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Crisis, un momento perfecto

Crisis, un momento perfecto
Viernes 14 de Noviembre de 2014
A pesar de que muchos relacionan el significado de crisis con oportunidad por su forma de escribirlo en chino mandarín, permítanme hace una corrección en la creencia y afirmar que nada tiene que ver este juego de palabras con el chino, pero si con el Japonés en donde la palabra crisis (危機=kiki) está compuesta por los caracteres 危=”peligro” y 機=”oportunidad”.

Sin importar el origen de esta anécdota, lo cierto es que coincidimos con este concepto, y podemos afirmar por experiencias históricas que sin lugar a dudas en el marketing deportivos, crisis es sinónimo de oprotunidad para los gerentes.

No solamente oportunidad de lucirse, sino de obtener los máximos ROI en la inversión y lo más difícil de medir: Lograr el nivel máximo de llegada al corazón del usuario.

En lo que a los sufridos gerentes de mercadeo respecta, los momentos de crisis presentan oportunidades únicas para relacionarse con los clientes o usuarios finales. Aunque también son duros momentos de lucha por el budget, que parece hacerse de goma hacia finales de año.

En momentos de crisis, es cuando los usuarios esperan ver a la marca viva. Quizás no “tirando la casa por la ventana”, pero apoyando el valor de marca e incrementando la mística de la marca.

Como ejemplo de lo anteriormente expuesto, y llevándolo a nuestro mercado local, recientemente en Argentina se realizó una exposición de la industria de la bicicleta en donde muchas compañías se hicieron presentes y por el contrario muchas otras no.

Los argumentos de aquellas que no participaron, eran los conocidos por todos: “la crisis”, “las trabas a la importación”, “no hay producto que vender”, etc.

Sin embargo, entre los argumentos de los que sí decidieron participar me quedo con uno de un colega que sabiamente sostuvo: es necesario apoyar a nuestros usuarios, nuestros clientes, seguir construyendo mística de marca y sobre todo darle valor con nuestra presencia a la bicicleta que con tanto amor nuestros clientes pedalean a diario.

Todas las empresa del sector, se han visto obligadas a reducir su volumen de negocios a un ritmo del 50% anual, desde el 2012, y no por esto dejan librado el valor percibido del producto que sus clientes ya adquirieron a la deriva.