Lunes 31 de Marzo de 2014
Parece repetitivo y hasta redundante el tema que voy a plantear. Pero definitivamente se trata de una cruzada necesaria y hasta fundamental para los tiempos que corren en el fútbol Argentino, y en el deporte en general.
Insisto, y pido disculpas por mi insistencia. La profesionalización y capacitación de los dirigentes que pretenden gobernar las instituciones deportivas.
No lo hago de caprichoso. Lo hago preocupado. Viendo como lentamente muchas instituciones deportivas, y sobre todo del fútbol, se caen a pedazos, sin posibilidad de reconstrucción al corto plazo, y encima, hoy día, encima, viciadas por lo peor de la política, y yo no, la propia política interna de los clubes, sino, trascendiendo las paredes y las fronteras de los mismos, con el ejemplo bien claro del desembarco de Hugo Moyano a Independiente.
No lo hago de caprichoso, insisto. Pero debe haber un cambio profundo, en la actitud de los que gobiernan. Y en la actitud de los que ceden sus derechos para que otros lo hagan.
Y además, ahora, también debemos cuidar la democracia. Porque como en el fútbol es muy común, que si un técnico no gana, se tiene que ir. Parece que ahora en la Argentina, se está poniendo de moda que los PRESIDENTES también. Y creo que nadie le está dando la real dimensión que eso tiene, y no nos estamos dando cuenta de la gravedad que eso tiene.
Hace 2 años, renunciaba Carlos Abdo a la presidencia de San Lorenzo de Almagro. Acorralado por los malos resultados. Con problemas económicos, un equipo en zona de descenso, y una INCAPACIDAD absoluta para sobrellevar la situación. Parecía que la salvación estaba en la llegada de Marcelo Tinelli y todo su equipo….
Así fue. Abdo renunció. Matías Lammens asumió la presidencia del club. Marcelo Tinelli la vicepresidencia, y todo (se arregló). Abdo se fue por la puerta de atrás, habiendo “puesto ‘muchos millones de pesos de su bolsillo, y hoy ya nadie lo recuerda.
San Lorenzo se salvó del descenso. Mantuvo la categoría. Fue campeón después, y se habló del exitoso modelo impuesto por el empresario televisivo, quien dicho sea de paso, después de lograr la reelección con Lammens por amplio margen, por estos días, prácticamente con San Lorenzo eliminado pidió una licencia de 9 meses.
Racing, quien sufre y sufre, y parece que no aprende.
El añoo pasado, después de la insostenible pelea pública que sostenían Rodolfo Molina y Gastón Cogorno, se decidió que ambos den un paso al costado. Después de tantos años de gerenciamiento, quiebra incluida, penurias financieras, administrativas y deportivas, más allá de haber conquistado el título de 2001.
Los socios de Racing con la democracia, tenían una oportunidad única de poder volver a tener su club. Y todo arrancó muy bien. Hasta que empezaron las peleas.
Primero Molina con Podesta. Después Molina con Cogorno. En definitiva. Racing se quedó sin Presidente y Vice Presidente primero. Como si esa fuera la solución.
Hoy, el tiempo demuestra que prácticamente nada se arregló. Si bien Víctor Blanco trabaja en silencio y trata de pacificar al club y reordenar administrativamente la institución. En diciembre hay elecciones. Y el clima político, sobre todo por debajo de la mesa, está que arde.
Como es de Santa Fe. Tal vez no tuvo tanto impacto en Buenos Aires. Pero Colón, también se quedó sin su presidente. Germán Lerche. Quien hasta hace poco era el niño mimado de Julio Grondona, y quien por lo bajo, se autodenominaba, el “sucesor”
Hoy, ya no es el presidente de Colón. Tampoco socio, porque lo echaron del club.
La institución santafecina, supo ser modelo de muchos por momento. Ordenada, con grandes jugadores, técnicos de renombre. Copa Libertadores, etc.
Hoy con un técnico y un equipo de emergencia. Pelea por no perder la categoría.
Independiente, es el último que se suma a esta lista.
Si bien hace rato le prestamos atención a la mala gestión de Cantero como presidente del club. No podemos avalar en lo más mínimo, que también se vaya, y le pidan la renuncia.
Es inminente. Y todos quieren que se vaya. Está acorralado. Y lo tienen acorralado. Ya renunció su vicepresidente Vásquez, porque no acepta la llegada de Hugo Moyano al club.
Parece que Cantero, que da la sensación, siempre estuvo solo. Ahora está más solo que nunca, y se va a ir, y sería el CUARTO PRESIDENTE de un club de fútbol importante de la Argentina que se va, en menos de 2 años.
Siempre se fueron los técnicos. Ahora se van los presidentes. Parece que es una nueva moda que se impone en el fútbol Argentino.
¿Para que se presentan? o ¿para que hay elecciones? ¿para que está la oposición? ¿para controlar y colaborar? o para voltear al que hace las cosas mal.
El fútbol en la Argentina, es un pequeño gran reflejo de la sociedad Argentina. Tiene muchos parecidos. Muchísimos. Y la política es uno de ellos.
La democracia hoy, es el mayor capital que tenemos en nuestro país. Bastardeada y mal entendida en muchos momentos. El fútbol también la tiene.
Cuidémosla. Valorémosla.
