financiera estructural que no da señales de ceder. Según Jean-Marc Mickeler, presidente de la DNCG —el órgano de control económico del fútbol profesional francés—, los clubes de la liga volverán a superar los 1.000 millones de euros en pérdidas operativas durante la temporada 2025-2026. El dato no sorprende: en 2024-2025, el agregado de los 36 clubes de Primera y Segunda División ya acumuló pérdidas operativas de 1.400 millones de euros y un resultado neto negativo superior a los 540 millones. La única válvula de escape ha sido la venta de jugadores formados en las prolíficas canteras del fútbol francés, aunque lo que antes era un complemento hoy se ha convertido en una necesidad urgente para la mayoría de los clubes. La gran excepción sigue siendo el Paris Saint-Germain, que concentró el 38% de los ingresos totales de la Ligue 1 la última temporada, profundizando el desequilibrio del sistema.

A pesar del panorama sombrío, Mickeler reconoce que varios clubes han hecho "esfuerzos considerables" para sanear sus cuentas. El indicador más claro es la reducción del 25% en la masa salarial de los equipos de Primera División durante las últimas tres temporadas. Sin embargo, el problema es de fondo: cada año, algún club sufre un descenso administrativo decretado por la propia DNCG debido a su situación financiera insostenible, y varios han llegado incluso a desaparecer. La presión sobre los clubes medianos y pequeños es especialmente grave, ya que dependen casi exclusivamente de los ingresos por televisión y traspasos para sobrevivir.


Precisamente los derechos televisivos representan otra herida abierta. La LFP llegó a proyectar ingresos superiores a los 1.000 millones de euros anuales por televisión, una expectativa que pareció viable cuando Mediapro adquirió los derechos. Pero la salida abrupta del grupo catalán durante la pandemia —la liga se negó a renegociar el contrato— y las decisiones posteriores de la gestión encabezada por Vincent Labrune derrumbaron ese escenario: los ingresos por derechos se han desplomado más de la mitad. Ante esto, la DNCG plantea entre sus soluciones eliminar el reparto exclusivo de los derechos internacionales entre los clubes que participan en competiciones europeas, una medida que podría redistribuir recursos de forma más equitativa.

El fútbol francés también mira hacia una posible solución institucional. El 18 de mayo, la Asamblea Nacional debatirá la creación de un nuevo marco regulatorio para el fútbol, similar al que ya existe en Inglaterra. De concretarse, Francia contaría con un regulador público del fútbol en una gran liga europea. El propio Mickeler se mostró favorable a la iniciativa: "La ley puede crear condiciones para una mejor gobernanza", afirmó. La discusión llega en un momento en que la urgencia de reformas es innegable y el modelo actual parece haber agotado sus márgenes de tolerancia.