Más allá de ser un porcentaje minoritario, la cantidad de futbolistas que gana exorbitantes sumas de dinero se caracteriza por invertir en bienes raíces o en acciones, lamentablemente en la mayoría de los casos mal asesorados.
No obstante, existe también un grupo de deportistas que han sabido desarrollar habilidades administrativas gracias a la capacitación necesaria y son además de profesionales en lo que hacen exitosos empresarios en distintas industrias.
Aprovechando el impacto globalizador y amplio desarrollo de las redes sociales, jugadores con visión empresarial han sabido no solamente mantener, sino multiplicar sus ingresos más allá de lo que anualmente perciben en concepto de salario, primas y comercialización de sus derechos de imagen.
Algunos de los ejemplos más tangibles son los de: Andrés Iniesta, Lionel Messi, Gerard Piqué, entre otros, quienes se han sabido rodear de gente de confianza y gran recorrido en inversiones millonarias.
Piqué por ejemplo, cursa una maestría en la Universidad de Harvard mientras maneja su propia empresa de eSports en sociedad con Konami, sin contar con el inicio de su futura y potencial carrera política como presidente del FC Barcelona o labor como periodista que ya inició hace un par de meses.
Al mismo tiempo, el zaguero catalán invertirá $ 3.000 millones con el grupo de inversión Kosmos y el apoyo de Rakuten en la reestructuración de la Copa Davis, mientras administra un nuevo local gastronómico en la zona más pudiente de Barcelona.
Curiosamente su compañero de defensa en la Selección Española y figura del Real Madrid, Sergio Ramos, es otro inteligente inversor; puesto que además de apuntar a las carreras de caballos con costosos ejemplares, apuesta fuertemente por el mercado inmobiliario y ya cuenta con un activo acumulado de unos 37 M€.
Sobra decir que David Beckham es un buen empresario, considerando las acciones diversificadas que llevan su nombre en todo el hemisferio norte, además de su firme intención –cerca de convertirse en concreta- por fundar un club en la MLS.
En cuanto a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, la asesoría profesional que reciben ambos es llevada al punto máximo de expresión, llevando a los dos mejores jugadores del mundo en el momento a mantener su propia marca de ropa, una discoteca, inversiones en la industria tecnológica, el negocio inmobiliario y gastronómico como algunas de sus principales apuestas.
No es necesario salir de España para recordar que Andrés Iniesta administra su propia bodega y línea de vinos o que Iker Casillas es un experto en la compra-venta de inmuebles.
Por último, vale la pena recordar que Ronaldinho Gaúcho no fue solamente un crack dentro de la cancha, sino que también se maneja de manera muy inteligente fuera de ésta, al mantener su línea de ropa denominada R One y su propia línea de preservativos “Sex Free” en todo el mercado español y brasileño.

