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Mitos y verdades del entrenamiento

Mitos y verdades del entrenamiento
Viernes 12 de Junio de 2015
Existen tantos mitos alrededor de la actividad física y de la gente que algunos se han convertido en leyendas populares y muchas personas las difunden convencidos de que son así.

Durante mucho tiempo quienes se han dedicado a trabajar en gimnasios y centros deportivos han avanzado en la investigación del ejercicio físico y los beneficios que aporta a la salud, haciendo que se destapen infinidad de mitos y creencias que se han demostrado falsas o sin base científica.
MITO 1: "Transpirar mucho ayuda a bajar de peso, por lo que es mejor correr con una calza de neoprene o envuelto en papel film".

VERDAD: Estos métodos no sólo no ayudan a bajar más rápido de peso ni a eliminar grasa, sino que generan un aumento importante de pérdida de liquido que pone en riesgo la salud. La grasa no se derrite con el calor, como la manteca en el horno. Para consumir los depósitos de grasa hay que entrenar.
Utilizar ropa que permita evaporar la sudoración para que nuestro cuerpo mantenga una temperatura interna normal y preservar el agua de nuestras células. Se recomiendan telas que faciliten la evaporación del sudor tipo DRY FIT y siempre debemos mantenernos hidratados.
Consulte siempre a su Entrenador ó médico de cabecera.

MITO 2: "Para quemar grasas, el ejercicio debe durar media hora como mínimo??".

VERDAD: Si bien es verdad que cuando un ejercicio como caminar, correr, nadar, etc., dura más de media hora se están utilizando fundamentalmente las grasas como fuente de energía, no solo la duración es importante, también debemos prestar atención a la intensidad con la que lo realizamos. Si salís a caminar debe ser con una marcha enérgica y si trotas que sea a buen ritmo para activar el sistema endocrino que promueve el consumo de las grasas. Recordemos además, que el ejercicio mantenido por más de media hora resulta un buen entrenamiento cardiovascular, un plus más que interesante independientemente del consumo de las grasas.

MITO 3: "Para tener una panza chata hay que hacer abdominales bajos".

VERDAD: El consumo de las grasas depositadas en nuestro cuerpo no se puede localizar en una zona determinada, cuando adelgazamos y engordamos lo hacemos de manera integral. Las mujeres por cuestiones genéticas y hormonales acumulan adiposidad en zonas como la cadera, glúteos y piernas, mientras que los hombres en la cintura, tetillas y papada.
Las grasas localizadas no se consumen con ejercicios locales, está en relación con la intensidad y el tiempo del ejercicio, por lo que el correr, Spinning, boxeo utilizarán mucho más tejido graso del cuerpo como fuente de energía que realizar abdominales. De todas maneras sí es cierto que ejercitar los abdominales nos permitirá una mejor estabilidad y fortaleza en el core y la columna para cualquier actividad física que queramos hacer, entre ellas bajar de peso.

MITO 4: "Correr me provoca celulitis en muslos y glúteos".

VERDAD: La mal denominada “celulitis” es una modificación del tejido celular que está por debajo de la piel, formando nódulos adiposos de grasa, agua y toxinas; debidos a trastornos del metabolismo por la mala alimentación, retención de liquido (edema), problemas de la microcirculación y acumulación de productos de desecho en la zona afectada. Sin lugar a dudas que correr no promueve el desarrollo de la celulitis, por el contrario, mejora la circulación, elimina los desechos acumulados en el organismo, fortalece los músculos, mejora la nutrición celular y elimina radicales libres.

MITO 5: "Entreno mucho y sin embargo aumento de peso"

VERDAD: La composición corporal está determinada en grandes rasgos por el porcentaje de tejido magro y de tejido graso que tiene nuestro cuerpo. A iguales volúmenes, el músculo pesa casi el doble que la grasa. Por tal motivo, cuando entrenamos es probable que al perder tejido adiposo ganamos en masa muscular y al subir a la balanza te llevas la sorpresa. No deberías guiarte tanto por los kg. Seguramente la forma de tu cuerpo ha cambiado, aun cuando no lo notes en la balanza, lo vas a notar en la ropa y en el cinturón!!!

MITO 6: "Cuando dejas de entrenar, el músculo se convierte en grasa"

VERDAD: Cuando un deportista deja de entrenar progresivamente comienza a perder masa muscular. Y si mantiene su ingesta de calorías ahora que su gasto es menor, es posible que comience a almacenar grasa. Grasa y músculo son dos tejidos diferentes que no pueden bajo ningún concepto transformarse el uno en el otro. Si dejamos de ir al gimnasio, si dejamos de correr, el musculo mantiene su forma acorde con los movimientos y exigencia muscular de la vida diaria: todo lo que no se estimula se pierde!!. La solución es ser constante con el entrenamiento!!

MITO 7: "El dolor después de hacer ejercicio es signo de que ha sido efectivo??"

VERDAD: La sensación de dolor es un indicador personal de que uno traspasó el límite de carga que su cuerpo podía tolerar. El ejercicio físico genera a nivel del sistema nervioso central la liberación de una sustancia llamada endorfina, pariente de la morfina, que entre otras cosas, provoca sensación de placer y analgesia. Durante la actividad sería muy riesgoso y poco objetivo guiar la efectividad del ejercicio con las sensaciones de dolor. El riesgo de lesión es muy grande cuando se entrena al límite y el abuso tampoco es bueno. Un plan que se ajuste a nuestras posibilidades nos garantiza trabajar con cargas adecuadas y seguras y bajo ningún concepto tenemos que entrenar hasta que aparezca el dolor.

Siempre, ante cualquier duda, consultar con el Entrenador a cargo.