Martes 6 de Enero de 2015
Aún sigue siendo un tema sin resolver. Las mujeres creen que se las discrimina o se las quiere cosificar, mientras los dirigentes sostienen que el negocio no cierra y no es tan bueno como el de los varones. Es el deporte en su versión femenina. Las damas que lo practican observan cómo van engrosando sus cuentas bancarias los hombres que se dedican a lo mismo que ellas y están en la élite mundial, mientras que lo que perciben las mujeres es inferior y, según la disciplina, ni se acerca a lo que reciben los varones.
Según la lista que la revista Forbes realiza cada año acerca de las ganancias de los deportistas en el mundo, el mejor pago el último año fue Floyd Mayweather, quien recaudó u$s105 millones. Quien encabeza la lista de las mujeres que más percibieron en conceptos de premios y esponsoreo es María Sharapova, con u$s24,4 millones, la cual, en la lista general, está ubicada en el puesto 34, detrás de 33 hombres. El tenis es el deporte que más equipara los premios entre ambos sexos. Tanto es así que, de la lista de mujeres con mayores ingresos en el deporte, detrás de la rusa aparece la china Li Na quien, tras ganar el Abierto de Australia, su segundo título de Grand Slam, logró beneficios por u$s23, 6 millones, entre junio de 2013 y el mismo mes de este año. De esta cifra, u$s5,6 millones corresponden a premios, siendo otra mujer deseada por el marketing pues ha sido la primera tenista asiática en lograr un Grand Slam (Roland Garros 2011) en singles tras convertirse en referente de un mercado tan ansiado como el chino. Sus mayores contratos, Li Na los tiene con Nike (que le dio un bono extra al igual que otras marcas): Mercedes, Samsung, Rolex y varias de China.
Rubia
La tercera en la lista de ganancias entre las mujeres es la número uno del ranking del tenis mundial, Serena Williams, quien consiguió u$s22 millones. La menor de las hermanas estadounidenses superó a Sharapova por 5 a 1 en lo que respecta a premios por torneos durante el período mencionado, transformándose en récord de ganancias para una deportista femenina al obtener u$s11 millones por ese concepto. Pese a esto y a los u$s63,5 millones que lleva recaudado en premios en su carrera, no logra superar a la rubia rusa. ¿Será el mercado el que discrimina? Williams tiene contrato de patrocinio con Nike, Wilson, Gatorade y OPI.
La rusa es una experta de los negocios. Hasta tiene una línea de caramelos con su nombre desde hace dos años.
En 2012, creó los dulces “Sugarpova”, que superó las ventas de 1,3 millones de bolsas en la primera temporada y que, se estima, se duplicará en esta. En 2013, María sufrió diferentes lesiones por lo que no pudo participar de algunos torneos, lo que hizo que se resintiera su recaudación a través de los premios. Por este concepto, apenas superó los u$s2 millones, menos de la mitad de lo logrado en 2013. También los ingresos de Sharapova se redujeron por concepto de exhibiciones. Maria ganó sólo u$s2,4 millones en este año, después de recibir u$s6 millones en los 12 meses anteriores.
Los ingresos de Sharapova también se vieron afectados cuando Nike vendió en 2013 la línea de zapatos Cole Haan, ya que María recibía regalías cuando esa marca era controlada por la empresa de indumentaria deportiva estadounidense. No obstante, ella sigue siendo la figura femenina con más patrocinios en los deportes con acuerdos con Nike, Porsche, Samsung Electronics, Tag Heuer, Evian y Head y, a partir de este año, tiene un nuevo sponsor ya que Avon Products usará a Sharapova como rostro de su nueva fragancia para hombres y mujeres, llamada “Avon Luck”. El acuerdo con Avon le otorga u$s1 millón más al año. Hasta con sus gemidos hace negocios la bella María, un sitio de internet ofrece bajar los gritos de Sharapova como ringtone para celulares.
Iguales
Más allá de la rusa, el tenis es la disciplina que más busca acercar los premios. El balance entre los géneros en la actividad se inició en 1973, con polémica, cuando los organizadores del Abierto de los Estados Unidos decidieron repartir la misma cantidad de dinero en premios para hombres y mujeres, tras una campaña impulsada Billie Jean King, una de las mejores tenistas del momento. Fue Venus Williams la que permitió lo mismo en Wimbledon (en 2007). Allí por la década del ´70, Guillermo Vilas decía que si querían ganar lo mismo, las mujeres deberían tener que jugar a cinco sets como lo hacen los hombres. Es el día de hoy que la polémica continúa.
