Con el 10 de agosto como fecha en el horizonte para el tan anhelado regreso del fútbol argentino luego del parate por la Copa del Mundo, Mariano Elizondo, titular de la Superliga reveló esta semana entre otras cosas que la organización se encarga de delegar tareas de la manera más profesional y oportuna posible a fin de mejorar el desarrollo del certamen.
En este contexto fue que la Superliga dispuso de la participación de 17 matemáticos distribuidos como parte de un equipo conformado por dos empresas, una de ellas dependiente de la Universidad de Buenos Aires.
De esta manera se realizó el fixture de la manera más equitativa posible, en comparación con otros años, tomando en cuenta seis ítems solicitados por los clubes participantes.
1-La Superliga les pidió a las instituciones y las fechas en las cuales no pueden jugar como locales, en base a los eventos de otra índole que ocuparán la agenda de los estadios y la disponibilidad del personal de seguridad para atender la demanda en los encuentros.
2-Los kilómetros que recorren los equipos, para que sea equitativo.
3-Los cruces en los caminos de las hinchadas, dentro y fuera de la provincia de Buenos Aires.
4-Las localías de todos en el último torneo, para intentar que los cruces no se den del mismo modo que en la última Superliga.
5-Los compromisos de los equipos que juegan copas internacionales.
De esta manera, la confección del fixture, según aseguraron sus responsables quedó distribuido de forma tal que cumpla con todas las exigencias de la Superliga y los intereses particulares de cada uno de los clubes.
Cabe recordar que los calendarios además deberán ajustarse a la implementación de la Copa de la Liga, tal y como funciona en varios países de Europa, en medio de las participaciones internacionales y la misma Superliga.

