Fiel a su estilo, el CIES presentó un nuevo informe mensual esta semana en donde actualiza datos que ya había presentado el año pasado, repasando los efectos de la migración de jugadores hacia otras partes del mundo.
Con Brasil, Francia y Argentina en la cima del podio, el estudio contabiliza un total de 1236, 821 y 760 futbolistas exportados respectivamente, siendo Portugal, Inglaterra y Chile los destinos preferenciales en cada uno de los casos correspondientes.
El análisis se elaboró hasta mayo de este año con un repaso por 12,425 futbolistas exportados en más de 2.000 equipos, 142 ligas y 93 asociaciones nacionales, distribuidas en todo el mundo y arrojó resultados impensados hace diez o más años atrás.
Según estadísticas, los futbolistas exportados corresponden al 21% de los jugadores profesionales en todo el mundo (+1.2% en comparación al año anterior) y crecen en número de modo proporcional a las migraciones y globalización internacionales.
En cuanto a las Confederaciones, los números hablan por sí solos y demuestran que el grueso de los futbolistas profesionales está lejos de ser el común denominador que juega la UEFA Champions League.
A su vez, el estudio muestra a los países con más internacionales afuera de la siguiente forma:
Por último y en proporción a su población, sitúa a Uruguay como el tercer país que más jugadores exporta solo por detrás de Islandia y Montenegro, siendo uno de los análisis más objetivos de todo el estudio.
No resulta casual encontrar que los principales destinos elegidos por cada futbolista fuera de su país son un territorio en donde se habla el mismo idioma o al menos ambas lenguas provienen de la misma raíz (del latín el español, italiano, portugués y francés por ejemplo), siendo un tema no menor a la hora de convivir, jugar al fútbol y cerrar acuerdos contractuales.

