Novak Djokovic confirmó su desvinculación completa de la Professional Tennis Players Association (PTPA), el sindicato de jugadores que cofundó junto a Vasek Pospisil como alternativa a la ATP. La decisión marca un quiebre definitivo con el proyecto que impulsó desde sus inicios y responde, según explicó el propio jugador, a desacuerdos profundos con el funcionamiento actual de la entidad.
En un comunicado, Djokovic señaló que su salida se debe a “preocupaciones sobre la transparencia, la gobernanza y la forma en que mi voz e imagen se han visto representadas”. Si bien recordó el espíritu original de la asociación y su intención de fortalecer la posición de los jugadores en el ecosistema del tenis profesional, admitió que con el paso del tiempo se produjo un distanciamiento respecto del rumbo que tomó la organización. “Ha quedado claro que mis valores no están alineados con la dirección actual”, afirmó.

El serbio explicó además que, a partir de ahora, concentrará sus esfuerzos en su carrera deportiva y en otras formas de contribuir al desarrollo del tenis “que reflejen mis principios e integridad”, dando por cerrada su etapa dentro de la PTPA. La salida de una de las figuras más influyentes del circuito supone un golpe simbólico para la asociación, que nació precisamente con el respaldo de los principales referentes del tour.
Horas más tarde, la PTPA respondió con un comunicado de tono crítico. Bajo la conducción de Ahmad Nassar, la organización denunció haber sido “objetivo de campañas de difamación e intimidación” destinadas a desacreditar su labor. Según el texto, un tribunal federal habría ordenado el cese de estas prácticas y la entidad asegura que continuará trabajando con jugadores y asesores legales para defender su misión. “Los ataques de cualquier jugador no nos distraerán de nuestro objetivo”, concluyó el sindicato.

