La edición 2026 del Abierto de Australia marcará un nuevo récord histórico en premios en metálico. Tennis Australia confirmó que el torneo repartirá US$111,5 millones, frente a los US$96,5 millones de 2025. Para sostener este incremento, la organización prevé una inversión total equivalente a US$90 millones (conversión aproximada desde dólares australianos), alineada con una estrategia de sostenibilidad y fortalecimiento del circuito profesional.
La nueva distribución prioriza todas las rondas. Los campeones de singles masculino y femenino cobrarán US$4,15 millones cada uno (+19% interanual), mientras que los finalistas recibirán US$2,15 millones. Los semifinalistas percibirán US$1,25 millones y los cuartofinalistas US$750.000, consolidando uno de los esquemas de premios más altos del tenis mundial.

Las primeras rondas también registran subas relevantes: US$150.000 para quienes caigan en primera ronda (+14%), US$225.000 en segunda, US$327.750 en tercera y US$480.000 en cuarta. En la fase clasificatoria, los premios ascenderán a US$40.500 (primera ronda), US$57.000 (segunda) y US$83.500 (tercera), con un incremento promedio del 16% y una mejora acumulada superior al 55% desde 2023.
Más allá del prize money, Tennis Australia anunció un aumento del 67% en la asistencia para viajes y mejoras en políticas de bienestar, con el objetivo de reducir costos logísticos y mejorar la sostenibilidad de las carreras, especialmente para jugadores de ranking medio y bajo que compiten en el inicio de la temporada.