Hace uno años, el francés Gilles Simon, expresó que el tenis masculino es más atractivo y que la paridad económica en el reparto de premios de los torneos no es justo, ya que las mujeres dan menos espectáculo que los hombres. Luego el ucraniano Stakhovsky explicó: "¿Igualdad de premios? Hombres y mujeres jugamos a deportes distintos". Pese a que lo consideran políticamente incorrecto y muchas veces no se hace público, los hombres del circuito, en general, están disconformes con la igualdad de premios.
Si bien en otras disciplinas buscan igualar de forma paulatina las premiaciones, existen grandes diferencias. Por ejemplo, en el fútbol, por ganar el Mundial en Brasil, Alemania recibió unos u$s34 millones, mientras que la selección japonesa femenina, campeona del mundo en 2011, obtuvo poco más de u$s1 millón. Más drástica es la diferencia entre la Premier League en Inglaterra, que entregó unos u$s39 millones al Manchester City por su corona, mientras que la Superliga femenina no estipuló ningún premio monetario al equipo ganador de este año (Liverpool).
El golf es un deporte que sostiene una brecha muy fuerte entre premios para hombres y mujeres. Aquí no sólo la diferencia es económica debido a que hay clubes de golf en Gran Bretaña que recién durante este año aceptaron que se asocien mujeres.
Blatter, sexy
Otro lugar donde las mujeres se sienten discriminadas es en el esponsoreo, pues las empresas no pagan lo mismo por una deportista que por un atleta hombre en la misma disciplina. A partir de aquí, existen mujeres que comienzan a sentirse denostadas por sus propios dirigentes, ya que muchos de estos piden que la indumentaria a utilizar sea más sexy, en pos del espectáculo. Ocurrió en el básquet, en los deportes de playa y hasta en el mismo fútbol. El propio presidente de la FIFA, Joseph Blatter, recibió duras críticas cuando en 2011 pidió que las mujeres en el fútbol usaran hotpants, es decir, pantalones más cortos y ceñidos.
"Para aumentar la popularidad del fútbol femenino, deberíamos permitir que las mujeres jueguen con ropas más femeninas, como lo hacen en el voleibol", comentó Blatter, quien también se preguntó, "¿por qué no sumar el fútbol a la moda?". Además, y esto es lo que más polémica generó, el máximo dirigente del fútbol mundial señaló por qué prefiere que las chicas vistan así: "Con pantalones más ajustados, las mujeres lucen más guapas".
Hace poco un equipo de ciclistas colombianas utilizó una indumentaria muy particular, ya que en sus conjuntos tenían una pintada que simulaba tener parte de sus cuerpos al descubierto, diciendo que lo hacían para llamar la atención del público y de los potenciales patrocinadores.
Juegos
Si bien las diferencias comienzan a igualarse, otro de los lugares donde las mujeres atletas se sienten discriminadas es en la actividad olímpica. Los últimos Juegos de Londres 2012, han sido calificados como los “de las Mujeres”, con competidoras en las 204 delegaciones y, por primera vez, en los 26 deportes, incluyendo el debut olímpico del boxeo femenino. La participación de las primeras atletas de países islámicos como Arabia Saudita, Brunei y Qatar, fue considerada clave en la lucha por la igualdad de sexos a nivel global y un paso más hacia el objetivo del Comité Olímpico Internacional, que intenta lograr una participación idéntica entre hombres y mujeres.
En Barcelona 92, el 25% de los atletas eran mujeres y 34 de los equipos no tenían representantes femeninas. Las defensoras de los derechos femeninos celebraron el progreso en los Juegos, pero, sin embargo, dijeron que la lucha no había acabado y que las mujeres compitieron en 30 pruebas menos que los hombres en Londres y que sólo había 132 medallas de oro disponibles para mujeres, frente a las 162 destinadas para los hombres.
