Martes 29 de Septiembre de 2015
Hay una serie de errores que se repiten entre aquellos “arriesgados” que se lanzan a disputar pruebas como un maratón... Te contamos los más comunes para que no caigas en ellos y sepas evaluar si estás preparado para la prueba de running de 42km.
Preparar un maratón no se hace en 3 meses
Existen muchos artículos que te aseguran que se puede disputar una carrera de larga distancia entrenando 3, 4 o 5 meses. Lo que debes saber es que estos plazos serían aptos para personas con un entrenamiento previo de años. El cuerpo, rodillas, pies, estómago, articulaciones e incluso la cabeza no están preparados para pasar de correr algunas carreras de 10K con los amigos a correr un maratón. Es totalmente desaconsejable e incluso peligroso. Hace falta una adaptación mínima de 2 años corriendo con continuidad 3 o 4 días a la semana y de manera progresiva ir añadiendo tiradas largas con sesiones de calidad.
Si no es tu caso y eres un corredor con experiencia en distancias más cortas, entonces puedes preparar un maratón o media maratón en 6 meses.
Nunca menos si pretendes hacerlo de forma segura y evitando lesionarte entre otras cosas.
No realizar entrada en calor
Es uno de los errores más frecuentes de muchos deportistas y corredores. Salir a entrenar o competir sin calentar previamente es sinónimos de lesiones a medio plazo. Y por supuesto, un correcto estiramiento tras el trabajo intenso, asegura que nuestro cuerpo empiece a recuperarse terminado el entrenamiento.
No descansar lo suficiente
No podemos ser descuidados con nuestro descanso y recuperación, ya que si no nos concedemos una pequeña tregua, nuestro rendimiento descenderá, podemos llegar a perder fuerza y velocidad, por lo que nuestro entrenamiento dejará de ser efectivo y podremos entrar en el ya conocido sobre-entrenamiento.
Utilizar un calzado inadecuado para correr
Conocer el tipo de pisada, el terreno por el que entrenamos, el tipo de tiradas, si hacemos series o el peso que tenemos... Todas ellas son variables que determinan el tipo de zapatillas de running que vamos a necesitar para afrontar entrenamientos y competición evitando posibles lesiones por una elección errónea del calzado. Seguramente vamos a necesitar diferentes modelos unos para las sesiones de calidad como series y cuestas y otras para tiradas largas y competición.
No prepararse mentalmente para el día de la prueba
El entrenamiento mental es tan importante como el físico. En maratones, por ejemplo, en las que se van a estar varias horas corriendo van a surgir en la mayor parte de los deportistas, momentos de duda:
¿Seré capaz de terminar?
No voy bien,… ¿abandono?
No puedo, no puedo... no voy a llegar!!!
Existen formas de prepararnos psicológicamente para afrontar esos momentos y encarar la carrera con optimismo y no hacer caso de esas "voces internas" incómodas que surgen desde nuestra cabeza.
Beber en exceso
Podemos llegar a sufrir una hiponatremia. Una intoxicación con agua (reemplazo de agua sin reemplazo de electrolitos). Consiste en el descenso de los niveles de sodio en sangre lo que altera el medio en el que trabajan las células del organismo.
No hacerse un chequeo médico correctamente y a tiempo
Es importante y recomendamos realizarlos antes de empezar a preparar la prueba y un par de semanas previas a la misma. Una carrera de larga distancia supone un esfuerzo físico enorme y conviene conocer de antemano nuestro estado de salud para no cometer locuras y sufrir consecuencias inesperadas.
Experimentar con suplementos nutricionales el día del evento
Es otro de los “clásicos” que escuchamos cada vez que estamos entrenando para un desafío.
Sabias que es una de las razones más importantes de abandono en carreras de larga distancia?
Generalmente, la organización pone a disposición de los atletas, en los kits de obsequio con la inscripción, alimentación para el deportista. En muchas ocasiones barritas y geles que no han sido probados anteriormente y que en esos momentos de la competencia donde el cuerpo comienza a pedir “una ayuda”, se echa mano de esos alimentos lo que puede acarrear molestias estomacales, diarreas, entre otras cosas, que nos impidan terminar la prueba.
Hacer caso de otros corredores sobre tus entrenamientos
Es uno de los mejores consejos que me han dado y difundo a quien quiera tomarlo.
Si tienes claro que necesitas ayuda, recurre a profesionales, Licenciados en Educación Física, Entrenadores Titulados e Idóneos, Preparadores Físicos con experiencia…
Ellos y sólo ellos te pueden preparar un plan a medida para intentar completar tu sueño.
