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La historia del argentino que emigró a San Marino y ahora juega con la 10 en su selección

Su vida cambió cuando el equipo donde jugaba decidió no renovarle contrato. Desde ese momento, todo cambió.
La historia del argentino que emigró a San Marino y ahora juega con la 10 en su selección
Martes 27 de Agosto de 2019

Danilo Rinaldi jugó hasta 2008 en La Emilia, un equipo de una localidad ubicada en el límite entre Buenos Aires y Santa Fe, pero cuando su contrato llegó a su fin su vida cambió dando un giro de 360 grados.

Sin futuro en el fútbol argentino decidió emigrar e irse a vivir a San Marino, una república parlamentaria que es conocida como el Estado soberano más antiguo del mundo. Allí comenzó a trabajar por la mañana en una fábrica de muebles y por las tardes se pone sus botines y va a entrenar a La Fiorita, uno de los equipos más importantes del fútbol de aquel país.

Tan bien le ha ido defendiendo la camiseta de ese club que en una oportunidad le llegó una citación para la selección nacional que decidió no desaprovechar. Durante sus partidos en el conjunto nacional de San Marino tuvo el privilegio de jugar un partido en Wembley, por ejemplo.

Tras terminar su paso por La Emilia y emigrar, comenzó a jugar en un equipo que se llama Virtus, donde tras algunas semanas fue contratado. A partir de allí llegó la nacionalización y la convocatoria para la selección. A sus 33 años, Rinaldi ya tiene jugados 40 partidos con San Marino.

Entre los privilegios que le brindó esta oportunidad, además de jugar en Wembley, Rinaldi pudo intercambiar camiseta con Rooney y jugar contra la Selección italiana en la que Pirlo, Buffon y Balotelli compartían equipo.

Si bien es un jugador consagrado dentro del conjunto nacional, nunca abandonó su trabajo dentro de la fábrica de muebles, ya que el fútbol allí es semiprofesional y no se puede vivir solo de ello. “En la selección nos dan un apoyo económico y está todo coordinado para que los futbolistas puedan laburar por la mañana y entrenar por la tarde. Este es un país muy pequeño y cada logro que se conquista es un paso chiquitito hacia adelante. La verdad es que el fútbol fue mejorando mucho acá, pero creo que para llegar al profesionalismo todavía faltan pasos”, le explicó Rinaldi al diario Olé en una entrevista.

Rinaldi emigró de Argentina persiguiendo su sueño, el de vivir jugando al fútbol, y lo consiguió, incluso convirtiéndose en uno de los estandartes de la selección del país que lo adoptó.