El debate está abierto y la idea es saber si se debe pagar por lo que miden en audiencia, por lo que atraen al público o por el esfuerzo, que puede ser el mismo o más, cuando hay deportistas de élite que compiten, por ejemplo, tras haber sido madres, con todo lo que esto significa. Esto suma a la polémica el hecho de advertir hasta dónde el deporte es un juego y una contienda con los valores de siempre, o un espectáculo y un show, en el cual se depende de la masividad y del interés del mercado. ¿Por cuál de estas dos hay que pagar?
Según la lista que la revista Forbes realiza cada año acerca de las ganancias de los deportistas en el mundo, el mejor pago el último año fue Floyd Mayweather, quien recaudó u$s105 millones. Quien encabeza la lista de las mujeres que más percibieron en conceptos de premios y esponsoreo es María Sharapova, con u$s24,4 millones, la cual, en la lista general, está ubicada en el puesto 34, detrás de 33 hombres. El tenis es el deporte que más equipara los premios entre ambos sexos. Tanto es así que, de la lista de mujeres con mayores ingresos en el deporte, detrás de la rusa aparece la china Li Na quien, tras ganar el Abierto de Australia, su segundo título de Grand Slam, logró beneficios por u$s23, 6 millones, entre junio de 2013 y el mismo mes de este año. De esta cifra, u$s5,6 millones corresponden a premios, siendo otra mujer deseada por el marketing pues ha sido la primera tenista asiática en lograr un Grand Slam (Roland Garros 2011) en singles tras convertirse en referente de un mercado tan ansiado como el chino. Sus mayores contratos, Li Na los tiene con Nike (que le dio un bono extra al igual que otras marcas): Mercedes, Samsung, Rolex y varias de China.
Rubia
La tercera en la lista de ganancias entre las mujeres es la número uno del ranking del tenis mundial, Serena Williams, quien consiguió u$s22 millones. La menor de las hermanas estadounidenses superó a Sharapova por 5 a 1 en lo que respecta a premios por torneos durante el período mencionado, transformándose en récord de ganancias para una deportista femenina al obtener u$s11 millones por ese concepto. Pese a esto y a los u$s63,5 millones que lleva recaudado en premios en su carrera, no logra superar a la rubia rusa. ¿Será el mercado el que discrimina? Williams tiene contrato de patrocinio con Nike, Wilson, Gatorade y OPI.
La rusa es una experta de los negocios. Hasta tiene una línea de caramelos con su nombre desde hace dos años.
En 2012, creó los dulces “Sugarpova”, que superó las ventas de 1,3 millones de bolsas en la primera temporada y que, se estima, se duplicará en esta. En 2013, María sufrió diferentes lesiones por lo que no pudo participar de algunos torneos, lo que hizo que se resintiera su recaudación a través de los premios. Por este concepto, apenas superó los u$s2 millones, menos de la mitad de lo logrado en 2013. También los ingresos de Sharapova se redujeron por concepto de exhibiciones. Maria ganó sólo u$s2,4 millones en este año, después de recibir u$s6 millones en los 12 meses anteriores.
Los ingresos de Sharapova también se vieron afectados cuando Nike vendió en 2013 la línea de zapatos Cole Haan, ya que María recibía regalías cuando esa marca era controlada por la empresa de indumentaria deportiva estadounidense. No obstante, ella sigue siendo la figura femenina con más patrocinios en los deportes con acuerdos con Nike, Porsche, Samsung Electronics, Tag Heuer, Evian y Head y, a partir de este año, tiene un nuevo sponsor ya que Avon Products usará a Sharapova como rostro de su nueva fragancia para hombres y mujeres, llamada “Avon Luck”. El acuerdo con Avon le otorga u$s1 millón más al año. Hasta con sus gemidos hace negocios la bella María, un sitio de internet ofrece bajar los gritos de Sharapova como ringtone para celulares.
Iguales
Más allá de la rusa, el tenis es la disciplina que más busca acercar los premios. El balance entre los géneros en la actividad se inició en 1973, con polémica, cuando los organizadores del Abierto de los Estados Unidos decidieron repartir la misma cantidad de dinero en premios para hombres y mujeres, tras una campaña impulsada Billie Jean King, una de las mejores tenistas del momento. Fue Venus Williams la que permitió lo mismo en Wimbledon (en 2007). Allí por la década del ´70, Guillermo Vilas decía que si querían ganar lo mismo, las mujeres deberían tener que jugar a cinco sets como lo hacen los hombres. Es el día de hoy que la polémica continúa.
