Viernes 7 de Marzo de 2014
Quienes integran Weber entienden que “las empresas también son ciudadanos” y decidieron asumir voluntariamente el compromiso de generar un impacto positivo y superador en la comunidad -propietarios, accionistas, empleados, sindicatos, proveedores, clientes, gestiones públicas- a través de actividades productivas y comerciales.
La meta principal es contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas e instituciones que conforman su entorno y ser parte activa en el proceso de construcción de un contexto sustentable para la empresa como actor económico y social.
¿Cuál fue el encuadre teórico y metodológico que se planteó la compañía?
En principio, entendiendo que a la hora de hablar de RSE era necesario aplicar un nuevo modelo de gestión, convirtiendo los valores de la RSE en el centro de la actuación y en un proceso transversal que pase por todas las actividades de la empresa.
La RSE implicó un cambio en la mirada estratégica, y la reformulación del negocio vino de la mano de un proceso de cambio y transformación de las personas y de sus acciones.
LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA HOY se concentra en dos dimensiones:
Dimensión interna: la empresa hacia adentro, la relación con su comunidad más próxima, es una responsabilidad Social Empresaria de primer orden, proveer un “ambiente de trabajo” humanizado, esto es privilegiando los intereses del hombre y su dignidad como trabajador, por encima de los procesos, la productividad y la rentabilidad.
Dimensión externa: la empresa en relación a la comunidad y el impacto social de su actividad, empresa y su medio ambiente: se aplica el concepto de sustentabilidad en todos sus ejes: económico, social, cultural, medio ambiental.
Asistimos a un cambio de paradigma…
La creciente importancia del cambio científico-tecnológico en la economía y todos los ámbitos de la vida pública, y la evolución política de nuestras sociedades, hacen del desarrollo de una nueva generación de empresas que generen rentabilidad sin descuidar el impacto social.
Otros, además del gobierno, tienen “responsabilidad sobre la marcha de la historia y de la cosa pública”.
Asumimos por lo tanto, que las empresas pueden ejercer también un rol de ciudadano que, al igual que las personas, les abre la posibilidad de contribuir a desarrollar nuevos escenarios y potenciar el uso de los recursos que se disponen.
La participación empresarial en el sector social es una forma de competir y crear ventajas futuras.
Al enfoque tradicional de la filantropía, en la que se hacía un cheque para quien venía a “pedir”, crecimos hacia una relación en la cual las empresas y las ONG empiezan a pensar en cómo pueden interactuar para generar más valor”.
Nos comprometimos en aportar, además de dinero, capacidades gerenciales (herramientas de gestión), técnicas de producción y de marketing para combatir la desigualdad.
Consideramos que las políticas públicas tienen la responsabilidad primera en garantizar a todos los ciudadanos sus derechos. Pero la colaboración de la empresa privada es clave.
La alianza estratégica entre políticas públicas activas con rostro humano, RSE, y una sociedad civil movilizada, está detrás del éxito de países que encabezan las tablas mundiales como Noruega, Canadá y otros. Allí los empresarios apoyan pactos fiscales progresivos, colaboran en gran escala con la educación y la salud, participan de las grandes iniciativas públicas, concertan.
Así es como, iniciamos un camino pleno de acciones y de emociones, nos abrimos hacia la comunidad, nos acercamos a nuevos sectores y desplegamos nuestras fortalezas sobre temáticas conocidas con nuevos modos de gestión.
Al 2014 la compañía cuenta con Programas de capacitación y transferencia de gestión destinados a su comunidad más próxima, mejoras de infraestructura apuntando a la problemática habitacional, incorporando a sus empleados en Programas de Mejora de sus viviendas.
También se fortalece a instituciones sociales brindando recursos materiales para mejorar su infraestructura y su gestión, así es como llegamos a los sectores más vulnerable.
Promovemos la capacitación como herramienta de calificación laboral a través del aprendizaje del uso de nuestros productos.