Y ahora que conoces y sabes un poco más de algunos de los consejos que te harán no fracasar en el intento de terminar una carrera de larga distancia,… ¿empezamos a entrenar?
Preparar un maratón no se hace en 3 meses
Existen muchos artículos que te aseguran que se puede disputar una carrera de larga distancia entrenando 3, 4 o 5 meses. Lo que debes saber es que estos plazos serían aptos para personas con un entrenamiento previo de años. El cuerpo, rodillas, pies, estómago, articulaciones e incluso la cabeza no están preparados para pasar de correr algunas carreras de 10K con los amigos a correr un maratón. Es totalmente desaconsejable e incluso peligroso. Hace falta una adaptación mínima de 2 años corriendo con continuidad 3 o 4 días a la semana y de manera progresiva ir añadiendo tiradas largas con sesiones de calidad.
Si no es tu caso y eres un corredor con experiencia en distancias más cortas, entonces puedes preparar un maratón o media maratón en 6 meses.
Nunca menos si pretendes hacerlo de forma segura y evitando lesionarte entre otras cosas.
No realizar entrada en calor
Es uno de los errores más frecuentes de muchos deportistas y corredores. Salir a entrenar o competir sin calentar previamente es sinónimos de lesiones a medio plazo. Y por supuesto, un correcto estiramiento tras el trabajo intenso, asegura que nuestro cuerpo empiece a recuperarse terminado el entrenamiento.
No descansar lo suficiente
No podemos ser descuidados con nuestro descanso y recuperación, ya que si no nos concedemos una pequeña tregua, nuestro rendimiento descenderá, podemos llegar a perder fuerza y velocidad, por lo que nuestro entrenamiento dejará de ser efectivo y podremos entrar en el ya conocido sobre-entrenamiento.
Utilizar un calzado inadecuado para correr
Conocer el tipo de pisada, el terreno por el que entrenamos, el tipo de tiradas, si hacemos series o el peso que tenemos... Todas ellas son variables que determinan el tipo de zapatillas de running que vamos a necesitar para afrontar entrenamientos y competición evitando posibles lesiones por una elección errónea del calzado. Seguramente vamos a necesitar diferentes modelos unos para las sesiones de calidad como series y cuestas y otras para tiradas largas y competición.
No prepararse mentalmente para el día de la prueba
El entrenamiento mental es tan importante como el físico. En maratones, por ejemplo, en las que se van a estar varias horas corriendo van a surgir en la mayor parte de los deportistas, momentos de duda:
¿Seré capaz de terminar?
No voy bien,… ¿abandono?
No puedo, no puedo... no voy a llegar!!!
Existen formas de prepararnos psicológicamente para afrontar esos momentos y encarar la carrera con optimismo y no hacer caso de esas "voces internas" incómodas que surgen desde nuestra cabeza.
Beber en exceso
Podemos llegar a sufrir una hiponatremia. Una intoxicación con agua (reemplazo de agua sin reemplazo de electrolitos). Consiste en el descenso de los niveles de sodio en sangre lo que altera el medio en el que trabajan las células del organismo.
No hacerse un chequeo médico correctamente y a tiempo
Es importante y recomendamos realizarlos antes de empezar a preparar la prueba y un par de semanas previas a la misma. Una carrera de larga distancia supone un esfuerzo físico enorme y conviene conocer de antemano nuestro estado de salud para no cometer locuras y sufrir consecuencias inesperadas.
Experimentar con suplementos nutricionales el día del evento
Es otro de los “clásicos” que escuchamos cada vez que estamos entrenando para un desafío.
Sabias que es una de las razones más importantes de abandono en carreras de larga distancia?
Generalmente, la organización pone a disposición de los atletas, en los kits de obsequio con la inscripción, alimentación para el deportista. En muchas ocasiones barritas y geles que no han sido probados anteriormente y que en esos momentos de la competencia donde el cuerpo comienza a pedir “una ayuda”, se echa mano de esos alimentos lo que puede acarrear molestias estomacales, diarreas, entre otras cosas, que nos impidan terminar la prueba.
Hacer caso de otros corredores sobre tus entrenamientos
Es uno de los mejores consejos que me han dado y difundo a quien quiera tomarlo.
Si tienes claro que necesitas ayuda, recurre a profesionales, Licenciados en Educación Física, Entrenadores Titulados e Idóneos, Preparadores Físicos con experiencia…
Ellos y sólo ellos te pueden preparar un plan a medida para intentar completar tu sueño.
Y ahora que conoces y sabes un poco más de algunos de los consejos que te harán no fracasar en el intento de terminar una carrera de larga distancia,… ¿empezamos a entrenar?

