Viernes 16 de Mayo de 2014
El ciclismo como espectáculo ha venido creciendo tanto en seguidores como en cantidad y calidad de eventos.
Y como buen espectaculo en ascenso, y como en la vida toda, la mujer no podía estar ausente.
Siempre existió el ciclismo femenino, pero últimamente a fuerza de grandes ídolas, como la holandesa Marianne Vos (@marianne_vos), que es la actual “Messi” del ciclismo femenino de ruta, las chicas están ganando impensados lugares dentro de la escena ciclística mundial.
Sin ir más lejos, y a pedido del grupo de corredoras más representativas del pelotón internacional, en la próxima edición del Tour de Francia, el día de la última etapa, “ellas cruzarán la línea de llegada primero”, como dice el slogan de la Etapa Femenina del Tour de Francia.
También, y ya dentro de lo legal, las ciclistas han logrado tener por contrato salarios mínimos equivalentes a los de los ciclistas hombres, cosa que sin dudas fortalece la estructura de equipos, y favorece la inclusión de más y más corredoras que buscan en el ciclismo ganarse la vida.
A nivel mercado, las mujeres son un segmento casi inexplorado por las marcas de la industria, cosa que también favorece el clima pro ciclismo femenino en el mundo. Las emisoras televisivas comienzan a cubrir eventos de chicas, empujados por pautas publicitarias de marcas que apuntan directamente a ellas, y a las millones que las ven deborando el asfalto con una agresividad semejante a la de los hombres, pero con una belleza y elegancia diferente.
Si bien es otra especialidad –BMX-, nosotros los latinoamericanos tenemos a Mariana Pajón (@marianapajon), actual medalla de oro en Londres 2012, que también es una esxcelente embajadora para el ciclismo femenino. Mariana, es imagen de inumerables marcas de primer nivel mundial, llegando a convertirse en un celebrity en Latinoamerica y en muchos países que han disfrutado de su talento en las pistas.
Desde el punto de vista deportivo y político, las medallas de oro, plata y bronce que consiguen las chicas ciclistas “valen” lo mismo que la de los hombres, y es por eso que de a poco, las federaciones nacionales de ciclismo comienzan a darle más y más lugar en sus planes de formación deportiva.
En la Argentina, ha sido notable la realización por primera vez de una Vuelta Ciclística Femenina, el Tour Femenino de San Luis (@prensatfsl) que ha recibido a figuras notables de la escena internacional, con equipos de Estados Unidos, Cuba, Brasil, Chile y numerosos combinados locales. En Enero del 2015 será su segunda edición, y promete mejorar aún más lo vivido este año en tierras puntanas.
En definitiva, el ciclismo femenino parece haber resurgido en un excelente momento del deporte en donde sponsors en busca de nuevas oportunidades de comunicación, y al gran mercado desatendido hasta ahora de las mujeres.
¿Por qué el ciclismo femenino? Porque transmite valores de alto rendimiento, de proezas, de hazañas en carreteras, con condiciones climáticas extremas, en donde la fuerza y la resistencia se visten con glamour y en la figura de estas bellas ciclistas transmiten todo eso al público de una manera única.
Y como buen espectaculo en ascenso, y como en la vida toda, la mujer no podía estar ausente.
Siempre existió el ciclismo femenino, pero últimamente a fuerza de grandes ídolas, como la holandesa Marianne Vos (@marianne_vos), que es la actual “Messi” del ciclismo femenino de ruta, las chicas están ganando impensados lugares dentro de la escena ciclística mundial.
Sin ir más lejos, y a pedido del grupo de corredoras más representativas del pelotón internacional, en la próxima edición del Tour de Francia, el día de la última etapa, “ellas cruzarán la línea de llegada primero”, como dice el slogan de la Etapa Femenina del Tour de Francia.
También, y ya dentro de lo legal, las ciclistas han logrado tener por contrato salarios mínimos equivalentes a los de los ciclistas hombres, cosa que sin dudas fortalece la estructura de equipos, y favorece la inclusión de más y más corredoras que buscan en el ciclismo ganarse la vida.
A nivel mercado, las mujeres son un segmento casi inexplorado por las marcas de la industria, cosa que también favorece el clima pro ciclismo femenino en el mundo. Las emisoras televisivas comienzan a cubrir eventos de chicas, empujados por pautas publicitarias de marcas que apuntan directamente a ellas, y a las millones que las ven deborando el asfalto con una agresividad semejante a la de los hombres, pero con una belleza y elegancia diferente.
Si bien es otra especialidad –BMX-, nosotros los latinoamericanos tenemos a Mariana Pajón (@marianapajon), actual medalla de oro en Londres 2012, que también es una esxcelente embajadora para el ciclismo femenino. Mariana, es imagen de inumerables marcas de primer nivel mundial, llegando a convertirse en un celebrity en Latinoamerica y en muchos países que han disfrutado de su talento en las pistas.
Desde el punto de vista deportivo y político, las medallas de oro, plata y bronce que consiguen las chicas ciclistas “valen” lo mismo que la de los hombres, y es por eso que de a poco, las federaciones nacionales de ciclismo comienzan a darle más y más lugar en sus planes de formación deportiva.
En la Argentina, ha sido notable la realización por primera vez de una Vuelta Ciclística Femenina, el Tour Femenino de San Luis (@prensatfsl) que ha recibido a figuras notables de la escena internacional, con equipos de Estados Unidos, Cuba, Brasil, Chile y numerosos combinados locales. En Enero del 2015 será su segunda edición, y promete mejorar aún más lo vivido este año en tierras puntanas.
En definitiva, el ciclismo femenino parece haber resurgido en un excelente momento del deporte en donde sponsors en busca de nuevas oportunidades de comunicación, y al gran mercado desatendido hasta ahora de las mujeres.
¿Por qué el ciclismo femenino? Porque transmite valores de alto rendimiento, de proezas, de hazañas en carreteras, con condiciones climáticas extremas, en donde la fuerza y la resistencia se visten con glamour y en la figura de estas bellas ciclistas transmiten todo eso al público de una manera única.


