La FIFA evalúa introducir una modificación relevante en la interpretación de la regla del fuera de juego de cara a la Copa del Mundo de 2026. El organismo analiza un nuevo criterio que exigiría que el atacante esté totalmente por delante del defensor en el momento del pase para que la jugada sea sancionada como infracción.
Bajo esta interpretación, acciones en las que partes del cuerpo como el pie, el hombro o la rodilla estén alineadas con el defensor pasarían a considerarse legales. El cambio apunta a eliminar decisiones milimétricas que hoy generan controversia, especialmente a partir del uso del VAR, y a dar mayor claridad tanto a los árbitros como a los jugadores.

Uno de los principales impulsores de esta iniciativa es Arsène Wenger, actual director de Desarrollo Global del Fútbol de la FIFA. El exentrenador francés viene promoviendo internamente la necesidad de una regla más simple, comprensible y alineada con un fútbol dinámico, que priorice el ataque y la fluidez del juego.
Aunque todavía no hay una decisión tomada, la FIFA contempla la posibilidad de aplicar el cambio en el Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El propio Gianni Infantino ya había adelantado esta visión en 2020: “Queremos más goles, un fútbol más rápido y ofensivo”. De avanzar, la reforma marcaría uno de los ajustes reglamentarios más significativos de los últimos años.