Hace uno años, el francés Gilles Simon, expresó que el tenis masculino es más atractivo y que la paridad económica en el reparto de premios de los torneos no es justo, ya que las mujeres dan menos espectáculo que los hombres. Luego el ucraniano Stakhovsky explicó: "¿Igualdad de premios? Hombres y mujeres jugamos a deportes distintos". Pese a que lo consideran políticamente incorrecto y muchas veces no se hace público, los hombres del circuito, en general, están disconformes con la igualdad de premios.
Si bien en otras disciplinas buscan igualar de forma paulatina las premiaciones, existen grandes diferencias. Por ejemplo, en el fútbol, por ganar el Mundial en Brasil, Alemania recibió unos u$s34 millones, mientras que la selección japonesa femenina, campeona del mundo en 2011, obtuvo poco más de u$s1 millón. Más drástica es la diferencia entre la Premier League en Inglaterra, que entregó unos u$s39 millones al Manchester City por su corona, mientras que la Superliga femenina no estipuló ningún premio monetario al equipo ganador de este año (Liverpool).
El golf es un deporte que sostiene una brecha muy fuerte entre premios para hombres y mujeres. Aquí no sólo la diferencia es económica debido a que hay clubes de golf en Gran Bretaña que recién durante este año aceptaron que se asocien mujeres.
Blatter, sexy
Otro lugar donde las mujeres se sienten discriminadas es en el esponsoreo, pues las empresas no pagan lo mismo por una deportista que por un atleta hombre en la misma disciplina. A partir de aquí, existen mujeres que comienzan a sentirse denostadas por sus propios dirigentes, ya que muchos de estos piden que la indumentaria a utilizar sea más sexy, en pos del espectáculo. Ocurrió en el básquet, en los deportes de playa y hasta en el mismo fútbol. El propio presidente de la FIFA, Joseph Blatter, recibió duras críticas cuando en 2011 pidió que las mujeres en el fútbol usaran hotpants, es decir, pantalones más cortos y ceñidos.
"Para aumentar la popularidad del fútbol femenino, deberíamos permitir que las mujeres jueguen con ropas más femeninas, como lo hacen en el voleibol", comentó Blatter, quien también se preguntó, "¿por qué no sumar el fútbol a la moda?". Además, y esto es lo que más polémica generó, el máximo dirigente del fútbol mundial señaló por qué prefiere que las chicas vistan así: "Con pantalones más ajustados, las mujeres lucen más guapas".
Hace poco un equipo de ciclistas colombianas utilizó una indumentaria muy particular, ya que en sus conjuntos tenían una pintada que simulaba tener parte de sus cuerpos al descubierto, diciendo que lo hacían para llamar la atención del público y de los potenciales patrocinadores.
Juegos
Si bien las diferencias comienzan a igualarse, otro de los lugares donde las mujeres atletas se sienten discriminadas es en la actividad olímpica. Los últimos Juegos de Londres 2012, han sido calificados como los “de las Mujeres”, con competidoras en las 204 delegaciones y, por primera vez, en los 26 deportes, incluyendo el debut olímpico del boxeo femenino. La participación de las primeras atletas de países islámicos como Arabia Saudita, Brunei y Qatar, fue considerada clave en la lucha por la igualdad de sexos a nivel global y un paso más hacia el objetivo del Comité Olímpico Internacional, que intenta lograr una participación idéntica entre hombres y mujeres.
En Barcelona 92, el 25% de los atletas eran mujeres y 34 de los equipos no tenían representantes femeninas. Las defensoras de los derechos femeninos celebraron el progreso en los Juegos, pero, sin embargo, dijeron que la lucha no había acabado y que las mujeres compitieron en 30 pruebas menos que los hombres en Londres y que sólo había 132 medallas de oro disponibles para mujeres, frente a las 162 destinadas para los hombres.
El debate está abierto y la idea es saber si se debe pagar por lo que miden en audiencia, por lo que atraen al público o por el esfuerzo, que puede ser el mismo o más, cuando hay deportistas de élite que compiten, por ejemplo, tras haber sido madres, con todo lo que esto significa. Esto suma a la polémica el hecho de advertir hasta dónde el deporte es un juego y una contienda con los valores de siempre, o un espectáculo y un show, en el cual se depende de la masividad y del interés del mercado. ¿Por cuál de estas dos hay que pagar?

