Minutos después de haber concluido la reunión con Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA y Rodolfo D’Onofrio, presidente de River, Daniel Angelici, presidente de Boca, habló con los medios y entre otras cosas declaró que su club no estaría dispuesto a presentar ningún equipo.
La postura del club y del presidente sería la de aplicar el reglamento y eliminar a River tal y como pasó en el 2015 con el lamentable episodio del “gas pimienta”, motivo por el cual aseguró ante la prensa: “No aceptamos jugar ningún partido. Vamos a ir al Tribunal de Apelaciones de la Conmebol. Vamos a agotar todas las instancias administrativas que tengamos dentro del organismo. Si tenemos que ir al TAS, vamos a ir”.
Lo cierto es que, de no ser la respuesta que esperan la del Tribunal de Disciplina, Boca apelará al TAS y por una cuestión de tiempos parecería difícil que la respuesta se emita previo a las fechas necesarias a cumplir para la organización del torneo.
En este escenario, periodistas allegados al equipo de Guillermo Barros Schelotto aseguran que no sería tan descabellado el no presentar el equipo, hecho potencial ante el cual el reglamento del organismo es más que claro, puesto que en su artículo 179, indica: “Si un equipo no se presenta a un partido (excepto en casos de fuerza mayor) o se niega a continuar o deja el campo antes del final del partido, se considerará que el equipo pierde el partido y como regla general será excluido de la participación de la competencia”.
Además su artículo 180 explica que “además de lo anterior, el club en cuestión pagará una indemnización por cualquier daño o perjuicio realizado contra Conmebol, la Asociación anfitriona y/o otras Asociaciones Miembro participantes, y no tendrá derecho a una remuneración financiera por parte de Conmebol. La organización puede considerar futuras medidas”.
Es decir que Boca debería pagarle a River y renunciar a los 3 millones de dólares por el subcampeonato, sin contar con posibles sanciones y descalificaciones de la CONMEBOL y de la FIFA para participar de sus torneos.