Tomamos como ejes de trabajo el arte y el deporte como dispositivos de intervención y cambio social.
Nuestra meta es realizar acciones que transforman, dejar una huella…..
La meta principal es contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas e instituciones que conforman su entorno y ser parte activa en el proceso de construcción de un contexto sustentable para la empresa como actor económico y social.
¿Cuál fue el encuadre teórico y metodológico que se planteó la compañía?
En principio, entendiendo que a la hora de hablar de RSE era necesario aplicar un nuevo modelo de gestión, convirtiendo los valores de la RSE en el centro de la actuación y en un proceso transversal que pase por todas las actividades de la empresa.
La RSE implicó un cambio en la mirada estratégica, y la reformulación del negocio vino de la mano de un proceso de cambio y transformación de las personas y de sus acciones.
LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA HOY se concentra en dos dimensiones:
Dimensión interna: la empresa hacia adentro, la relación con su comunidad más próxima, es una responsabilidad Social Empresaria de primer orden, proveer un “ambiente de trabajo” humanizado, esto es privilegiando los intereses del hombre y su dignidad como trabajador, por encima de los procesos, la productividad y la rentabilidad.
Dimensión externa: la empresa en relación a la comunidad y el impacto social de su actividad, empresa y su medio ambiente: se aplica el concepto de sustentabilidad en todos sus ejes: económico, social, cultural, medio ambiental.
Asistimos a un cambio de paradigma…
La creciente importancia del cambio científico-tecnológico en la economía y todos los ámbitos de la vida pública, y la evolución política de nuestras sociedades, hacen del desarrollo de una nueva generación de empresas que generen rentabilidad sin descuidar el impacto social.
Otros, además del gobierno, tienen “responsabilidad sobre la marcha de la historia y de la cosa pública”.
Asumimos por lo tanto, que las empresas pueden ejercer también un rol de ciudadano que, al igual que las personas, les abre la posibilidad de contribuir a desarrollar nuevos escenarios y potenciar el uso de los recursos que se disponen.
La participación empresarial en el sector social es una forma de competir y crear ventajas futuras.
Al enfoque tradicional de la filantropía, en la que se hacía un cheque para quien venía a “pedir”, crecimos hacia una relación en la cual las empresas y las ONG empiezan a pensar en cómo pueden interactuar para generar más valor”.
Nos comprometimos en aportar, además de dinero, capacidades gerenciales (herramientas de gestión), técnicas de producción y de marketing para combatir la desigualdad.
Consideramos que las políticas públicas tienen la responsabilidad primera en garantizar a todos los ciudadanos sus derechos. Pero la colaboración de la empresa privada es clave.
La alianza estratégica entre políticas públicas activas con rostro humano, RSE, y una sociedad civil movilizada, está detrás del éxito de países que encabezan las tablas mundiales como Noruega, Canadá y otros. Allí los empresarios apoyan pactos fiscales progresivos, colaboran en gran escala con la educación y la salud, participan de las grandes iniciativas públicas, concertan.
Así es como, iniciamos un camino pleno de acciones y de emociones, nos abrimos hacia la comunidad, nos acercamos a nuevos sectores y desplegamos nuestras fortalezas sobre temáticas conocidas con nuevos modos de gestión.
Al 2014 la compañía cuenta con Programas de capacitación y transferencia de gestión destinados a su comunidad más próxima, mejoras de infraestructura apuntando a la problemática habitacional, incorporando a sus empleados en Programas de Mejora de sus viviendas.
También se fortalece a instituciones sociales brindando recursos materiales para mejorar su infraestructura y su gestión, así es como llegamos a los sectores más vulnerable.
Promovemos la capacitación como herramienta de calificación laboral a través del aprendizaje del uso de nuestros productos.
Tomamos como ejes de trabajo el arte y el deporte como dispositivos de intervención y cambio social.
Nuestra meta es realizar acciones que transforman, dejar una huella…..