No permitamos que se debiliten las instituciones. Cuidemos lo que tenemos. Porque después, nos vamos a lamentar.
Insisto, y pido disculpas por mi insistencia. La profesionalización y capacitación de los dirigentes que pretenden gobernar las instituciones deportivas.
No lo hago de caprichoso. Lo hago preocupado. Viendo como lentamente muchas instituciones deportivas, y sobre todo del fútbol, se caen a pedazos, sin posibilidad de reconstrucción al corto plazo, y encima, hoy día, encima, viciadas por lo peor de la política, y yo no, la propia política interna de los clubes, sino, trascendiendo las paredes y las fronteras de los mismos, con el ejemplo bien claro del desembarco de Hugo Moyano a Independiente.
No lo hago de caprichoso, insisto. Pero debe haber un cambio profundo, en la actitud de los que gobiernan. Y en la actitud de los que ceden sus derechos para que otros lo hagan.
Y además, ahora, también debemos cuidar la democracia. Porque como en el fútbol es muy común, que si un técnico no gana, se tiene que ir. Parece que ahora en la Argentina, se está poniendo de moda que los PRESIDENTES también. Y creo que nadie le está dando la real dimensión que eso tiene, y no nos estamos dando cuenta de la gravedad que eso tiene.
Hace 2 años, renunciaba Carlos Abdo a la presidencia de San Lorenzo de Almagro. Acorralado por los malos resultados. Con problemas económicos, un equipo en zona de descenso, y una INCAPACIDAD absoluta para sobrellevar la situación. Parecía que la salvación estaba en la llegada de Marcelo Tinelli y todo su equipo….
Así fue. Abdo renunció. Matías Lammens asumió la presidencia del club. Marcelo Tinelli la vicepresidencia, y todo (se arregló). Abdo se fue por la puerta de atrás, habiendo “puesto ‘muchos millones de pesos de su bolsillo, y hoy ya nadie lo recuerda.
San Lorenzo se salvó del descenso. Mantuvo la categoría. Fue campeón después, y se habló del exitoso modelo impuesto por el empresario televisivo, quien dicho sea de paso, después de lograr la reelección con Lammens por amplio margen, por estos días, prácticamente con San Lorenzo eliminado pidió una licencia de 9 meses.
Racing, quien sufre y sufre, y parece que no aprende.
El añoo pasado, después de la insostenible pelea pública que sostenían Rodolfo Molina y Gastón Cogorno, se decidió que ambos den un paso al costado. Después de tantos años de gerenciamiento, quiebra incluida, penurias financieras, administrativas y deportivas, más allá de haber conquistado el título de 2001.
Los socios de Racing con la democracia, tenían una oportunidad única de poder volver a tener su club. Y todo arrancó muy bien. Hasta que empezaron las peleas.
Primero Molina con Podesta. Después Molina con Cogorno. En definitiva. Racing se quedó sin Presidente y Vice Presidente primero. Como si esa fuera la solución.
Hoy, el tiempo demuestra que prácticamente nada se arregló. Si bien Víctor Blanco trabaja en silencio y trata de pacificar al club y reordenar administrativamente la institución. En diciembre hay elecciones. Y el clima político, sobre todo por debajo de la mesa, está que arde.
Como es de Santa Fe. Tal vez no tuvo tanto impacto en Buenos Aires. Pero Colón, también se quedó sin su presidente. Germán Lerche. Quien hasta hace poco era el niño mimado de Julio Grondona, y quien por lo bajo, se autodenominaba, el “sucesor”
Hoy, ya no es el presidente de Colón. Tampoco socio, porque lo echaron del club.
La institución santafecina, supo ser modelo de muchos por momento. Ordenada, con grandes jugadores, técnicos de renombre. Copa Libertadores, etc.
Hoy con un técnico y un equipo de emergencia. Pelea por no perder la categoría.
Independiente, es el último que se suma a esta lista.
Si bien hace rato le prestamos atención a la mala gestión de Cantero como presidente del club. No podemos avalar en lo más mínimo, que también se vaya, y le pidan la renuncia.
Es inminente. Y todos quieren que se vaya. Está acorralado. Y lo tienen acorralado. Ya renunció su vicepresidente Vásquez, porque no acepta la llegada de Hugo Moyano al club.
Parece que Cantero, que da la sensación, siempre estuvo solo. Ahora está más solo que nunca, y se va a ir, y sería el CUARTO PRESIDENTE de un club de fútbol importante de la Argentina que se va, en menos de 2 años.
Siempre se fueron los técnicos. Ahora se van los presidentes. Parece que es una nueva moda que se impone en el fútbol Argentino.
¿Para que se presentan? o ¿para que hay elecciones? ¿para que está la oposición? ¿para controlar y colaborar? o para voltear al que hace las cosas mal.
El fútbol en la Argentina, es un pequeño gran reflejo de la sociedad Argentina. Tiene muchos parecidos. Muchísimos. Y la política es uno de ellos.
La democracia hoy, es el mayor capital que tenemos en nuestro país. Bastardeada y mal entendida en muchos momentos. El fútbol también la tiene.
Cuidémosla. Valorémosla.
No permitamos que se debiliten las instituciones. Cuidemos lo que tenemos. Porque después, nos vamos a lamentar.

