Viernes 3 de Julio de 2015
Ya no es novedad que la bicicleta está de moda. No solo como un medio de transporte o como enunciado de estilo de vida.
Las mazas a dínamo que alimentan las luces de las bicicletas ya tienen muchos años en el mercado, y ni hablar en los últimos años que la tecnología led, redujo drásticamente los voltajes necesarios para lograr un alto nivel de luminosidad.
Tampoco es novedad ya, cargar el celular o la tableta enchufada a una toma USB montada a nuestras bicicletas, que utiliza justamente el poder de nuestro pedaleo con bobinas generadoras de electricidad. Bicicletas para carga de celulares, ya pueden ser encontradas en las grandes capitales, tales como París, e incluso en Buenos Aires en donde hay una estación de carga con bicicletas fijas en Parque Patricios.
Saliendo del rubro “carga” de dispositivos, lo que se ha vuelto realmente una moda es el uso de la bicicleta en la generación de un producto o servicio, que el mismo pedalista consumirá.
Ejemplos como el Peddler´s Creamery, en Los Angeles, permite pedalear para batir tu propio helado artesanal. Con 20 minutos de pedaleo, puedes hacerte tu propio helado “pedal-made”.
Otro caso, es el de Moberi, que mediante una batidora montada en una transmisión de bicicleta permite que el consumidor, bata su propio licuado.
También el rubro cervecerías se está volcando a esta moda del pedal power o el pedal made, en la que el cliente pedalea generando electricidad necesaria para preparar su cerveza artesanal.
Las mazas a dínamo que alimentan las luces de las bicicletas ya tienen muchos años en el mercado, y ni hablar en los últimos años que la tecnología led, redujo drásticamente los voltajes necesarios para lograr un alto nivel de luminosidad.
Tampoco es novedad ya, cargar el celular o la tableta enchufada a una toma USB montada a nuestras bicicletas, que utiliza justamente el poder de nuestro pedaleo con bobinas generadoras de electricidad. Bicicletas para carga de celulares, ya pueden ser encontradas en las grandes capitales, tales como París, e incluso en Buenos Aires en donde hay una estación de carga con bicicletas fijas en Parque Patricios.
Saliendo del rubro “carga” de dispositivos, lo que se ha vuelto realmente una moda es el uso de la bicicleta en la generación de un producto o servicio, que el mismo pedalista consumirá.
Ejemplos como el Peddler´s Creamery, en Los Angeles, permite pedalear para batir tu propio helado artesanal. Con 20 minutos de pedaleo, puedes hacerte tu propio helado “pedal-made”.
Otro caso, es el de Moberi, que mediante una batidora montada en una transmisión de bicicleta permite que el consumidor, bata su propio licuado.
También el rubro cervecerías se está volcando a esta moda del pedal power o el pedal made, en la que el cliente pedalea generando electricidad necesaria para preparar su cerveza artesanal.
| Por último y como máximo hito de la moda del Pedal Power, ya es posible realizar clases de spinning subacuático, es decir, con bicicletas fijas sumergidas en piscinas, ubicadas en coquetos “aqua studios”, como el alucinante AquaSpin de Singapur.Este trabajo aeróbico trae muchos beneficios para los practicantes de esta disciplina, reduciendo al mínimo el impacto.Sin dudas, las oportunidades de la onda Pedal Power o Pedal Made, vienen potenciadas por un fuerte incremento en el posicionamiento de la bicicleta en la mente del público masivo. |

